viernes, 22 de agosto de 2014

Polución en lago afecta a urus en Bolivia y Perú

El crecimiento de la polución en las aguas del lago Titicaca ha generado que la vida de los urus que viven en las islas del Perú, como Bolivia se vea afectada, tanto en su salud como en su producción, toda vez que los pobladores han comenzado a migrar por la falta de peces y producción agrícola.

“Existen muchos lugares y maneras por las que entra la contaminación a distintos lugares del lago, es una preocupación constante de nosotros como urus, que vivimos en medio del lago, junto a nuestra mamacota, donde incluso muchos dicen que ya no sería un lugar habitable para las personas, porque el agua se está contaminando y el agua ya no es apta para el consumo humano ni para la producción, pero no podemos abandonar nuestro lugar”, expresó la ejecutiva del centro de Investigación Ambiental del Perú, Rita Suaña.

La representante de la población Urus del lado del Perú, señaló que en su isla los paces de los criaderos han muerto en reiteradas ocasiones como en la bahía de puno o la isla Parití, lo que afecta a gran parte de la población, ya que una buena parte aún vive exclusivamente de la pesca, razón que los ha obligado a buscar nuevas formas de ingreso aunque estas signifiquen el migrar a otras tierras. Situación similar se vive con los urus de la región boliviana del lago, donde las consecuencias de la contaminación son las mismas.

“Es una preocupación el que peces estén muriendo, pero no sólo los peces desaparecen, en la región vivimos del turismo, por lo que nuestras artesanías son una producción importante pero la totora tampoco ya crece como antes”, explicó Suaña.

La representante peruana manifestó su pedido a las autoridades de ambos países para tomar cartas en el asunto, ya que la vida de estas etnias que por más de 4.500 años han luchado por preservarse corre peligro ante los efectos de la contaminación del lago.

domingo, 17 de agosto de 2014

Ramón Silva al rescate de la lengua guaraní en Paraguay

Ramón Silva es un periodista, escritor y docente paraguayo que ha dedicado su vida a investigar sobre una de las dos lenguas oficiales de su país: el guaraní, al punto de convertirse en un referente en la materia. Silva estuvo esta semana en la ciudad participando de un congreso internacional organizado por el Colegio Médico de Santa Cruz. Allí dictó la conferencia La importancia del idioma guaraní en el ámbito de las ciencias de la salud.
A pesar de no ser un experto en salud, la presencia de Silva en el evento fue propicia, porque en los últimos años se ha dedicado a una tarea particular: publicar diccionarios en guaraní especializados en diversas áreas, entre ellas la jurídica y medicinal.

Con proyección
Silva es asesor de la Comisión Nacional de Bilingüismo, creada en el Ministerio de Educación, producto de la Reforma Educativa de Paraguay. Como parte de su labor en el ministerio, propuso la creación de la Ley de Lenguas, junto a un grupo de profesionales. “Hicimos una consulta en todo el país preguntando a la gente por qué fracasaba la enseñanza del guaraní.
‘Porque no nos enseñan nuestro guaraní en el aula’, nos respondió la mayoría. Así nació la idea de una ley del guaraní. Sin embargo, sabemos que en Paraguay hablamos castellano y guaraní; entonces, dijimos: ‘Hagamos una ley del bilingüismo”, explicó Silva.

El experto recuerda que, a través de varios congresos, desde hace varias décadas los gobiernos de su país vienen lanzando iniciativas para la creación de diccionarios en guaraní.
“Resultado de ideas tan diversas se tuvo cinco alfabetos, 33 diccionarios y una serie de textos educativos que al final no aportaron en nada. Hoy tenemos aprobado el Diccionario Oficial de la Lengua Guaraní”, recalcó el paraguayo

miércoles, 13 de agosto de 2014

Las lágrimas del Pilcomayo y el dramático éxodo del pueblo indígena Weenhayek

A pesar de ser considerado un pueblo nómada, la comunidad indígena Weenhayek, vocablo que en la lengua del mismo nombre significa “diferente”, nunca se imaginó que tendría que emigrar a otros países por la enfermedad del río Pilcomayo, que ha sido depredado en sus riquezas piscícolas y contaminado por los residuos minerales.

Este pueblo que desde sus orígenes se ha alimentado del río, ahora lo debe abandonar. Y todo por la codicia de los depredadores que los empujan a zonas alejadas. Sin embargo, todos siguen manteniendo la esperanza de encontrar vida en la naturaleza que nunca les ha fallado.

Contrario a sus creencias en “ajats” o dioses de la naturaleza, nadie respetó a la Madre Tierra en la región villamontina donde aparecieron “dueños” del río y de los peces del Pilcomayo. Algunos incluso de alto rango militar, que se enriquecieron obligando a trabajar ilegalmente a los conscriptos, y utilizando métodos de pesca prohibidos, como trampas y explosivos, ante la mirada pasiva de las autoridades, o sea ante la mirada ciega de ellos mismos.

El pueblo “diferente” nunca fue comprendido por sus vecinos, quienes, con una visión totalmente occidental de desarrollo, y tratando siempre de imitar a las culturas más progresadas, solo pensaron en el beneficio económico inmediato y no en el futuro de los recursos naturales.

Los problemas comenzaron a escucharse luego de los estudios realizados por diversos científicos sobre la contaminación minera que sufrían las aguas del Pilcomayo, según ellos, causada por toneladas de minerales que se depositan diariamente en las aguas de las minas de Potosí, lugar en el que nace el cauce de este río.

Más adelante, la sobreexplotación de la riqueza piscícola y la implementación de un proyecto llamado Pantalón en aguas argentinas y paraguayas que desvió el cauce del río para utilizarlo en forma de riego acabaron con el río. Los pescadores nativos además de su voz tienen varios videos para probar las acciones ilícitas cometidas con el río. Nunca fueron tenidos en cuenta, nadie los vio ni oyó. Lo que si llegó fue la desaparición casi total del sábalo, el pez más apetecido de toda la región.

Los esfuerzos internacionales realizados por Bolivia para evitar este proyecto y sus consecuencias no fueron suficientes. Ni siquiera con la enorme cantidad de recursos erogados para defenderlos en temas como la instalación de la Oficina Técnica de los ríos Pilcomayo y Bermejo en Tarija, en la capital del departamento. Ni quienes trabajaban en esa repartición, cuya sede ahora es Formosa, lugar donde se está ejecutando el proyecto en Argentina, ni los representantes de Bolivia en diálogos internacionales, pudieron llegar a un acuerdo con los países vecinos.

Hoy, no solo el pueblo “diferente” sufre por la contaminación del río, sino que toda la población de la región villamontina, conocida por su tradición en la comercialización y pesca del sábalo, se está viendo afectada.

Se conocen datos que dicen que la actividad pesquera movía 15 millones de bolivianos anuales por venta directa en el río. Y aunque las autoridades tomaron algunas medidas preventivas como la suspensión de concesiones pesqueras a los militares, todo se hizo demasiado tarde. Tan tarde que ahora ni a ellos mismos les interesa la pesca en ese río, pues ya dejó de ser un negocio.

martes, 12 de agosto de 2014

Autonomía Guaraní Charagua Iyambae

Así se denomina la primera autonomía indígena cruceña. La que va de prisa, por cierto. Y contra viento y marea. Silenciosamente. La que parecía un sueño. La que era una utopía. Hoy está a punto de ser una realidad.
Leer el estatuto de Autonomía Guaraní Charagua Iyambae, que fue declarado constitucional por el Tribunal Constitucional Plurinacional, es como leer un verso. Desde sus primeros párrafos, en la parte dogmática deja claro que el guaraní es un “pueblo-nación”. Subraya que históricamente esta cultura “vivió en paz” y, algo que una no pude dejar de admirar en su contenido, se jacta de haber sido “siempre un pueblo feliz”, hasta que comenzó “la Conquista”.
El Estatuto rememora la historia, los intentos de exterminio que sufrió este pueblo antes, durante y después de la Colonia, desde la conquista del imperio español y pasando por la misma Guerra del Chaco, que los mermó sin piedad. Es un homenaje a los ancestros líderes de esta nación guerrera que ofrendaron sus vidas para defenderla. Si bien es la norma básica de un pueblo indígena, reconoce una colectividad diversa en su territorio, es incluyente. En su texto identifica un periodo pos violencia física y dice que “después de las luchas armadas, llegaron las luchas ideológicas”. Una de ellas fue –y sigue siendo- la autonomía. Por eso apostaron por una nueva Constitución Política del Estado que incluya esta su lucha histórica. Y están avanzando sobre ella.

Los medios de comunicación no se han interesado por saber cómo será esta autonomía indígena cruceña. ¿Quién o quiénes serán sus autoridades? ¿Cómo se elegirán? ¿Cómo será este gobierno indígena guaraní? ¿Cuáles son sus competencias?, etc.
Charagua será un gobierno indígena autónomo. El cambio es histórico. Lo primero, Charagua ya no será una autonomía municipal. Dejará de serlo por voluntad de sus habitantes que en el referéndum del 2009 decidieron convertirse en una autonomía indígena. En los próximos comicios no elegirán un alcalde ni alcaldesa; tampoco concejales. Vivirán un proceso eleccionario inédito en Bolivia y en el mundo, pondrán en práctica la democracia comunitaria –constitucionalizada- y elegirán a sus autoridades mediante procedimientos propios, con base en su Estatuto y en la normativa nacional vigente.
Permítame que le cuente, en resumen, lo que versa su novedoso Estatuto. La Autonomía Guaraní Charagua Iyambae tendrá su gobierno propio, pero no será como cualquier otro gobierno autónomo del Estado Plurinacional boliviano. Tendrá tres instancias gubernamentales: Ñemboati Reta, que será un órgano de decisión colectiva; Mborokauai Simbika Iyapoa Reta, que será un órgano legislativo, y Tetarembiokuai Reta, que será el órgano ejecutivo. En los tres casos, son instancias con presencia colectiva, elegidas mediante usos y costumbre de forma paritaria en términos de género.

El Estatuto de Charagua tiene un capítulo referido a la administración de justicia, misma que se ejecuta a través de sus autoridades tradicionales, siempre en el marco de la CPE.
Tiene un régimen competencial donde enumera las 23 competencias exclusivas, 5 compartidas y 10 concurrentes que se le asigna. Sobre sus recursos financieros, enuncia de dónde provendrán sus ingresos propios y de transferencias; y establece lineamientos para el gasto público y tipos de gasto que tendrá. Además, instituye la administración de sus recursos bajo un modelo de corresponsabilidad solidaria y establece cómo distribuir su economía; señala cómo elaborar, aprobar y fiscalizar su presupuesto, cómo administrar y ejecutarlo, e incluso crea una tesorería para su gobierno autónomo. Tiene un capítulo relacionado a la producción para el Vivir Bien, otro que establece la protección de los recursos naturales dentro de su territorio, otro sobre gestión territorial, sobre recursos hídricos y riego, sobre turismo, energía y transporte, educación y cultura, salud y deportes.
El Estatuto indígena charagüeño registra como idiomas de uso oficial el guaraní y el español. Reconoce como sus símbolos a la bandera de la Nación Guaraní, el majestuoso toborochi, la flor del carnaval, el guanaco, el tacú y su manija, el maíz –base de la alimentación de esta cultura- y hasta el “tren de la integración”.

Esta norma indígena garantiza la libertad de religión y de creencias espirituales y anota meticulosamente sus valores y principios, que no podemos dejar de enunciar: libertad, pluralidad, tierra sin mal, justicia social, unidad, solidaridad, complementariedad, dignidad, comunidad, identidad guaraní, equidad y el vivir bien. Entre sus principios cita la vida armoniosa, trabajo mancomunado y solidario, que las riquezas naturales se utilicen según la necesidad en el marco del respeto a la naturaleza, amor al prójimo y valentía.
El gobierno autónomo de Charagua garantiza el acceso a la información y a la consulta previa y obligatoria de acuerdo con los procedimientos propios.
El Estatuto de Charagua, sujeto a la Constitución, tiene como fin el yaiko kavi päve (para vivir bien), escrito en mayúsculas, frase mencionada doce veces en su contenido. La norma fue elaborada por una asamblea de 59 personas, constituida democráticamente en 2010, presentada por primera vez al TCP en 2012 y declarada constitucional por esta instancia en 2014

viernes, 8 de agosto de 2014

Guaraníes trabajan por el Pilcomayo

El asambleísta por el pueblo indígena guaraní, Justino Zambrana, adelantó ayer que convocará una reunión interinstitucional la próxima semana para trabajar en estrategias y un plan a largo plazo para evitar la contaminación del río Pilcomayo.
Zambrana pidió un estudio científico serio de las aguas del río Pilcomayo para determinar la contaminación.
“Algunos funcionarios de la Gobernación de Tarija hablan de que no hay contaminación, pero todos sabemos que la polución es permanente, señaló.
El derrame de un dique de cola de la empresa minera Santiago Apóstol, en Potosí, ocurrido en julio, encendió la alarma de contaminación y la preocupación de las autoridades



martes, 5 de agosto de 2014

Los pueblos indígenas pedirán la implementación de sus derechos

Los representantes de siete regiones del mundo (Latinoamérica, Asia, África, Pacífico, Norteamérica, Ártico y Rusia) acordaron solicitar a la Organización de Naciones Unidas la implementación de sus derechos humanos, en cuanto a tierra y territorio, consentimiento libre, previo e informado, así como en la elaboración y aplicación de políticas públicas que los beneficien.

La coordinadora de Grupo Global de Cuestiones Indígenas de América Latina, Florina López, dio a conocer el resumen de las deliberaciones, luego de cuatro días de reuniones preparatorias rumbo a la Primera Conferencia Mundial de los Pueblos Indígenas, que se desarrollará el 22 y 23 de septiembre, en Nueva York.

Para López el pedido fue realizado debido a que "en muchos países aún no se han reconocido jurídicamente sus tierras y territorios".

Respecto al consentimiento libre, previo e informado, López detalló que muchos representantes de Estados solo hablan de consulta, pero es importante el consentimiento, porque los pueblos indígenas pueden decir sí o no a las iniciativas que tienen los Estados y los gobiernos.

Recordó que la Declaración de los Derechos de los Pueblos Indígenas, aprobado por Asamblea General de la ONU, en septiembre de 2007, a iniciativa de Bolivia, "ha costado 20 años de lucha del sector”, por lo que pidió que sea aplicada.

Los participantes cuestionaron la participación de 28 representantes indígenas en la Conferencia Mundial de Pueblos Indígenas de septiembre, porque es un número limitado, considerando la cantidad de pueblos indígenas en todo el mundo.