lunes, 23 de enero de 2017

La reelección es una práctica que no figura en el mundo indígena

En la cultura aymara no hay reelección", sentencia el sociólogo y experto indigenista Fernando Untoja. Al igual que él, otros tratadistas, reflejan que lo mismo sucede en el mundo quechua y en algunos pueblos indígenas de tierras bajas, donde la estructura y el ejercicio del poder político se basa en la rotación y el turno, a partir de un complejo tejido social asentada en el bien común y la participación con equidad.

En ese contexto, Víctor Hugo Cárdenas, analista político y expresidente de la República y de raíces indígenas, señala que “la no reelección”, es un principio sociológico, filosófico, antropológico y cultural. "Se aplica un sistema rotatorio a través del 'turno'. Es casi como un servicio civil obligatorio. Además, todos los miembros del grupo pueden ser electores y elegidos a la vez, donde la prestación del servicio a la comunidad emancipa el bien común, la participación y una convicción democrática", argumentó.

Para el sociólogo José Luis Saavedra, en el mundo aymara y quechua, el ejercicio del poder político es una práctica basada en el “servicio a la comunidad”, que implica dos principios: rotación y por turno. Ambos conceptos quedan establecidos como la norma suprema asentada en la organización territorial del Ayllu (espacio del hábitat de la comunidad).

"La rotación y el turno es la norma suprema del ejercicio del poder político, que a su vez tiene relaciones muy profundas con la espiritualidad, basada con la fortaleza moral, ética y de respeto entre todos", puntualizó Saavedra.

Es bastante simple, añade Untoja, por el principio de la rivalidad que determina la rotación de la función de poder en el Ayllu es que no hay reelección ni repetición de la función de poder.

Un modelo diferente. Para los analistas, la no existencia de la reelección en el mundo indígena, es un “paradigma” diferente a la democracia moderna, la cual hasta el momento no es asimilada a menos de lo meramente discursivo en este gobierno.

En ese ámbito la reelección emancipada por las bases sociales del Movimiento Al Socialismo(MAS) y aceptada por el presidente Evo Morales, hacia un tercer mandato, más aún cuando su liderazgo proclama bases ideológicas arraigadas a lo indígena-originario-campesino, es una flagrante contradicción, aunque es muy difícil comparar ambos contextos.

"Ese discurso que tanto refiere Evo Morales (Presidente del Estado) en mezclar los valores, los principios indígenas con la democracia moderna, es algo que no condice en la práctica. El Gobierno al proclamar a la pachamama, los valores indígena-originarios, entre otros solo cae en discurso y nada en la práctica", enfatiza Georgina Camacho, investigadora del Centro de Documentación e Información Bolivia (Cedib).

En tanto, la socióloga y docente de la UMSS de Cochabamba, Sarela Paz, señala que comparar ambos contextos y destacar la contradicción solo es posible en tanto y en cuanto hoy se tiene un presidente de origen indígena y por lo cual en lugar de fortalecer esos principios y valores de los pueblos ancestrales, el Gobierno, más bien prioriza una posición desafiante en la permanencia en el poder en el marco de la democracia tradicional.

"Tiene sentido esa contradicción, cuando tenemos un presidente indígena. En ese marco, básicamente no hay una apelación al sistema de formas tradicionales de designación de autoridades, sino en la lógica del poder institucional del Estado, en el que no puede haber tanta reelección", argumenta Sarela Paz, socióloga.

Un paradigma sin atenuantes. Para el sociólogo y magister en estudios de culturas, Héctor Luna, dentro del ámbito de las comunidades aymara y quechua, el ayllu es el modelo de organización donde las personas acceden a los cargos de autoridad por turnos, lo cual se determina a partir de la posesión legítima de la tierra ya sea como propiedad colectiva o individual que obliga prestar servicios en cargos de autoridad.

Además, enfatiza que se trata de una potestad que impone la comunidad donde todos los integrantes deben asumir algún cargo público por uno o dos años calendario, no así por un tiempo indefinido. "En todo caso, se trata de un servicio que no goza de ningún tipo de retribución, más que el prestigio social que ostenta una persona al ser valorado por su entorno social", destaca Luna.

Por esa situación, añade Cárdenas, los gastos que demande el ejercicio de ese mandato tiene que hacerse a costa de la autoridad. "Por eso es un alto honor ser autoridad y por este hecho cuando deja el cargo, es respetado por su alto valor ético y social al servicio de la comunidad", señaló.

En cambio, Manuel de la Fuente, director del Centro de Estudios Superiores Universitarios (CESU), señala que es una de las tantas contradicciones del gobierno de Evo Morales, caracterizado como indígena. "En las comunidades indígenas nadie se eterniza en el poder sino que van rotando, lo cual con un presidente que dice reivindicar esos principios y prácticas, en los hechos no se respeta y se hace exactamente lo contrario", señaló.

Un contexto diferente. Mientras Cárdenas y Untoja señalan que el presidente Evo Morales, no solo desconoce esos principios, sino que refleja su impostura indígena al emancipar solo en discursos los valores de los pueblos originarios quechuas y aymaras, para Rafael Puente, investigador y analista político, es forzado comparar ambos contextos. "El problema de fondo es el Estado mismo como creación social. Todos los Estados capitalistas y socialistas implica acumulación, ejercicio y de abuso de poder. En ese ámbito no se puede comparar. Pero como cultura, la práctica indígena debería ser un modelo a aplicarse, aunque por primera vez esta constitución prevé y reconoce", señala Puente.

Asimismo, argumenta que el MAS ha caído en una pequeña trampa, al buscar pretender otra vez reelegirse, casi bajo la figura de "como sea".

Organismo
Once años de muchas paradojas de Evo Morales

Arribo. El 2006 el presidente Evo Morales llegó al poder, no solo favorecido del 54% de los votos en un contexto histórico del primer presidente indígena a nivel l
Latinoamérica, sino cargado de una energía social cuyo simbolismo estuvo arraigado en las raíces más profundas de los pueblos indígena-originarios aymaras y quechuas.

Muestra. Un día antes del 22 de enero de 2006, Evo Morales fue entronizado en Tiahuanaco, por sacerdotes y amautas andinos del mundo aymara y quechua. Tras una ceremonia de "limpia" (purificación de alma y cuerpo) a cargo de dos parejas de amautas, Morales fue vestido con una túnica de vicuña a los pies del monolito Bennett, una escultura de piedra de siete metros de alto y 20 toneladas de peso que permanece en el museo lítico de Tiahuanaco.

Costumbres. Esa costumbre fue una manera de evocar a las tradiciones ancestrales, además de poner en práctica lo que tanto se había añorado hasta entonces: tener como presidente de Bolivia a un líder indígena. Para Román Loayza, por entonces el compañero de lucha y alto dirigente del MAS, hoy disidente, fue un momento histórico y prometedor para el país. "Lamentablemente esos hechos históricos hoy han quedado solo en un caudillo que cada vez quiere perpetuarse en el poder dando la espalda a todos los postulados indígenas. Ese distanciamiento duele", dijo.

Según Estudios
La democracia comunitaria está en la CPE

Constitución. La Constitución Política del Estado reconoce tres formas de democracia: representativa, participativa y comunitaria. El primero y segundo corresponden a la lógica de elección de autoridades en el marco de la democracia moderna. El tercero, la comunitaria, se le atribuye su origen a formas de nombramiento de autoridades de las naciones y pueblos indígena originario campesinos.

Comunitaria. La rotación como forma de acceso a un cargo público, son normas que regula el derecho a la participación política en una comunidad, donde se mantienen la relación con las bases de manera directa, no se identifican procedimientos burocráticos que separe al cuerpo de autoridades con la comunidad.

Mundo aymara. Según los expertos, en el contexto aymara la dualidad es un principio que organiza la vida cotidiana de las familias, donde la población convive en un espacio geopolítico como el ayllu. Además, expresa la dualidad hombre – mujer, y ambos se complementan, que representa la relación de la naturaleza con el cosmos; que se traduce en la complementariedad del territorio entre el aran (abajo) y urin (arriba).

Punto de vista

La pretensión que persigue Evo es un retroceso'

Héctor Luna
Sociólogo y experto en pueblos indígenas

“A diferencia de los pueblos aymaras y quechuas donde la reelección es una práctica desconocida, el cargo público estatal se enmarca bajo las reglas de la democracia moderna, para elegir presidente. En ese marco, la Constitución Política del Estado prevé un mandato por cinco años y con posibilidad de reelección por una sola vez, siendo constitucional en este caso. Sin embargo, la intención de petrificarse en el poder por parte del señor Evo Morales responde a otros criterios, que se desmarca del criterio de convivencia de las comunidades andinas, a pesar del discurso plurinacional o de principios y valores de los pueblos indígenas.
Entonces, la pretensión que persigue el presidente Evo Morales con el apoyo de las bases y representantes que promueven dicha prolongación en el poder es un retroceso para la misma democracia moderna, como también para la forma en que se organizan los pueblos indígenas originario campesinos, que en sus diferentes espacios territoriales alternan el acceso a cargos públicos.

A diferencia de las sociedades modernas se caracterizan por ser masivas, complejas, que exigen demandas de distinta índole, entonces no se puede comparar un espacio geopolítico como el ayllu, o un sindicato campesino, con sociedades macros donde la forma de elegir a una persona como diputado, senador, presidente es por vía democracia representativa. Por otra parte, para algunos del proceso de cambio MAS, la democracia representativa se lo concibe como colonizante, aunque esto no es consenso de todos que confluyen en el partido de gobierno.

'Es norma la contradicción en lo que se dice y lo que hace'

José Luis Bedregal
Analista político

“La contradicción entre el discurso y la acción. Esto se ha hecho norma sobre todo en los últimos años. Se dice una cosa y se hace otra.

Se ha abandonado absolutamente cualquier arraigo hacia las tradiciones, hacia las culturas ancestrales con el que un día llegó al poder, como un referente moral muy grande para el país.

Prueba de ello es lo que ha sucedido estos días, donde el presidente le declara al alcalde de Santa Cruz, Percy Fernández, un personaje respetable del país, en sentido que es el “amauta” de los bolivianos.

Es decir, hay un conjunto de incoherencias pero que esencialmente se expresan en la falta de consecuencia entre lo que se dice y lo que se hace. Hace mucho tiempo que Evo Morales se ha distanciado de la interculturalidad, de respeto a los pueblos indígenas y a la madre tierra".

Pedro Callisaya: “Hay que empezar de nuevo el proyecto indígena boliviano”

Pedro Callisaya Hinojosa vive confiado en la fuerza reivindicativa del movimiento indígena que cobró marcada intensidad a principios de este siglo. Considera que la acumulación histórica de ese pensamiento no se ha detenido a pesar de la polémica coyuntura que atraviesa Bolivia. En esta conversación con OH!, el historiador hace un repaso de los hitos de ese derrotero y evalúa el presente.



OH!: En los últimos años y especialmente tras el conflicto del TIPNIS la irrupción del movimiento indígena entró en el terreno de la polémica. Hasta ese entonces se consideraba que Bolivia vivía una etapa cumbre de ese proceso histórico. ¿Es así?

El movimiento histórico del mundo indígena inició su auge a partir de los años 80. Sin embargo, todo esto fue fruto de la herencia de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos (CSUTCB) que dirigía Genaro Flores, pero además de la aparición de ideólogos indígenas. Las universidades empezaron a ser cuna de esos ideólogos. Por ejemplo, surgieron grupos de pensadores en el Movimiento Universitario Julián Apaza o la organización SUMA. Se sentía que era un proceso paulatino, pero incontenible.

La izquierda en ese entonces se había aplazado como producto de sus propios errores. La Unión Democrática y Popular (UDP) fracasó. Ellos supieron llegar al poder, pero una vez en él lo que surgió fueron sus disputas egoístas entre partidos, lo que llevó a una catástrofe al país y terminó con la renuncia del presidente Hernán Siles Suazo.



OH!: ¿Bajo qué característica avanzaba ese proceso?

Empezó a madurar a través de varias líneas ideológicas. Estaban los antiguos luchadores como Constantino Lima, Luciano Tapia, el propio Víctor Hugo Cárdenas que salieron a la palestra, pero ya con una formación ideológica propia. La frustración que había dejado la izquierda y lo que había hecho antes la derecha, permitían eso. Y ese escenario no varió tampoco con el retorno de la derecha al poder. La capitalización, los impuestazos, la recesión, todo mantenía al país en un estancamiento y marginación de las grandes mayorías. Entonces el movimiento indígena ganaba voz y poder.



OH!: Claro, una acumulación histórica de siglos.

Sí, es un proceso largo. Ya desde la creación de la república y con notoria fuerza desde que Melgarejo decreta la ley exvinculación de tierras (1866). La respuesta indígena fue a partir de entonces sostenida y de liderazgos destacados como Luciano Villca o, ya durante la Guerra Federal (1898 – 1899), de Pablo Zárate Vilca. Surgieron diversas estrategias como la de los caciques apoderados y el protagonismo de Santos Marca Thola (1915-1921). Y también hubo hechos fundamentales como la emergencia de Leandro Nina Quispe y la educación indigenal (1926) como postulado de defensa del mundo indígena en base a la educación. A través de la educación ellos iban a interpretar las leyes, a abrirse ámbitos de conocimiento, a ingresar al debate de las ideas de igual a igual. Y ahí fue esencial la figura de Leandro Nina Quispe. Eso les costó persecuciones, represión y años de cárcel.

Todo eso continuó hasta la Guerra del Chaco. Incluso en esa guerra se agravaron los abusos hacia los indígenas. Se llegó al extremo de que la propia aviación boliviana fue utilizada para reprimir sublevaciones indígenas en plena época de la Guerra del Chaco.



OH!: ¿Y por qué la sublevación en plena guerra?

Es que la oligarquía incluso aprovechaba eso. Los indígenas eran los primeros en ser reclutados para ir a la guerra. El Gobierno había designado a un coronel de apellido Zegarrundo como responsable de la paz interna. Este coronel encabezó una organización denominada “la Legión Cívica” que representaba a los hacendados. Zegarrundo se dedicó a reclutar por la fuerza indígenas de las comunidades para favorecer los apetitos de las haciendas. Los terratenientes no mandaban a la guerra a sus peones y atacaban a las comunidades. Vieron que era el momento oportuno para quitar tierras a los indígenas. Si incluso hay historias de soldados que cuando volvieron de la guerra descubrieron que ya no tenían hogar y que sus tierras y familiares eran de los hacendados.

Pero claro, ese retorno ya implicaba otras cosas. La guerra había cambiado la forma de pensar de buena parte de la clase media, había convertido a los campesinos en soldados y a muchos en enemigos ideológicos del régimen de hacendados y mineros poderosos.

Por eso, a partir de 1936, surge una mayor fuerza ideológica indígena.



OH!: Se precipitaron las rebeliones y la pugna que antecede a la Revolución de Abril del 52.

Claro, llegó antes el Gobierno de Gualberto Villarroel (1943) que canaliza varias demandas, que organiza el primer congreso indigenal, que abole el pongueaje. Pero surge como contrafuerza el derrocamiento de Villarroel en 1946. Frente a ello, se desataron grandes reacciones. No siempre se recuerda que en 1947 hubo un levantamiento indígena generalizado y esa vez nuevamente el Gobierno tuvo que apelar a la aviación para reprimirlo.

Finalmente todo deriva en la Revolución Nacional de 1952. Y el MNR para consolidarse en el poder forma las milicias armadas. En el altiplano hubo ejércitos indígenas.

Ahí surge otro factor ideológico. Aparece, por ejemplo, un líder como Lawreano Machaca que no acepta que los indígenas sean usados por el poder. En 1956 Machaca plantea la idea de que los indígenas tomen el poder, rompe la alianza con el MNR y se rebela. Es el germen para que el movimiento indígena tenga como horizonte la toma del poder. Paulatinamente, se organizan partidos y organizaciones políticas como el Partido Indio, los MITKA (Movimiento Indio Tupaj Katari) ideólogos como Fausto Reynaga (1979) o encuentros como el Manifiesto de Tiwanaku (1973).

Nuevamente, se intentaba o neutralizar la fuerza que se adquiría. Unos, el MNR derechizado, por ejemplo, cedieron al nombramiento de los primeros ministros de origen indígena. La dictadura militar de Barrientos, dependiente de los Estados Unidos, se ingenió para organizar el Pacto Militar – Campesino (1967). Pero paulatinamente surgieron los líderes y organizaciones que empezaron a protagonizar el auge en los años 80, de quienes ya hablamos.



OH!: Recuerdo que en 1992 hubo el encuentro con las organizaciones de tierras bajas. ¿Cómo valora ese momento y qué puede decir a propósito de los guaraníes y los amazónicos?

Sí. Hasta ese momento se hablaba fundamentalmente de aymaras y quechuas. Las luchas de, por ejemplo, Apiguaiki Tumpa no habían tenido la repercusión histórica que merecían. Esto porque, al margen de la represión, fueron radicalmente evangelizadas por misiones de religiosos católicos. Fueron sometidos ideológicamente los indígenas de tierras bajas. Pero, pese a todo, décadas más tarde se organizaron la (Confederación Indígena del Oriente Boliviano (CIDOB) y la Asamblea del Pueblo Guaraní (APG). Y en 1992 tuvieron el valor de marchar hasta La Paz, exigir tierra y territorio y decir que estaban presentes en la lucha. Los hermanos de aymaras y quechuas los recibieron. Fue un momento conmovedor. Además recordemos que se conmemoraban los 500 años de la invasión española. La mayoría del país tomaba el protagonismo histórico.



OH!: Y casi al empezar este siglo surgieron liderazgos que anunciaban el momento cumbre y figuras como Felipe Quispe. ¿Cómo interpreta ese momento?

Bueno, junto a Felipe surgió una importante serie de pensadores indígenas con una faceta más académica, mucho más marcada que la de él. Felipe se formó en la cárcel y no tanto en el debate de las aulas.

Sin embargo, sea como sea, Felipe y los otros líderes iniciaron una lucha ya frontal y cada vez más dura. Recordemos los bloqueos, los desplantes que les hacían a los ministros en las negociaciones, el hecho de que Sánchez de Lozada fue obligado a ir hasta Charazani ... Paralelamente, los movimientos sindicales como los cocaleros liderados por Evo Morales también cobraban fuerza, pero con menos ideología.



OH!: Y al margen de las disputas y entuertos posteriores, que perfilaron finalmente el liderazgo de Evo Morales, ¿qué hizo en específico el movimiento indígena para la llegada del Movimiento Al Socialismo al poder?

Fue un proceso como de escuela encarnado por esos compañeros que se formaron en las aulas universitarias. Ellos salieron a las plazas, a las ferias, a las comunidades a buscar que la gente tome consciencia sobre el potencial del mundo indígena. Fue un sostenido trabajo político en las calles y directamente con las bases. Se llegó a construir una coyuntura sin precedentes para que un líder indígena llegue al poder, el sueño de Lawreano Machaca. Desafortunadamente, ese magnífico trabajo fue astutamente aprovechado por la izquierda tradicional que pervirtió el proyecto.



OH!: Pese a eso, ¿no se ha avanzado acaso con la presencia de indígenas en diversas instancias de poder, con la reorganización del Estado, con las leyes?

Hubo algunos avances, pero en el tema del poder no basta estar allí, hay que saber demostrar oficio, capacidad, y eso ha faltado. Los indígenas que llegaron al poder fueron manipulados, sometidos, por una casta política tradicional. ¿Usted ve que hoy gobiernan los indígenas? Las autoridades con mayor poder son parte de la casta tradicional. Ellos impulsan las políticas fundamentales, no los indígenas.

Lo peor es que han desgastado la auténtica lucha de los movimientos indígenas y la hacen ver mal.



OH!: ¿Qué características tiene la ideología indígena y que no se muestran en ese gobierno?

Es por ejemplo aglutinadora, inclusiva, pero este gobierno hasta marginó a los propios indígenas de tierras bajas en el caso del TIPNIS. Lo indígena es respeto a la Madre Tierra, y eso obviamente no hay en este gobierno, basta pensar en proyectos como El Bala o en el Dakar. Lo indígena es reciprocidad, complementariedad y ya ni siquiera del ayllu se habla.



OH!: ¿Se está volviendo una utopía la causa histórica del movimiento indígena?

La lucha del pueblo indígena no es momentánea, por lo tanto no es un sueño irrealizable. Si el MAS se dejó pervertir por un marxismo tradicional en el discurso, que ni en Europa ha funcionado, y por políticas netamente capitalistas en la gestión, es su fracaso. Pero la lucha seguirá, está latente. Hay que empezar de nuevo el proyecto indígena boliviano. Será un trabajo cuyos frutos habrá que esperar para después de 2020. Pero, es una lucha de siglos y sabemos tener paciencia.



Pedro Callisaya Hinojosa

Se formó en la Universidad Mayor de San Andrés, es ex presidente y actual miembro de la Asociación de Historiadores Indígenas - Apu Pachacamayu. Forma parte del equipo que edita la revista “Realidades de Nuestra Historia”, perteneciente a la carrera de Historiade la UMSA. Ha sido columnista del periódico La Prensa. Es autor del libro “Levantamientos indígenas y educación indigenal” y coautor del libro “Entre el crepúsculo y la claridad del amanecer: los Urus”. Ha realizado diversos trabajos de investigación, en especial sobre el caudillo Lawreano Machaca. Es además nieto del líder indígena Mariano Quispe de la población Ambaná.

Comunidad de Guarayos tiene energía eléctrica


Pobladores de Limones y la Gobernación cruceña inauguraron el sistema de electrificación San Pablo-Limones que beneficia a las 80 familias de esta comunidad guaraya. Son 13 kilómetros de tendido eléctrico, con una inversión de Bs 1.250.000.


“Antes era una quimera pensar en el derecho de tener energía eléctrica, al final y al cabo la autonomía había sido para las provincias, para quienes más lo necesitan. No importa el color político, lo que queremos es llegar a quienes más lo necesitan”, dijo Roly Aguilera, secretario general, quien llegó hasta la comunidad Limones en representación del gobernador Rubén Costas.


Rosa Antelo, dirigente comunal, manifestó su agradecimiento al gobernador por cumplir con la promesa de llegar con luz y decirle adiós a los mecheros. Limones fue fundada en 1975 y sus principales actividades económicas son la ganadería y la agricultura.


Aguilera informó que el ejecutivo departamental y la Asamblea Departamental aprobaron un fideicomiso de $us 343 millones para garantizar la construcción del plan vial departamental, que incluye la reconstrucción de la carretera a Beni. La autoridad aclaró que el inicio de los trabajos está en manos de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC).
Aguilera también insistió en la importancia de desarrollar el pacto fiscal: “Todos tenemos que luchar por este gran acuerdo nacional”, dijo

jueves, 19 de enero de 2017

Pueblo indígena Weenhayek Comunidad Capirendita afectada por sequía y recorte de presupuesto

Tarija.- La autoridad del Pueblo Indígena Weenhayek de la comunidad de Capirendita, Freddy Cortez, manifestó a Red Aclo, su preocupación por la sequía en la zona, porque está afectando a la producción agropecuaria. “En los últimos días, estamos viendo la sequía en el pueblo, tenemos un pequeño programa de desarrollo productivo que se hizo en anteriores gestiones, está afectando a esto. Se sembró maíz, zapallo y otros productos”, indicó.

“Las autoridades actuales han demandado por escrito, inclusive advirtiendo que se van a retrasar proyectos importantes dentro el pueblo, por el recorte de los recursos económicos que hubo por la baja de petróleo; dicen las autoridades que afectó también la economía del Chaco”, explicó Cortez.

La población indígena Weenhayek se encuentra en el municipio de Villa Montes del departamento de Tarija, habita en el lado derecho del rio Pilcomayo en el Municipio, sobreviven de la caza, pesca y artesanía, principalmente.

Al recortar los recursos económicos a sus proyectos productivos, ponen en riesgo la sostenibilidad alimentaria y de sobre vivencia de la población indígena chaqueña.

ANTECEDENTES

La explotación de los hidrocarburos afectó enormemente a los weenhayek, no sólo porque su población sufrió una merma debido al impacto en el medio ambiente, sino porque la presencia de las transnacionales está carcomiendo las raíces de identidad de este pueblo que siempre se consideró superior a las demás culturas del Chaco.

El antropólogo Milton Eyzaguirre asevera a través del portal “Educa” que “ellos habitaban al margen izquierdo del río Pilcomayo, donde fueron conocidos también como matacos. Pero se fueron despegando de aquel término, al que consideran despectivo, por el de weenhayek. Son grandes pescadores, de hecho comercializan su pesca en las principales poblaciones y ciudades del sur del país”.

Más de 100 mil hectáreas de los weenhayek fueron dadas en concesión a diversas empresas.

miércoles, 18 de enero de 2017

Jefe chimán hallado con droga llama a congreso para recaudar su fianza

El jefe del Gran Consejo Chimán en San Borja, Enrique Cunai, informó que está llamando a un congreso extraordinario, con el objetivo de conseguir colaboración para pagar su fianza de 30 mil bolivianos que la justicia le impuso tras ser hallado con droga y municiones, reportó radio América Latina de la Red Erbol.

La tarde del pasado 11 de enero, efectivos de Umopar ingresaron a la casa de Cunai, donde hallaron 44 gramos de marihuana y 13 gramos de cocaína. El indígena fue detenido y en audiencia de medidas cautelares un juez le otorgó libertad con arraigo departamental y la fianza.

En conferencia de prensa, Cunai aseguró que es inocente y que jamás consumió droga. “No he conocido la marihuana ni la cocaína, yo me declaro una persona limpia”, manifestó.

El jefe chimán aseveró que es víctima de una “trampa”. Contó que el día del allanamiento acompañó el operativo y casi le dio un “infarto” cuando los policías dijeron haber hallado la droga en unas bolsas donde guarda sus colchas.

Indicó que se colaborará en la investigación hasta que se sepa quién puso la droga en sus pertenencias.

Respecto al pago de la fianza, Cunai dijo: “estamos convocando a un Congreso extraordinario para que se pronuncien los corregidores, los profesores, indudablemente yo creo que vamos a lograr conseguir”.

“El amigo borjano, la amiga borjana van a aportar su grano de arena”, agregó.

miércoles, 11 de enero de 2017

Gestión de ministro Sánchez atenta derechos de indígenas

La Coordinadora de Defensa de la Amazonía calificó la gestión energética del ministro de Hidrocarburos, Luis Sánchez, de atentatoria al cuidado del medioambiente y al derecho de los pueblos indígenas, quien a pesar de contar el 2016 con denuncias del pueblo Tacana e informes de YPFB y la china BGP, persistió en la exploración sísmica en una zona del norte de La Paz donde hay indicios de un pueblo en aislamiento voluntario.

ÁREAS PROTEGIDAS

El vocero de la Coordinadora de Defensa de la Amazonía, Alex Villca, observó que lejos de que el país se convierte en el “centro energético de Sudamérica”, la tendencia es que Bolivia venda menos gas a Brasil y vulnere más las normas ambientales y los derechos de los pueblos indígenas que habitan territorios intervenidos con actividades hidrocarburíferas.

POLÍTICA ENERGÉTICA

“La política energética encabezada por el ministro Sánchez está mal orientada al intentar cambiar la matriz energética del país con megaproyectos hidroeléctricos que ya no se adecúan a la realidad y al presente siglo”, señaló a ANF.

lunes, 9 de enero de 2017

Coordinadora amazónica califica la política energética de atentatoria al medioambiente y pueblos indígenas

La Coordinadora de Defensa de la Amazonía calificó la gestión energética del ministro de Hidrocarburos, Luis Sánchez, de atentatoria al cuidado del medioambiente y al derecho de los pueblos indígenas, quien a pesar de contar el 2016 con denuncias del pueblo Tacana e informes de YPFB y la china BGP, persistió en la exploración sísmica en una zona del norte de La Paz donde hay indicios de un pueblo en aislamiento voluntario.

El vocero de la Coordinadora de Defensa de la Amazonía, Alex Villca, observó que lejos de que el país se convierte en el “centro energético de Sudamérica”, la tendencia es que Bolivia venda menos gas a Brasil y vulnere más las normas ambientales y los derechos de los pueblos indígenas que habitan territorios intervenidos con actividades hidrocarburíferas.

“La política energética encabezada por el ministro Sánchez está mal orientada al intentar cambiar la matriz energética del país con megaproyectos hidroeléctricos que ya no se adecúan a la realidad y al presente siglo”, señaló a ANF.