miércoles, 22 de junio de 2011

El año andino 5.519 llega con promesas

El presidente Evo Morales deseó a los bolivianos paz, igualdad y una buena producción agrícola al comenzar ayer el Año Nuevo Aimara 5.519, durante las ceremonias andinas en el complejo preincaico de Tihuanaco, ubicado a 70 kilómetros al noroeste de La Paz.
El mandatario indicó que su pedido para Bolivia es "paz, igualdad, dignidad y una buena producción (agrícola) para que no falten alimentos".
Morales encabezó los actos religiosos y culturales que se realizaron en Tihuanaco ('aquí las piedras paradas', en lengua aimara), al sur del lago Titicaca ubicado a 3.800 metros sobre el nivel del mar, en la planicie de los Andes.
Las ceremonias celebran el inicio del Año Nuevo Aimara 5519, que el gobierno de Morales bautizó este 2011 como Año Nuevo Andino-Amazónico en un intento por extender la festividad a todo el país.
Las celebraciones en Tihuanaco, centro religioso de la cultura Tihuanakota, comenzaron en la madrugada de ayer, con el recibimiento de los primeros rayos solares del dios Inti (dios sol) que se posaron sobre el templete semisubterráneo de Kalasasaya a las 7:17 de la mañana.
Morales, y los también aimaras David Choquehuanca, ministro de Relaciones Exteriores, y César Cocarico, Gobernador de La Paz, ministros y miles de turistas bolivianos y extranjeros levantaron las manos con las palmas en dirección al sol para recibir "las primeras energías".
El cálculo poco ortodoxo del año 5519 es la suma de los cinco ciclos (cada uno de mil años) de historia social de los pueblos originarios hasta el inicio de la conquista española en 1492. Esos 5.000 años más los 519 hasta la fecha dan los 5.519 de la interpretación popular. El 21 de junio también es la fiesta por el solsticio de invierno en el hemisferio sur o Willkakuti, que en aimara significa inicio del ‘retorno del sol’ hacia la tierra.
El profesor aimara Félix Laime aseguró que “éste no es un feriado más, sino un día de intensa reflexión, de reconocer y superar resentimientos, y así predisponerse para un nuevo plan de vida”.
El docente de la Universidad Católica Boliviana, expresó que “este año nuevo debería allanar todas las rencillas y resentimientos. Mantenerlas durante los siguientes periodos es absurdo o, peor aún, significa quitarle sentido a la idea del “año nuevo”.
“Hoy se trata de respetar los diferentes festejos en los hemisferios respectivos, eso es armonía de contrarios”, indicó.

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