miércoles, 7 de marzo de 2012

La civilización pone en riesgo a los ayoreos en Paraguay

Unas huellas detalladas, los hoyos cavados para capturar tortugas y las ramas rotas no dejan lugar a dudas: delatan la presencia de la denominada “tribu escondida”, un grupo de indígenas ayoreos aislados y no contactados que -hasta hace poco- vivía en una hacienda de la región norteña del Chaco, propiedad de la rica empresa ganadera brasileña River Plate.

El Departamento de Asuntos Indígenas del Gobierno de Paraguay (INDI) confirmó la existencia de esta tribu de indígenas ayoreos en una alejada y extensa área, que abarca el terreno de la compañía ganadera, cuya explotación está poniendo en riesgo su supervivencia.

“Tienen que correr a otros lugares por la amenaza de quedar al descubierto, poniendo en peligro sus vidas”, señala un informe, citado por el diario español El Mundo, desde Asunción.

“El problema principal es la desarticulación de los ayoreos de una sociedad que históricamente les dio la espalda, por un motivo simple: siempre se resistieron a ser introducidos con calzador en una modernidad que desprecian y rechazan a todos los efectos”, explica el antropólogo Luis Andrade.

Violación de los derechos

No se puede reprochar a los ayoreos el querer vivir en su mundo. Unas imágenes captadas en 2011 pusieron de manifiesto cómo las empresas de ganado River Plate y BBC SA habían destruido 4.000 hectáreas del bosque habitado por estos indígenas, por lo que las compañías fueron imputadas.

El reciente informe gubernamental recoge una nueva violación de los derechos indígenas, ya que “el espacio es violado porque el lugar es territorio y circuito ayoreo y está alambrado en una parte. Además se han quemado y talado montes”.

La organización ayorea OPIT hizo un llamado para que se incrementen los esfuerzos en la protección de sus miembros no contactados, que son forzados a salir de sus hogares en el bosque por la actividad desarrollada por River Plate.

De todos modos, según la ONG Survival International, queda un largo camino por recorrer para que los ayoreos sean debidamente reconocidos por el E stado paraguayo.

Margot Coopersmith, de Survival, dijo a El Mundo que “ser ayoreo hoy, en Paraguay, es una señal de incuestionable espíritu de libertad y autodeterminación frente a las imposiciones de las empresas ganaderas y madereras”.

“Sólo pedimos un poco de respeto”
Ángel es dirigente de la comunidad ayorea paraguaya, residente en la capital. Desde allí intenta explicar al mundo su particular filosofía de vida.

“Sólo pedimos un poco de respeto, que se nos consulte sobre la conveniencia de utilizar nuestros territorios ancestrales para la explotación maderera. No estamos de acuerdo con el asbuso permanente del Gobierno que utiliza nuestros recursos sin consultar”.


Realidad ayorea
Aislamiento Dentro de los ayoreos los más aislados son los totobiegosodes (cuyo nombre significa “ gente del lugar de los cerdos salvajes”). Son un pueblo nómada de cazadores-recolectores. Desde 1969 muchos han sido expulsados de la selva, pero algunos todavía evitan cualquier contacto con foráneos.


Cantidad La población ayorea abarca a 4.500 o 5.000 personas, de las cuales 2.000 habitan en Paraguay y las restantes en Bolivia. Los ayoreos totobiegosodes aislados, son menos de 50 personas, por lo que las ONG piden apoyo.

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