domingo, 20 de abril de 2014

En busca de raíces africanas


Eso de ahí arriba ya es Coroico?”. Joseph se despierta del sueño que le ha traído desde La Paz hasta los Yungas. El sol sale tímidamente entre las nubes y sus rayos iluminan tramos de la carretera angosta y serpenteante que los prisioneros paraguayos construyeron tras la Guerra del Chaco.

Joseph Ndwaniye dejó Ruanda hace más de 20 años para continuar sus estudios de Enfermería en Bélgica . “Nunca había pensado dedicarme a la literatura”, comenta mientras rebusca en su cabeza las palabras de una lengua que no domina. En 2003, nueve años después del genocidio de su país, decidió volver a visitar a su madre y a los familiares y amigos que habían sobrevivido. Su hija de siete años le regaló un cuaderno en blanco para que escribiera todo lo que la abuela les iba a relatar. “Acababa de aprender a leer y estaba orgullosa”, explica Joseph. “Fui con un cuaderno en blanco y volví a Bélgica con seis escritos”. De ahí nació su primera novela. La tercera, aún en proceso, es la que le ha traído hasta Bolivia para conocer más de cerca al pueblo afroboliviano y encontrar las raíces de un árbol cuyas semillas se esparcieron en África y llegaron de manera forzada hasta América. La historia explora las relaciones entre un joven belga de origen africano y una chica que vende jugos en La Paz y que descubre a lo largo del libro sus orígenes afro.

El minibús llega a la terminal de Coroico. Del techo del auto Joseph baja su maletín con ruedas y nos dirigimos a la plaza principal del pueblo para almorzar. En la región de los Yungas se encuentra la población afro más numerosa del país. Según el censo de 2012, hay 16.328 en todo el territorio, aunque desde el Centro Afroboliviano para el Desarrollo Integral y Comunitario (CADIC), que preside el diputado del MAS Jorge Medina, han llegado a contabilizar hasta 25.000.

Joseph observa las montañas y por un momento su mente se traslada a Ruanda. “Lo llaman el país de las mil colinas y los Yungas se parece mucho”. Los primeros africanos que fueron esclavizados en el siglo XVI no sobrevivían a las condiciones climáticas adversas de Potosí, primer lugar al que arribaron para trabajar acuñando moneda para la corona. Algunos huyeron (los llamados cimarrones) y otros fueron llevados a las haciendas de los colonos en los Yungas, un territorio climatológicamente más generoso con ellos. Sus dueños los marcaron con la carima y les bautizaron con sus apellidos españoles: Medina, Torres, Zabala, Gutiérrez o Pinedo se han mantenido hasta la actualidad. Allí se asentaron y arraigaron costumbres que en los últimos años se están perdiendo por el mestizaje con pueblos indígenas. Los lugareños consideran, por ejemplo, que platos como el fricasé, el mondongo, la jaconta y el anticucho tienen raíces africanas. Las personas mayores todavía conservan el dialecto afroyungueño. A oídos de extraños puede parecer un español mal hablado, pero es un vestigio más del patrimonio cultural afroboliviano, una gramática particular de la lengua que la esclavitud les obligó a aprender.

Durante siglos, la discriminación hacia ellos, incluso por los indígenas, sus “hermanos de infortunio” como los llama el diputado Medina, ha hecho que el pueblo afro se refugiara en la zona yungueña y se invisibilizara para el resto de la sociedad.

Al llegar a Dorado Chico —emblema africano de la zona por su mayoría de población afroboliviana— una tormenta tropical nos recibe y empapa en cuestión de segundos. Los zapatos de Joseph se embarran rápidamente en el tramo que va desde la carretera hasta la casa de Juan Angola, su amigo “y una de las figuras intelectuales de referencia entre los afro”, según el historiador Fernando Cajías. Joseph coloca su maleta sobre la cabeza al más puro estilo africano caminando con el equilibrio típico de las mujeres de su tierra.

Los gritos despiertan a Angola, que sale a recibirnos. Economista e historiador, ha escrito varios libros sobre los afrobolivianos y preside la Fundación de afrodescendientes Pedro Andaverez (Fundafro). Nos invita a pasar y enseguida nos muestra las diferentes harinas de muraya (plátano deshidratado), chila y yuca que elabora como parte de su última investigación. “Se ha olvidado lo que cultivaban nuestras madres y tías.

Era todo ecológico y mucho más sano. Todo el mundo en esta zona cultiva coca, donde antes se cultivaba cacao, plátano o yuca. Es mucho más rentable para ellos, pero está repercutiendo en nuestra alimentación. Además, un cocal dura 50 años. Luego desaparece. De aquí a unos años, esta tierra ya no será cultivable”.

¿Africanos en Bolivia?

Esta pregunta se repetía constantemente en los años 80 en las principales ciudades del país. En las décadas posteriores a la reforma agraria de 1952, la repartición de tierras entre los campesinos generó una migración forzosa a las ciudades, haciendo visible a un pueblo que hasta entonces se desconocía en Bolivia. “Yo soy el menor de 12 hermanos —explica Angola—, la porción de tierra que nos dieron no alcanzaba para todos y tuve que marcharme a estudiar a La Paz”. Como él, se fueron muchos jóvenes afro que querían saciar sus ansias de estudiar más allá de la escuela básica, lo que por aquella época ofrecía la región yungueña. La mayoría de las primeras emigrantes fueron mujeres. “No nos daban porciones de tierra y muchas de nosotras no teníamos nada que hacer en nuestras comunidades, así que nos fuimos a las ciudades”, explica Julia Pinedo desde el minibús que desde hace siete años maneja en la zona de Coroico. Ella fue una de las lideresas que abanderaron el Movimiento Cultural Saya Afroboliviana (Mocusabol), “que surgió en los años 80 como una forma de hacerse escuchar y reivindicar su identidad afro”, señala el historiador Fernando Cajías. “Cuando llegué a La Paz a estudiar no fue fácil —comenta Julia—, buscaba empleo y los hombres me decían que me quedara con ellos esa noche. Ahí decidimos las mujeres hacernos fuertes e independientes de los varones”. Los tambores y la música eran la mejor manera de reivindicación. La saya triunfó y les hizo visibles, pero la discriminación persistió. El siguiente paso consistía en demostrar que no solo eran un pueblo que bailaba y festejaba, sino que podían estar en espacios intelectuales, profesionales y políticos, algo que se está logrando en la actualidad, con la presencia del diputado Jorge Medina o la concejala de La Paz Virginia Pinedo, ambos del MAS.

“¡Sobrino, ¿cómo has estado? !”. Juan Tórrez, vecino de Juan Angola saluda efusivamente a Joseph cuando lo encontramos paseando por las calles de Dorado Chico. Hace un año Joseph pisó los Yungas por primera vez y desde entonces le apodan “el sobrino africano”. Juan presenta a su pareja Cristina, mujer aymara con la que lleva “felizmente casado” 33 años. Viven de la agricultura y de convertir su patio en un salón de comidas para los vecinos del pueblo los fines de semana. “Cuando fui a La Paz a estudiar era el único negro del colegio. Todos se reían de mí, menos Cristina”, comenta mientras la mira con ojos de enamorado. Cuando se casaron había apenas matrimonios mestizos, una realidad en aumento. “¡Mi familia hizo una fiesta cuando les dije que mi novia era blanca!”. “En mi caso —cuenta Cristina— mi padre no lo aceptaba, pero a mí no me importó nunca”. La pareja acompaña a Joseph hasta la iglesia del pueblo, un pequeño templo que construyeron los patrones en la colonia y que llevaba 25 años descuidado y dejado en manos de saqueadores hasta que decidieron recuperarlo. Cada 20 de mayo se celebra la fiesta de la comunidad. “Antes se bailaba morenada y diablada, pero desde que recuperamos la iglesia pedimos cosas a nuestro santo y bailamos saya. Como a nosotros nos gusta”, comenta Tórrez. Las pocas costumbres religiosas que trajeron los afro a Bolivia como el mauchi, un rezo fúnebre que se canta después de enterrar al difunto, o la semba para la fertilidad de la mujer y la tierra, se perdieron casi en su totalidad con el tiempo y la imposición de la Religión Católica, que en la actualidad va perdiendo frente a la evangélica.

El mercado de Coroico da vida y color al pueblo los sábados en la mañana. Joseph no duda en tomarse fotografías con todas las personas afro que encuentra a su paso. Candelaria Barra, vestida de pollera y bolso, compra huevos en una tiendita. “Antes, cuando íbamos a Copacabana nos miraban mucho, ahora vamos a todo lado”. La mujer afro ha tenido que soportar el triple estigma de ser negra, mujer y pobre. “Ahora, te acercas a una joven y ya no te habla como antes, ya no se deja engañar”, apunta Julia Pinedo. En la tienda de Marcelo Vásquez y Mariela Pinedo, dos jóvenes de 24 y 22 años, se conceden créditos para la compra de electrodomésticos de todo tipo. Ya no son agricultores, sino empresarios y estudiantes de Contaduría. Mariela tampoco viste de pollera, una tendencia que se pierde entre las jóvenes. “Me siento más cómoda en pantalón”. Prefiere reivindicar su identidad afro a través del baile. En 2012 fue elegida la Tawaco del Jisk’a Anata del Carnaval representando a la agrupación de saya Orisabol. Joseph escucha atentamente todas las conversaciones y toma notas que le servirán para culminar su historia sobre los afrobolivianos, un pueblo condenado a la extinción por el mestizaje y consciente de que su cultura se está perdiendo, a menos que las jóvenes generaciones se nutran de la tradición oral de los mayores antes de que éstos desaparezcan. Joseph abraza a Juan Angola, le promete volver y se marcha con la nostalgia de quien deja un pedazo de sí mismo en el lugar al que llegaron las raíces de sus ancestros.



sábado, 12 de abril de 2014

Sabio guaraní dice que no hay liderazgo en la APG

El sabio y expresidente de la Asamblea del Pueblo del Guaraní (APG), dijo que la organización indígena carece de liderazgo y que algunos dirigentes pactan con representantes de partidos políticos. “La APG está organizada por departamentos y ahí veo que estamos fuertes, lo que pasa es que los dirigentes han perdido la parte política e ideológica de la organización porque también se están comprometiendo con dirigentes de partidos políticos”, declaró a Erbol.

martes, 8 de abril de 2014

Indígenas de 20 países analizan logros políticos

El cumplimiento a los tratados internacionales sobre los derechos indígenas, la inclusión y participación de ese grupo y de las minorías en el ámbito político y legislativo figuran en la agenda de los temas que son analizados en la Conferencia Parlamentaria Internacional, que se celebra en Santa Cruz y de la que participan representantes de más de 20 países. Durante el acto inaugural, el jefe de Estado, Evo Morales, destacó los avances que Bolivia muestra en temas como la participación de las mujeres, de los indígenas y de otras minorías en la toma de decisiones desde la Asamblea Plurinacional. El mandatario recomendó que las propuestas sirvan para todos y no para un grupo. Morales, que es de origen indígena, inauguró la cita en el hotel Los Tajibos, de la que participan delegaciones de Francia, Marruecos, Kenia, Chile, Guayana, Haití, Suiza, Uruguay, México, Burundi, Congo, Surinam, Argentina, Colombia, Portugal, Sudáfrica y Ecuador. El evento, denominado Parlamentos y Derechos de los Pueblos Indígenas, finalizará mañana. Un modelo La delegación de Ecuador planteó que la Conferencia Internacional conceda la vocería a Bolivia, a través del presidente Evo Morales, para exigir a las naciones el cumplimiento de las leyes y tratados internacionales que garanticen los derechos de los indígenas. Esa vocería será un reconocimiento al avance del movimiento indígena con la elección de Evo como jefe de Estado. En el marco de ese foro, el secretario general de la Unión Interparlamentaria (UIP), Anders Johnsson, que expuso la Introducción de la Declaración de Chiapas, planteó que los parlamentos debatan sobre los indígenas y reconozcan la diversidad, hablen sobre el problema de la desigualdad y aprueben leyes para terminar con el marginamiento que sufren las mujeres, los pobres y los originarios La agenda Los temas de hoy El consentimiento libre, previo y con conocimiento de causa. Actividades parlamentarias de fomento de los derechos de los pueblos indígenas. Mañana Se abordará Contribución Parlamentaria de la conferencia mundial sobre los pueblos indígenas.

Indígenas exigen pago del Plan de Empleo Urgente

El capitán grande del pueblo indígena Weenhayek, Moisés Sapiranda, informó a EL DIARIO que su pueblo se encuentra en estado de emergencia porque hasta la fecha la Gobernación Autónoma Regional de Chaco no cumplió con la cancelación por el trabajo que realizó el sector en el marco del Programa de Empleo Urgente Productivo (PEU-P).

“Debemos hacer conocer que un grupo de nuestro pueblo, hoy (ayer) determinaron realizar un bloqueo temporal a las oficinas de la Gobernación Regional de Villa Montes, porque hay un considerable retraso en la cancelación por los trabajos realizados en el Programa de Empleo Urgente Productivo”, explicó.

Indicó que uno de los argumentos de las autoridades es que este retraso se debe a los trámites de tipo burocráticos para recibir el beneficio del Programa.

Indicó que la gente trabajó para el empleo urgente productivo, pero si no existe atención tal como indica la normativa del Programa, sería un hecho de discriminación.

Por su parte, el responsable del programa PEU-P de Villa Montes, Alberto Coca, en contacto telefónico reconoció la tardanza en la cancelación por el servicio prestado, aunque indicó que se presumen la existencia de personal fantasma en el Programa, por lo que está en proceso de investigación el asunto.

Mamani fue detenido por conducción imprudente de auto de Fondo Indígena

Tránsito detuvo el fin de semana al dirigente del directorio paralelo del Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu (Conamaq), Hilarión Mamani, aliado al Gobierno del presidente Evo Morales, por conducir en presunto estado de ebriedad el vehículo del Fondo de Desarrollo Indígena, Originario Campesino (Fondioc) en una zona céntrica de la ciudad de La Paz.

Mamani pasó a celdas de la Policía Judicial, tras comprobarse que se encontraba en estado etílico, pues en la prueba de alcoholemia dio positivo. Además fue acusado de pretender sobornar y agredir a los uniformados que lo detuvieron el sábado en la zona Sopocachi, luego de una persecución.

El dirigente fue sometido este lunes a una audiencia de medidas cautelares, donde la juez Marcela Siles del Juzgado 10 de Instrucción en lo Penal del Distrito Judicial de La Paz, resolvió otorgar a Mamani detención domiciliaria, por petición del Ministerio Público, ya que no es la primera vez que incurre en el mismo delito.

El fiscal Carlos Chuquimia dijo que Mamani cuenta con un procedimiento abreviado por incurrir en la misma falta en la ciudad de Potosí.

“La norma nos prohíbe que cuando la pena sea menor se aplique la medida extrema de la detención preventiva, es en ese sentido que el Ministerio Público ha solicitado la máxima sanción para medidas cautelares que prevé la norma, es decir, la detención domiciliaria y eso es lo que la juez ha otorgado. El señor tiene antecedentes en la ciudad de Potosí, ha sido beneficiado ya por el órgano jurisdiccional, por el Estado con un procedimiento abreviado y eso le debiera impedir que conduzca en estado de ebriedad”, declaró a la Agencia de Noticias Indígenas de Erbol.

Al no contar Hilarión Mamani con un domicilio fijo en la ciudad de La Paz, ya que es oriundo de Potosí, donde tiene su familia, el abogado de éste, Freddy Paucara, indicó que se definirá dónde se cumplirá con la detención domiciliaria, tras contar con autorización de la juez Siles, para no verse perjudicado en sus actividades como dirigente, pues la sanción se cumplirá sólo por las noches.

Paucara dijo que la decisión es injusta porque otras personas están involucradas en el hecho y que su cliente no condujo borracho el vehículo del Fondioc.

“Vamos a ver dónde va ser la detención domiciliaria, vamos a presentar la documentación, como nos ha dado la posibilidad la señora juez de poder establecer un domicilio, entonces vamos a ver eso (…) pero por su actividad (como dirigente) vamos a buscar un domicilio acá (en la ciudad de La Paz)”, afirmó.

En su defensa Mamani reconoció que al encontrarse en estado de ebriedad, decidió no conducir y aseguró que esa responsabilidad la dejó a una de las personas que lo acompañaba en el vehículo del Fondo Indígena.

“Yo estaba mal (ebrio) y he hecho llamar al Richard para que lleve la movilidad (…) sin motivo a mí me involucran”, aseveró.

sábado, 5 de abril de 2014

Conamaq denuncia en la ONU la violación de sus derechos

El Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu (Conamaq) -del grupo crítico al Gobierno- denunció ante el relator especial de la ONU sobre Derechos de los Pueblos Indígenas la violación de sus derechos humanos, que sufrieron en enero de este año, y le pidieron que interceda ante el Gobierno para que sus derechos sean preservados.
"Hemos presentado la denuncia de vulneración de derechos como pueblos indígena originarios”, informó la mama arquiri Nilda Rojas, en la reunión que sostuvieron con el relator especial de Naciones Unidas sobre Derechos de los Pueblos Indígenas, James Anaya.
La organización entregó un informe escrito de 10 páginas, en el que responde un cuestionario de siete preguntas formuladas por la ONU. Los dirigentes describen que a 37 autoridades originarias de la gestión 2014-2015 -entre exautoridades y representantes de las comunidades- se les transgredió sus derechos.
Cuentan que en enero de este año, las oficinas del Conamaq "fueron tomadas” por gente vinculada al Movimiento Al Socialismo (MAS), "donde se avasalló la vigilia de manera violenta”, sin que efectivos de la Policía evitaran las agresiones.
Asimismo, denuncian que por "instrucciones” del Órgano Ejecutivo, el directorio legítimo del Conamaq fue privado de participar en el Fondo de Desarrollo para los Pueblos Indígenas Originarios y Comunidades Campesinas (FDPPIOyCC).
Según el documento, dirigentes afines al MAS como Hilarión Mamani, Gregorio Choque, Plácido Suntura, Renán Paco, Jhonny Huanca, Carlos Copa, Anselmo Martínez, Juan Blanco, Elías Choque y Mauro Cuéllar fueron los responsables de las violaciones de sus derechos.
Asimismo, incluyen en sus acusaciones a funcionarios públicos; al ministro de Gobierno, Carlos Romero, y al viceministro de Coordinación con los Movimientos Sociales, Alfredo Rada.
"Ante estos hechos contra el Conamaq, las autoridades ejecutivas y judiciales avalaron la intervención y (la) violencia”, señala el documento.
Rojas aseguró que el Ejecutivo no tomó medidas para preservar la seguridad y los derechos de los indígenas y originarios.
Este grupo del Conamaq sostiene que la arremetida de las autoridades gubernamentales y de los sectores sociales afines al oficialismo empezó luego de que el Conamaq participara activamente en la VIII y IX marcha en defensa del Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure.

También pesó en su contra que asumieran una posición crítica a las políticas gubernamentales contrarias a los intereses de los pueblos indígenas.
"El presidente Evo Morales y sus ministros se dieron a la tarea de intervenir y entrometerse en los asuntos del gobierno originario (del Conamaq)”, explican en su informe ante el relator.
Copa dijo que esperan que esta instancia de las Naciones Unidas pueda interceder para el respeto de sus derechos.
"Yo creo que (el relator) va a intermediar con el Gobierno”, sostuvo Rojas.

Existen otras organizaciones sociales, como la Confederación Indígena del Oriente Boliviano (CIDOB), que también tienen dirigencias paralelas.

Punto de vista
Hilarión Mamani
Líder paralelo del Conamaq
No doy razón
de la denuncia

Yo no doy mucha razón de lo que ellos están denunciando ante el relator de Naciones Unidas porque no hemos violado los principios y valores; en cambio, hemos respetado los estatutos, la libre determinación de los pueblos indígena de los 16 suyus del Conamaq, quienes decidieron retomar su sede, porque este grupo (de Nilda Rojas) quería gobernar cuatro años, junto con el presidente Evo Morales.
Ellos son los primeros que violaron las normas internas del Conamaq, porque no han respetado, ni consultado, por ejemplo, para respaldar la VIII y la IX marcha por el TIPNIS.
Se hicieron nombramientos para la representación en organizaciones internacionales sin consultar a las bases.
En vez de hacer una reconstitución verdadera de los pueblos indígena-originarios, se han ocupado de dividir y fragmentar a las organizaciones, ayllus, markas y suyus, y eso no es justo.
Ahora nos dicen afines al Gobierno. Bueno, nosotros orgánicamente dijimos que el proceso de cambio no es del MAS, es de todos los bolivianos y organizaciones sociales. No vamos a negar que nosotros hemos luchado por este proceso de cambio.

miércoles, 2 de abril de 2014

Ritual yaritú será declarado patrimonio

El ritual de los yarituses podría ser declarado Patrimonio Histórico, Cultural e Intangible Departamental en los próximos días. Esto debido a su importancia histórica y tradicional, puesto que preserva la moral, religiosidad e identidad del pueblo cruceño. La finalidad es que las generaciones venideras aprecien este legado ancestral y cultural.

En días pasados Franz Michel, coordinador del proyecto de investigación, conservación y patrimonio arqueológico, histórico y cultural del Gobierno Departamental, expuso ante las autoridades de San Javier los motivos para definir el documento del proyecto de ley de declaratoria de patrimonio departamental, que próximamente será presentado ante la Asamblea Departamental.

La danza de los yarituses tiene sus orígenes cientos de años antes de la llegada de los conquistadores españoles a América. Más tarde, con la venida de los jesuitas, continúan con el ritual dándole estos la parte religiosa con la adoración a los santos Pedro y Pablo, con lo que queda establecido el sincretismo