jueves, 16 de febrero de 2017

Familias guaraníes de Yacuiba reciben viviendas sociales



El alcalde de Yacuiba, Ramiro Vallejos, realizó la entrega oficial de 22 viviendas saludables para igual número de familias de la Asamblea del Pueblo Guaraní (APG) de El Palmar, cumpliendo un compromiso social del Gobierno Municipal con los sectores más vulnerables del área dispersa.

Vallejos Villalba subrayó que la escasez de vivienda y las condiciones precarias son el común denominador justamente en esas áreas, indicando que el Gobierno Municipal no podía quedar indiferente ante la gestión realizada por el capitán grande de la APG, Jorge Mendoza, de haber conseguido los recursos bases para trabajar en forma conjunta. “Quiero felicitar a sus dirigentes y a todos ustedes de la APG, por haber conseguido financiamiento de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos para que coloquen la contraparte”, congratuló a los directivos.
Destacó que la Asamblea del Pueblo Guaraní no solo ha gestionado las viviendas ante Yacimientos, sino también ante el Gobierno Municipal, tal como demuestran los datos numéricos y porcentuales que indican haber conseguido un 20% de la estatal petrolera y el 80% del municipio.
Finalmente manifestó que el Gobierno Municipal va a tomar las acciones que ha emprendido la APG como un ejemplo, para que las otras organizaciones sociales llámense trabajadores campesinos, bagalleros y el mismo pueblo weenhayek, puedan imitar ese trabajo.
Por su parte la dirigente de la APG, Carmen Ordóñez, expresó con lágrimas de emoción que después de muchos años están logrando tener su vivienda propia gracias al Gobierno Municipal que está haciendo posible ese sueño del pueblo guaraní de dotarles vivienda propia.
“Me siento contenta, no tengo palabras para expresar, quiero agradecer al alcalde. Estuve dos tres días en cama, pero parece que hoy Dios me dio valor para estar presente. Cumplo con esto, después de muchos años de sufrimiento tenemos esta casa para poder vivir”, dijo Ordoñez sin poder contener las lágrimas.

lunes, 13 de febrero de 2017

Abel de la Barra, primer comandante afroboliviano


El aún coronel Abel de la Barra ingresó a la historia esta lunes al ser designado como el primer comandante general de la Policía de origen afrodescendiente.

“Gracias a usted hermano presidente y al proceso de cambio que usted dirige me convierto en el primer afroboliviano que asume este cargo”, manifestó el nuevo jefe de la institución Verde Olivo que en su primer discurso prometió trabajar con humildad y priorizar la capacitación de los policías.

El presidente Morales, en su discurso, manifestó que “es importante recordar el pasado de nuestra querida Bolivia. Cuando hablamos de institucionalidad. La embajada de Estados Unidos daba aval para la elección de autoridades. Estos hechos dejan mucho que desear y no se repetirán”, recordó el Mandatario.

Recordó que las pugnas internas dentro de la Policía deben dar paso a una mejor institucionalidad y demandó esfuerzo. “Troperos y oficinistas, ¿quiénes serán? El Policía que combata la delincuencia, es querido, respetado por el pueblo.
Lamentamos mucho lo ocurrido con el hermano que murió la semana pasada por cumplir su trabajo. Los policías de base son los que dan su vida”.

Morales destacó que “como ningún Gobierno hizo, se equipó a la Policía en equipamiento y personal, “eso continuará”, prometió. “Estamos mejor en seguridad ciudadana, ustedes tienen mucha experiencia. Cuando se da un mandato, siempre dan con los autores, y esa experiencia, ese conocimiento hay que ponerlo para el pueblo boliviano”, aseguró.

viernes, 10 de febrero de 2017

Autonomías indígenas Raqaypampa elegirá a sus autoridades en mayo

El territorio indígena originario campesino (TIOC) de Raqaypampa, que se encuentra en el departamento de Cochabamba, programó la elección de sus autoridades indígenas para mayo de este año, de acuerdo con el cronograma que establecieron para este proceso. La elección se realizará por normas y procedimientos propios, informó ayer el Tribunal Supremo Electoral (TSE).

Al momento, las y los miembros de la Central Regional Sindical Única de Campesinos Indígenas de Raqaypampa (Crucir) trabajan en la elaboración del reglamento para la elección, proceso que iniciaron en diciembre de 2016, después de aprobar el estatuto indígena en el Referendo Autonómico celebrado el 20 de noviembre de 2016, donde la norma obtuvo 2.868 votos por el “sí”, es decir, el 91,78 por ciento de apoyo.

El vicepresidente de la Coordinadora Nacional de Autonomías Indígenas (Conaioc) en representación de Raqaypampa, Clemente Salazar, explicó que este trabajo, según cronograma, se concluirá en las primeras semanas de marzo.

“Se están aclarando algunos (aspectos) que son muy generales en el Estatuto, por ejemplo: la forma de elección de autoridades”, explicó.

El reglamento, una vez concluido, deberá ser enviado al Órgano Electoral Plurinacional (OEP) para que este, a través del Servicio Intercultural de Fortalecimiento Democrático (Sifde), acompañe y supervise que la elección de sus autoridades se desarrolle de acuerdo con las normas y procedimientos propios establecidos en el reglamento.

“Hay otros aspectos que estamos tomando en cuenta dentro del cronograma. En mayo van a ser elegidas las autoridades y de ahí vienen otros trámites que tienen que realizar las autoridades electas. En agosto será la posesión”, mencionó Salazar.

FORMA DE ELECCIÓN

El Estatuto de la Autonomía Indígena Originario Campesina de Raqaypampa establece que el autogobierno se constituye por tres instancias:

La Asamblea General de Comunidades, como instancia máxima de decisión, participación y control social.

El Consejo de Gestión Territorial que se encarga de implementar y ejecutar las decisiones de la Asamblea General de Comunidades.

La Autoridad Administrativa Autonómica, compuesta por una o un responsable y el equipo técnico.

Entidades territoriales interesadas en participar en el Referendo Autonómico deben presentar sus requisitos hasta el 30 de marzo.

Si bien al momento la Crucir delibera sobre las formas en las que se elegirán a sus autoridades, esta no distará de la que actualmente usan para designar a sus representantes en cada una de las cinco subcentrales, aclaró Salazar.

“En cada subcentral eligen a su autoridad, y a la central regional (Crucir) que tenemos como máxima autoridad se elige en un congreso ordinario que se convoca a través de la regional subcentral donde van con todos sus afiliados. Casi la misma modalidad se va a ejercer para estas autoridades”, mencionó.

La forma de elección se desarrolla mediante voto aclamación, es decir “si cada uno está de acuerdo, levanta la mano, si no está de acuerdo, no. Pero ahí se respeta la mayoría”, acotó.

martes, 7 de febrero de 2017

CIDH pide informe sobre pueblo no contactado

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) solicitó al Estado boliviano responder en 15 días, a partir del 23 de enero de este año, al recurso de medidas cautelares presentado por el pueblo Tacana II Río Madre de Dios y otras instituciones, a favor de un pueblo no contactado, presuntamente en peligro de etnocidio como consecuencia de las actividades de exploración petrolera en la Amazonía.

Según el presidente de la Central de Comunidades Indígenas Tacana II Río Madre de Dios (Citrmd), Rolando Justiniano, la denuncia ante la CIDH cuenta con todos los fundamentos sobre la existencia de “pueblos no contactados” en el área de trabajo de exploración sísmica y que esta información es de conocimiento de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), pero que, pese a esa situación, persisten las actividades que atentan en contra de la integridad de la gente que vive aislada.

El pedido cautelar demanda: paralizar toda actividad de prospección sísmica en el área Nueva Esperanza y en los bloques petroleros definidos en esas zona de la Amazonía, establecer la prohibición absoluta de ingreso de personas ajenas al territorio de los aislados en la zona de las áreas de vida y/o eventos de los aislados que están siendo impactada por el proyecto.

Bajo esta perspectiva, Justiniano manifestó que el pueblo Tacana II defenderá a los habitantes del pueblo no contactado e incluso advirtió sobre posibles acciones que podrían tomar los afectados por la invasión de su territorio.

“La situación es preocupante, este pueblo no contactado que se encuentra en la parte central entre los pueblos Tacana II y los Araona pueden asumir acciones que inclusive pondrían en riesgo la vida de los trabajadores que realizan la exploración sísmica”, dijo.

lunes, 6 de febrero de 2017

Quechuas interesados en autonomía indígena

El Órgano Electoral Plurinacional (OEP) entregará un informe de supervisión, traducido al idioma quechua, a la entidad territorial autónoma (ETA) Jatun Ayllu Yura, ubicado en el departamento de Potosí, para que puedan elegir su acceso a la autonomía indígena.

La información la dio a conocer el vocal del Tribunal Supremo Electoral, José Luis Exeni, quien indicó que se trata de la primera vez que el OEP entregue un informe en idioma originario reconocido por la Constitución Política del Estado (CPE).

Señaló que fue el mismo pueblo fue el que solicitó la información de acceso a la autonomía indígena.

“Estamos dando un gran paso en la plurinacionalidad y la interculturalidad con esta primera experiencia de traducción del informe de supervisión de la autonomía del Jatun Ayllu Yura, en Potosí”, dijo.

Según Fuente Directa, el informe da cuenta del cumplimiento de la expresión de voluntad en consulta para acceder a la autonomía indígena, y el cumplimiento de lo establecido en el Reglamento de Supervisión del proceso; y fue traducido al idioma quechua para ser entregado, junto a la Resolución de la Sala Plena del Tribunal Supremo Electoral (TSE), a las autoridades que solicitaron la supervisión.

Si bien esta es la primera vez que el OEP emitirá el informe en el idioma originario del solicitante del proceso, ya tuvo una primera experiencia durante el Referendo Autonómico 2016 con la incorporación de los idioma quechua, guaraní y uru chipaya en la papeleta de sufragio en las regiones donde se consultó sobre los procesos de autonomía indígena.

La iniciativa, impulsada por el OEP, se enmarca en tres razones fundamentales que hacen al trabajo que desarrolla la entidad electoral en el proceso de construcción de la democracia intercultural en Bolivia.

“Lo hacemos, primero, para reafirmar el carácter plurinacional del Estado y la interculturalidad de la democracia; segundo, porque creemos que el reconocimiento de los idiomas y lenguas originarias no sólo tiene que ser constitucional, sino tiene que llevarse a la práctica y esta es una forma de hacerlo; y tercero, porque de esta forma nos obligamos, como Órgano Electoral, a tener un contacto más directo en términos de diálogo intercultural con las Naciones y pueblos indígenas, que pasa por un diálogo propio de las comunidades y pueblos indígenas”, indicó.

Exeni mencionó que, a partir de esta primera experiencia con la emisión del informe en idioma quechua para el ayllu Yura, se procurará emitir los informes de forma y oral y escrita, respetando el idioma de los solicitantes de los procesos, “no sólo por el hecho de traducirlos y que sea algo simbólico, sino también que sea por difundirlo en la propia comunidad como una señal de respeto de devolución de nuestro trabajo a las autoridades y a la población de cada autonomía indígena”, acotó.

lunes, 23 de enero de 2017

La reelección es una práctica que no figura en el mundo indígena

En la cultura aymara no hay reelección", sentencia el sociólogo y experto indigenista Fernando Untoja. Al igual que él, otros tratadistas, reflejan que lo mismo sucede en el mundo quechua y en algunos pueblos indígenas de tierras bajas, donde la estructura y el ejercicio del poder político se basa en la rotación y el turno, a partir de un complejo tejido social asentada en el bien común y la participación con equidad.

En ese contexto, Víctor Hugo Cárdenas, analista político y expresidente de la República y de raíces indígenas, señala que “la no reelección”, es un principio sociológico, filosófico, antropológico y cultural. "Se aplica un sistema rotatorio a través del 'turno'. Es casi como un servicio civil obligatorio. Además, todos los miembros del grupo pueden ser electores y elegidos a la vez, donde la prestación del servicio a la comunidad emancipa el bien común, la participación y una convicción democrática", argumentó.

Para el sociólogo José Luis Saavedra, en el mundo aymara y quechua, el ejercicio del poder político es una práctica basada en el “servicio a la comunidad”, que implica dos principios: rotación y por turno. Ambos conceptos quedan establecidos como la norma suprema asentada en la organización territorial del Ayllu (espacio del hábitat de la comunidad).

"La rotación y el turno es la norma suprema del ejercicio del poder político, que a su vez tiene relaciones muy profundas con la espiritualidad, basada con la fortaleza moral, ética y de respeto entre todos", puntualizó Saavedra.

Es bastante simple, añade Untoja, por el principio de la rivalidad que determina la rotación de la función de poder en el Ayllu es que no hay reelección ni repetición de la función de poder.

Un modelo diferente. Para los analistas, la no existencia de la reelección en el mundo indígena, es un “paradigma” diferente a la democracia moderna, la cual hasta el momento no es asimilada a menos de lo meramente discursivo en este gobierno.

En ese ámbito la reelección emancipada por las bases sociales del Movimiento Al Socialismo(MAS) y aceptada por el presidente Evo Morales, hacia un tercer mandato, más aún cuando su liderazgo proclama bases ideológicas arraigadas a lo indígena-originario-campesino, es una flagrante contradicción, aunque es muy difícil comparar ambos contextos.

"Ese discurso que tanto refiere Evo Morales (Presidente del Estado) en mezclar los valores, los principios indígenas con la democracia moderna, es algo que no condice en la práctica. El Gobierno al proclamar a la pachamama, los valores indígena-originarios, entre otros solo cae en discurso y nada en la práctica", enfatiza Georgina Camacho, investigadora del Centro de Documentación e Información Bolivia (Cedib).

En tanto, la socióloga y docente de la UMSS de Cochabamba, Sarela Paz, señala que comparar ambos contextos y destacar la contradicción solo es posible en tanto y en cuanto hoy se tiene un presidente de origen indígena y por lo cual en lugar de fortalecer esos principios y valores de los pueblos ancestrales, el Gobierno, más bien prioriza una posición desafiante en la permanencia en el poder en el marco de la democracia tradicional.

"Tiene sentido esa contradicción, cuando tenemos un presidente indígena. En ese marco, básicamente no hay una apelación al sistema de formas tradicionales de designación de autoridades, sino en la lógica del poder institucional del Estado, en el que no puede haber tanta reelección", argumenta Sarela Paz, socióloga.

Un paradigma sin atenuantes. Para el sociólogo y magister en estudios de culturas, Héctor Luna, dentro del ámbito de las comunidades aymara y quechua, el ayllu es el modelo de organización donde las personas acceden a los cargos de autoridad por turnos, lo cual se determina a partir de la posesión legítima de la tierra ya sea como propiedad colectiva o individual que obliga prestar servicios en cargos de autoridad.

Además, enfatiza que se trata de una potestad que impone la comunidad donde todos los integrantes deben asumir algún cargo público por uno o dos años calendario, no así por un tiempo indefinido. "En todo caso, se trata de un servicio que no goza de ningún tipo de retribución, más que el prestigio social que ostenta una persona al ser valorado por su entorno social", destaca Luna.

Por esa situación, añade Cárdenas, los gastos que demande el ejercicio de ese mandato tiene que hacerse a costa de la autoridad. "Por eso es un alto honor ser autoridad y por este hecho cuando deja el cargo, es respetado por su alto valor ético y social al servicio de la comunidad", señaló.

En cambio, Manuel de la Fuente, director del Centro de Estudios Superiores Universitarios (CESU), señala que es una de las tantas contradicciones del gobierno de Evo Morales, caracterizado como indígena. "En las comunidades indígenas nadie se eterniza en el poder sino que van rotando, lo cual con un presidente que dice reivindicar esos principios y prácticas, en los hechos no se respeta y se hace exactamente lo contrario", señaló.

Un contexto diferente. Mientras Cárdenas y Untoja señalan que el presidente Evo Morales, no solo desconoce esos principios, sino que refleja su impostura indígena al emancipar solo en discursos los valores de los pueblos originarios quechuas y aymaras, para Rafael Puente, investigador y analista político, es forzado comparar ambos contextos. "El problema de fondo es el Estado mismo como creación social. Todos los Estados capitalistas y socialistas implica acumulación, ejercicio y de abuso de poder. En ese ámbito no se puede comparar. Pero como cultura, la práctica indígena debería ser un modelo a aplicarse, aunque por primera vez esta constitución prevé y reconoce", señala Puente.

Asimismo, argumenta que el MAS ha caído en una pequeña trampa, al buscar pretender otra vez reelegirse, casi bajo la figura de "como sea".

Organismo
Once años de muchas paradojas de Evo Morales

Arribo. El 2006 el presidente Evo Morales llegó al poder, no solo favorecido del 54% de los votos en un contexto histórico del primer presidente indígena a nivel l
Latinoamérica, sino cargado de una energía social cuyo simbolismo estuvo arraigado en las raíces más profundas de los pueblos indígena-originarios aymaras y quechuas.

Muestra. Un día antes del 22 de enero de 2006, Evo Morales fue entronizado en Tiahuanaco, por sacerdotes y amautas andinos del mundo aymara y quechua. Tras una ceremonia de "limpia" (purificación de alma y cuerpo) a cargo de dos parejas de amautas, Morales fue vestido con una túnica de vicuña a los pies del monolito Bennett, una escultura de piedra de siete metros de alto y 20 toneladas de peso que permanece en el museo lítico de Tiahuanaco.

Costumbres. Esa costumbre fue una manera de evocar a las tradiciones ancestrales, además de poner en práctica lo que tanto se había añorado hasta entonces: tener como presidente de Bolivia a un líder indígena. Para Román Loayza, por entonces el compañero de lucha y alto dirigente del MAS, hoy disidente, fue un momento histórico y prometedor para el país. "Lamentablemente esos hechos históricos hoy han quedado solo en un caudillo que cada vez quiere perpetuarse en el poder dando la espalda a todos los postulados indígenas. Ese distanciamiento duele", dijo.

Según Estudios
La democracia comunitaria está en la CPE

Constitución. La Constitución Política del Estado reconoce tres formas de democracia: representativa, participativa y comunitaria. El primero y segundo corresponden a la lógica de elección de autoridades en el marco de la democracia moderna. El tercero, la comunitaria, se le atribuye su origen a formas de nombramiento de autoridades de las naciones y pueblos indígena originario campesinos.

Comunitaria. La rotación como forma de acceso a un cargo público, son normas que regula el derecho a la participación política en una comunidad, donde se mantienen la relación con las bases de manera directa, no se identifican procedimientos burocráticos que separe al cuerpo de autoridades con la comunidad.

Mundo aymara. Según los expertos, en el contexto aymara la dualidad es un principio que organiza la vida cotidiana de las familias, donde la población convive en un espacio geopolítico como el ayllu. Además, expresa la dualidad hombre – mujer, y ambos se complementan, que representa la relación de la naturaleza con el cosmos; que se traduce en la complementariedad del territorio entre el aran (abajo) y urin (arriba).

Punto de vista

La pretensión que persigue Evo es un retroceso'

Héctor Luna
Sociólogo y experto en pueblos indígenas

“A diferencia de los pueblos aymaras y quechuas donde la reelección es una práctica desconocida, el cargo público estatal se enmarca bajo las reglas de la democracia moderna, para elegir presidente. En ese marco, la Constitución Política del Estado prevé un mandato por cinco años y con posibilidad de reelección por una sola vez, siendo constitucional en este caso. Sin embargo, la intención de petrificarse en el poder por parte del señor Evo Morales responde a otros criterios, que se desmarca del criterio de convivencia de las comunidades andinas, a pesar del discurso plurinacional o de principios y valores de los pueblos indígenas.
Entonces, la pretensión que persigue el presidente Evo Morales con el apoyo de las bases y representantes que promueven dicha prolongación en el poder es un retroceso para la misma democracia moderna, como también para la forma en que se organizan los pueblos indígenas originario campesinos, que en sus diferentes espacios territoriales alternan el acceso a cargos públicos.

A diferencia de las sociedades modernas se caracterizan por ser masivas, complejas, que exigen demandas de distinta índole, entonces no se puede comparar un espacio geopolítico como el ayllu, o un sindicato campesino, con sociedades macros donde la forma de elegir a una persona como diputado, senador, presidente es por vía democracia representativa. Por otra parte, para algunos del proceso de cambio MAS, la democracia representativa se lo concibe como colonizante, aunque esto no es consenso de todos que confluyen en el partido de gobierno.

'Es norma la contradicción en lo que se dice y lo que hace'

José Luis Bedregal
Analista político

“La contradicción entre el discurso y la acción. Esto se ha hecho norma sobre todo en los últimos años. Se dice una cosa y se hace otra.

Se ha abandonado absolutamente cualquier arraigo hacia las tradiciones, hacia las culturas ancestrales con el que un día llegó al poder, como un referente moral muy grande para el país.

Prueba de ello es lo que ha sucedido estos días, donde el presidente le declara al alcalde de Santa Cruz, Percy Fernández, un personaje respetable del país, en sentido que es el “amauta” de los bolivianos.

Es decir, hay un conjunto de incoherencias pero que esencialmente se expresan en la falta de consecuencia entre lo que se dice y lo que se hace. Hace mucho tiempo que Evo Morales se ha distanciado de la interculturalidad, de respeto a los pueblos indígenas y a la madre tierra".

Pedro Callisaya: “Hay que empezar de nuevo el proyecto indígena boliviano”

Pedro Callisaya Hinojosa vive confiado en la fuerza reivindicativa del movimiento indígena que cobró marcada intensidad a principios de este siglo. Considera que la acumulación histórica de ese pensamiento no se ha detenido a pesar de la polémica coyuntura que atraviesa Bolivia. En esta conversación con OH!, el historiador hace un repaso de los hitos de ese derrotero y evalúa el presente.



OH!: En los últimos años y especialmente tras el conflicto del TIPNIS la irrupción del movimiento indígena entró en el terreno de la polémica. Hasta ese entonces se consideraba que Bolivia vivía una etapa cumbre de ese proceso histórico. ¿Es así?

El movimiento histórico del mundo indígena inició su auge a partir de los años 80. Sin embargo, todo esto fue fruto de la herencia de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos (CSUTCB) que dirigía Genaro Flores, pero además de la aparición de ideólogos indígenas. Las universidades empezaron a ser cuna de esos ideólogos. Por ejemplo, surgieron grupos de pensadores en el Movimiento Universitario Julián Apaza o la organización SUMA. Se sentía que era un proceso paulatino, pero incontenible.

La izquierda en ese entonces se había aplazado como producto de sus propios errores. La Unión Democrática y Popular (UDP) fracasó. Ellos supieron llegar al poder, pero una vez en él lo que surgió fueron sus disputas egoístas entre partidos, lo que llevó a una catástrofe al país y terminó con la renuncia del presidente Hernán Siles Suazo.



OH!: ¿Bajo qué característica avanzaba ese proceso?

Empezó a madurar a través de varias líneas ideológicas. Estaban los antiguos luchadores como Constantino Lima, Luciano Tapia, el propio Víctor Hugo Cárdenas que salieron a la palestra, pero ya con una formación ideológica propia. La frustración que había dejado la izquierda y lo que había hecho antes la derecha, permitían eso. Y ese escenario no varió tampoco con el retorno de la derecha al poder. La capitalización, los impuestazos, la recesión, todo mantenía al país en un estancamiento y marginación de las grandes mayorías. Entonces el movimiento indígena ganaba voz y poder.



OH!: Claro, una acumulación histórica de siglos.

Sí, es un proceso largo. Ya desde la creación de la república y con notoria fuerza desde que Melgarejo decreta la ley exvinculación de tierras (1866). La respuesta indígena fue a partir de entonces sostenida y de liderazgos destacados como Luciano Villca o, ya durante la Guerra Federal (1898 – 1899), de Pablo Zárate Vilca. Surgieron diversas estrategias como la de los caciques apoderados y el protagonismo de Santos Marca Thola (1915-1921). Y también hubo hechos fundamentales como la emergencia de Leandro Nina Quispe y la educación indigenal (1926) como postulado de defensa del mundo indígena en base a la educación. A través de la educación ellos iban a interpretar las leyes, a abrirse ámbitos de conocimiento, a ingresar al debate de las ideas de igual a igual. Y ahí fue esencial la figura de Leandro Nina Quispe. Eso les costó persecuciones, represión y años de cárcel.

Todo eso continuó hasta la Guerra del Chaco. Incluso en esa guerra se agravaron los abusos hacia los indígenas. Se llegó al extremo de que la propia aviación boliviana fue utilizada para reprimir sublevaciones indígenas en plena época de la Guerra del Chaco.



OH!: ¿Y por qué la sublevación en plena guerra?

Es que la oligarquía incluso aprovechaba eso. Los indígenas eran los primeros en ser reclutados para ir a la guerra. El Gobierno había designado a un coronel de apellido Zegarrundo como responsable de la paz interna. Este coronel encabezó una organización denominada “la Legión Cívica” que representaba a los hacendados. Zegarrundo se dedicó a reclutar por la fuerza indígenas de las comunidades para favorecer los apetitos de las haciendas. Los terratenientes no mandaban a la guerra a sus peones y atacaban a las comunidades. Vieron que era el momento oportuno para quitar tierras a los indígenas. Si incluso hay historias de soldados que cuando volvieron de la guerra descubrieron que ya no tenían hogar y que sus tierras y familiares eran de los hacendados.

Pero claro, ese retorno ya implicaba otras cosas. La guerra había cambiado la forma de pensar de buena parte de la clase media, había convertido a los campesinos en soldados y a muchos en enemigos ideológicos del régimen de hacendados y mineros poderosos.

Por eso, a partir de 1936, surge una mayor fuerza ideológica indígena.



OH!: Se precipitaron las rebeliones y la pugna que antecede a la Revolución de Abril del 52.

Claro, llegó antes el Gobierno de Gualberto Villarroel (1943) que canaliza varias demandas, que organiza el primer congreso indigenal, que abole el pongueaje. Pero surge como contrafuerza el derrocamiento de Villarroel en 1946. Frente a ello, se desataron grandes reacciones. No siempre se recuerda que en 1947 hubo un levantamiento indígena generalizado y esa vez nuevamente el Gobierno tuvo que apelar a la aviación para reprimirlo.

Finalmente todo deriva en la Revolución Nacional de 1952. Y el MNR para consolidarse en el poder forma las milicias armadas. En el altiplano hubo ejércitos indígenas.

Ahí surge otro factor ideológico. Aparece, por ejemplo, un líder como Lawreano Machaca que no acepta que los indígenas sean usados por el poder. En 1956 Machaca plantea la idea de que los indígenas tomen el poder, rompe la alianza con el MNR y se rebela. Es el germen para que el movimiento indígena tenga como horizonte la toma del poder. Paulatinamente, se organizan partidos y organizaciones políticas como el Partido Indio, los MITKA (Movimiento Indio Tupaj Katari) ideólogos como Fausto Reynaga (1979) o encuentros como el Manifiesto de Tiwanaku (1973).

Nuevamente, se intentaba o neutralizar la fuerza que se adquiría. Unos, el MNR derechizado, por ejemplo, cedieron al nombramiento de los primeros ministros de origen indígena. La dictadura militar de Barrientos, dependiente de los Estados Unidos, se ingenió para organizar el Pacto Militar – Campesino (1967). Pero paulatinamente surgieron los líderes y organizaciones que empezaron a protagonizar el auge en los años 80, de quienes ya hablamos.



OH!: Recuerdo que en 1992 hubo el encuentro con las organizaciones de tierras bajas. ¿Cómo valora ese momento y qué puede decir a propósito de los guaraníes y los amazónicos?

Sí. Hasta ese momento se hablaba fundamentalmente de aymaras y quechuas. Las luchas de, por ejemplo, Apiguaiki Tumpa no habían tenido la repercusión histórica que merecían. Esto porque, al margen de la represión, fueron radicalmente evangelizadas por misiones de religiosos católicos. Fueron sometidos ideológicamente los indígenas de tierras bajas. Pero, pese a todo, décadas más tarde se organizaron la (Confederación Indígena del Oriente Boliviano (CIDOB) y la Asamblea del Pueblo Guaraní (APG). Y en 1992 tuvieron el valor de marchar hasta La Paz, exigir tierra y territorio y decir que estaban presentes en la lucha. Los hermanos de aymaras y quechuas los recibieron. Fue un momento conmovedor. Además recordemos que se conmemoraban los 500 años de la invasión española. La mayoría del país tomaba el protagonismo histórico.



OH!: Y casi al empezar este siglo surgieron liderazgos que anunciaban el momento cumbre y figuras como Felipe Quispe. ¿Cómo interpreta ese momento?

Bueno, junto a Felipe surgió una importante serie de pensadores indígenas con una faceta más académica, mucho más marcada que la de él. Felipe se formó en la cárcel y no tanto en el debate de las aulas.

Sin embargo, sea como sea, Felipe y los otros líderes iniciaron una lucha ya frontal y cada vez más dura. Recordemos los bloqueos, los desplantes que les hacían a los ministros en las negociaciones, el hecho de que Sánchez de Lozada fue obligado a ir hasta Charazani ... Paralelamente, los movimientos sindicales como los cocaleros liderados por Evo Morales también cobraban fuerza, pero con menos ideología.



OH!: Y al margen de las disputas y entuertos posteriores, que perfilaron finalmente el liderazgo de Evo Morales, ¿qué hizo en específico el movimiento indígena para la llegada del Movimiento Al Socialismo al poder?

Fue un proceso como de escuela encarnado por esos compañeros que se formaron en las aulas universitarias. Ellos salieron a las plazas, a las ferias, a las comunidades a buscar que la gente tome consciencia sobre el potencial del mundo indígena. Fue un sostenido trabajo político en las calles y directamente con las bases. Se llegó a construir una coyuntura sin precedentes para que un líder indígena llegue al poder, el sueño de Lawreano Machaca. Desafortunadamente, ese magnífico trabajo fue astutamente aprovechado por la izquierda tradicional que pervirtió el proyecto.



OH!: Pese a eso, ¿no se ha avanzado acaso con la presencia de indígenas en diversas instancias de poder, con la reorganización del Estado, con las leyes?

Hubo algunos avances, pero en el tema del poder no basta estar allí, hay que saber demostrar oficio, capacidad, y eso ha faltado. Los indígenas que llegaron al poder fueron manipulados, sometidos, por una casta política tradicional. ¿Usted ve que hoy gobiernan los indígenas? Las autoridades con mayor poder son parte de la casta tradicional. Ellos impulsan las políticas fundamentales, no los indígenas.

Lo peor es que han desgastado la auténtica lucha de los movimientos indígenas y la hacen ver mal.



OH!: ¿Qué características tiene la ideología indígena y que no se muestran en ese gobierno?

Es por ejemplo aglutinadora, inclusiva, pero este gobierno hasta marginó a los propios indígenas de tierras bajas en el caso del TIPNIS. Lo indígena es respeto a la Madre Tierra, y eso obviamente no hay en este gobierno, basta pensar en proyectos como El Bala o en el Dakar. Lo indígena es reciprocidad, complementariedad y ya ni siquiera del ayllu se habla.



OH!: ¿Se está volviendo una utopía la causa histórica del movimiento indígena?

La lucha del pueblo indígena no es momentánea, por lo tanto no es un sueño irrealizable. Si el MAS se dejó pervertir por un marxismo tradicional en el discurso, que ni en Europa ha funcionado, y por políticas netamente capitalistas en la gestión, es su fracaso. Pero la lucha seguirá, está latente. Hay que empezar de nuevo el proyecto indígena boliviano. Será un trabajo cuyos frutos habrá que esperar para después de 2020. Pero, es una lucha de siglos y sabemos tener paciencia.



Pedro Callisaya Hinojosa

Se formó en la Universidad Mayor de San Andrés, es ex presidente y actual miembro de la Asociación de Historiadores Indígenas - Apu Pachacamayu. Forma parte del equipo que edita la revista “Realidades de Nuestra Historia”, perteneciente a la carrera de Historiade la UMSA. Ha sido columnista del periódico La Prensa. Es autor del libro “Levantamientos indígenas y educación indigenal” y coautor del libro “Entre el crepúsculo y la claridad del amanecer: los Urus”. Ha realizado diversos trabajos de investigación, en especial sobre el caudillo Lawreano Machaca. Es además nieto del líder indígena Mariano Quispe de la población Ambaná.