miércoles, 19 de septiembre de 2012

Indígenas de la octava marcha ingresaban en territorio hostil

El lunes 19 de septiembre de 2011, los indígenas de Tierras Bajas que participaban de la octava marcha en defensa del Tipnis, se encontraban a sólo kilómetros de Yucumo, lugar donde los esperaban los comunarios afines al Gobierno y un contingente policial impedía el paso libre de los marchistas. Los comunarios recuerdan que no sintieron temor de defender su territorio y el pedido de consulta previa que tenían para el Ejecutivo.

El anuncio del presidente Evo Morales, que advertía que una carretera dividiría la reserva natural del parque Isiboro Sécure, provocó preocupación en lo habitantes de Tierras Bajas, quienes a través de las regionales que conforman la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (Cidob), decidieron organizar una movilización que partió el 15 de agosto de ese año, con el objetivo de llegar a la ciudad de La Paz para dialogar con el Ejecutivo y realizar la consulta previa que defina el trazo de la vía.

Sin embargo, los marchistas parecían tener dificultades a cada paso, desde amenazas de enfrentamiento por parte de los colonizadores en la localidad de Yucumo y la negativa del presidente Evo Morales a dialogar personalmente con los comunarios.

El bloqueo de los colonizadores se fortalecía y para ese 20 de septiembre, ya se impedía el paso a las vertientes de agua a los indígenas. La prensa también se veía impedida de realizar su trabajo de manera normal, porque los colonos no permitían que los reporteros gráficos tomaran fotografías ni captaran imágenes.

“Recuerdo que en esos días, sólo podíamos pensar en el empecinamiento del Gobierno a evitar que la marcha llegue a La Paz y pase por Chaparina. Siempre supimos que el Gobierno organizó la resistencia con los compañeros de Yucumo”, dijo el diputado indígena Pedro Nuny.

Quien participó de la octava marcha indígena, expresó que sus compañeros presentían un enfrentamiento, pero que nunca sintieron temor.

“Vivíamos en un ambiente de agitación, enfrentamiento, vil y caótico, bastante preocupante pero no recuerdo que hayamos sentido miedo, porque teníamos claro que defendíamos nuestro territorio”, citó.

Agregó que el movimiento indígena nunca esperó una consecuencia “tan nefasta” como la violenta represión policial en Chaparina con la magnitud vivida.

Asimismo, recordó que la marcha indígena, pedía la consulta previa para definir el trazo de la ruta Villa Tunari- San Ignacio de Moxos, cometido que el Gobierno se negó a atender.

“Y ahora que se pretende llevar a toda costa una consulta que nosotros le decimos póstuma, porque no quiere verse derrotado ante los pueblos indígenas”, dijo.

Mientras en la Sede de Gobierno, tanto las autoridades gubernamentales como los asambleístas del oficialismo, desarrollaba una campaña mediática de desprestigio, según denunciaron los comunarios. Se acusaba a los líderes de conspirar junto al gobierno de Estados Unidos, en contra de la gestión del presidente Evo Morales, de estar vinculados en tráfico de tierra y madera, además de estar financiados por ONG’s.

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