sábado, 24 de septiembre de 2011

La marcha rompe cerco y está a 500 m de Yucumo

Se ha roto el cerco policial de Chaparina y los indígenas han avanzado hasta las puertas de Yucumo, a 500 metros del puente San Lorenzo. Un grupo de mujeres originarias tomó del brazo al canciller David Choquehuanca y lo obligó a marchar con la columna de 700 hombres y mujeres que protestan contra el tramo II de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos. Fue a las 9:20, cuando Choquehuanca y los viceministros César Navarro y Wilfredo Chávez llegaron en busca de una reunión entre el Gobierno, los marchistas y los colonos que bloquean Yucumo.


La columna avanzó orientada por el malestar de mujeres indígenas desesperadas por la falta de agua para sus hijos. El choque cuerpo a cuerpo con la muralla verde olivo de la Policía fue inevitable. Hubo llanto, forcejeos, gritos y empujones. Choquehuanca y Navarro quedaron al centro, como si fuesen parte de la punta de lanza que perforó el cerco policial, mientras que Chávez escapó. El saldo: el movimiento originario empujó la marcha cinco kilómetros adelante, con un costo de cinco indígenas heridos y tres policías, aunque se supo que ninguno sufrió heridas de gravedad.


Chaparina se convirtió en un horno caldeado por el sol y por los ánimos de las mujeres indígenas. No hay mucha agua potable, pese a algunas donaciones, y esto desesperó a las madres que acompañan a la movilización en defensa del Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis). Hay niños y mujeres embarazadas en la protesta que hoy cumple 42 días.
“He sido obligado a marchar”, se quejó el canciller, agitado por la caminata de pasos apurados sobre la arcilla húmeda del camino a Yucumo. Encorchetado y rodeado de mujeres, así marchó Choquehuanca al frente de la marcha indígena por espacio de hora y media. El movimiento originario ha expresado que reconoce al canciller indígena como el único de los ministros del Gobierno de Evo Morales que todavía goza de su credibilidad y que por esa razón se le exigió que lo acompañara a constatar las privaciones y amenazas que han vivido los marchistas en los últimos días.


Isabel García, indígena chiquitana, y Mariana Guasania, del pueblo itonama, fueron las dos mujeres que flanquearon al canciller y, de acuerdo con García, le pidieron que los acompañara a ver los maltratos recibidos por el Gobierno, desde el cerco policial, el bloqueo de Yucumo, hasta la falta de agua. Ayer llegaron los 1.200 litros de agua que comprometió el Gobierno el jueves.
El gral. de la Policía Edwin Foronda acompañó el paso del canciller, pues su misión, dijo, es proteger la integridad de las autoridades de Estado.


Del otro lado, los colonizadores interculturales reforzaron el bloqueo de Yucumo. Detonaron cachorros de dinamita y petardos, gritaron molestos porque han dicho que se sienten afectados por cinco de los 16 puntos del pliego petitorio indígena. “Queremos diálogo, pedimos que se retiren algunos puntos de la agenda de los marchistas”, ratificó Teófilo Mamani, presidente del comité de bloqueo de Yucumo. Este ha dicho que lo último que buscan es enfrentarse a los indígenas, pero que los ánimos de los colonos arden porque no se escucha su pedido.


Un segundo contingente de efectivos se ubicó frente a los colonos, de modo que no salgan al paso de los indígenas. Sin embargo, el grueso de la Policía se concentró en reforzar el cerco a los indígenas munidos de agentes químicos, cascos y escudos.
“Es normal que exijan al canciller Choquehuanca que acompañe a la marcha”, sostuvo el viceministro Navarro, que estuvo en el lugar de los hechos y caminó junto a la movilización hasta el ingreso al puente San Lorenzo. Algo diferente al reporte que dio el viceministro Chávez desde Yucumo, que habló de secuestro y de enfrentamientos violentos, versión que fue retransmitida en La Paz por el ministro de Gobierno, Sacha Llorentti. Este último anunció que hoy llevará una denuncia ante Naciones Unidas por el secuestro y las agresiones que, según él, sufrió el canciller Choquehuanca.
Todo ocurrió en presencia de veedores de Derechos Humanos de Naciones Unidas, del defensor del Pueblo y de miembros de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Bolivia (Apdhb). “Llorentti miente cuando habla de secuestro como lo hizo en Caranavi”, denunció molesta Amparo Carvajal, religiosa y activista de derechos humanos que se encuentra en la marcha desde el viernes. Hernán Cabrera, representante del Defensor del Pueblo en Santa Cruz, secundó a Carvajal informando de que el canciller Choquehuanca les expresó que en ningún momento se sintió secuestrado.
El canciller fue retirado de la columna de marchistas por la Policía, pues se recibió órdenes superiores de recoger a la autoridad de Estado. No hubo necesidad de usar la fuerza, pues el gral. Foronda recurrió a la vía del diálogo para llevar al ministro de Relaciones Exteriores a Yucumo. Con el avance de la marcha, los indígenas y los colonos han vuelto a quedar frente a frente, separados por dos cordones policiales.
El canciller se retiró de la zona de conflicto después del mediodía de ayer, con la noción de buscar diálogo y entendimiento entre originarios y colonizadores. Por lo pronto, la avanzada indígena acampa a 500 metros del puente San Lorenzo de Yucumo, dentro de una propiedad privada que antes ocuparon los policías.
Se ha instalado un cuarto intermedio a la movilización, cuya evolución dependerá de la postura de los colonizadores y del Gobierno respecto al bloqueo y al cerco policial. Jorge Mendoza, vicepresidente del comité político de la marcha, informó que de no haber respuestas favorables la marcha puede reanudarse hoy.

La Policía reporta cuatro heridos
El sargento Prudencio Condori fue el único policía herido que llegó ayer al aeropuerto del Grupo Aéreo de Caza 31 en la ciudad de El Alto; aunque el ministro de Gobierno, Sacha Llorenti, dijo que son cuatro heridos en total.
Explicó que el coronel Miguel Venegas Córdova tiene una herida de flecha y los sargentos Félix Flores Mamani y Luis Campuzano tienen heridas en la pierna derecha y el tobillo derecho, respectivamente, pero estos oficiales no llegaron a estas instalaciones.
De igual modo explicó que los policías policontusos -no dijo cuántos- permanecerán en esa región y luego se verá la forma de trasladarlos a la ciudad de La Paz.
Llorenti dijo que la situación en el lugar merece una “permanente evaluación, porque existen datos de que las agresiones han sido planificadas con anticipación, es decir, hubo dolo y alevosía para dañar a las autoridades”.
Por su parte, Yolanda Herrera, presidenta de la Asamblea Permanente de Derecho Humanos (Apdhb), exhorta a las partes en conflicto a deponer actitudes violentas.
La activista lamentó que se hayan registrado hechos violentos en el intento de negociación del Gobierno con los indígenas. "Los interculturales tienen que tomar en cuenta que esta es una movilización pacífica a la demanda a la petición de información a sus derechos humanos y en ese sentido pido a las partes a deponer actitudes", manifestó Herrera. Funcionarios de derechos humanos se encuentran acompañando la movilización./MCh y ANF

Canciller contradice a Llorenti sobre incidente con marchistas
Marco Chuquimia. La Paz
Dos versiones contradictorias surgieron ayer luego del retorno del canciller David Choquehuanca del bloqueo entre indígenas en la localidad de Yucumo, mientras el Gobierno se empeña en hablar de secuestro del jefe de la diplomacia boliviana; este dijo que fue obligado a marchar y no mencionó que hubiera sido secuestrado.
El canciller dijo en su testimonio que fueron ‘las hermanas’ las que lo retuvieron para obligarlo a marchar y pasar el bloqueo de los policías, explicó que en ese momento buscó a los dirigentes y no había nadie para dialogar.
El ministro de Gobierno, Sacha Llorenti, no descartó la intervención a los marchistas y dijo que ese tema “está en análisis”. Anoche luego del arribo del canciller y los dos viceministros, se inició una reunión del gabinete político en palacio de Gobierno.
Las autoridades consideran que “en este momento”, ya es imposible enviar la novena misión de ministros “por el grado de agresividad” que existe entre los marchistas, ya que según Choquehuanca, es imposible conversar porque mientras el dirigente habla se escuchan epítetos contra las autoridades de parte de otros integrantes de la protesta indígena.
Llorenti calificó como una acción ‘planificada’ la ‘captura’ del canciller Choquehuanca. "Imagínense qué habría pasado si el presidente hubiera ido a la marcha porque la información que tenemos es que esta agresión no ha sido precipitada, ha sido planificada, prevista con anticipación. Cómo se explica que sólo hayan sido mujeres las que lo capturaron; ha sido una cosa premeditada con alevosía", aseguró el ministro.
El viceministro de Coordinación con los Movimientos Sociales, César Navarro, afirmó que en este momento existe un descontento en la marcha y que se nota la falta de liderazgo porque los dirigentes no estaban presentes cuando se produjeron los hechos de violencia.
“Esa ausencia demostró una clara cobardía de los dirigentes porque no estaban para apaciguar los ánimos; en otro caso significa que todo estaba preparado por los propios dirigentes”, dijo Navarro en un breve contacto con la prensa a su retorno.
Tanto el canciller como Navarro consideran que el clima de diálogo se agravó desde la última vez y atribuyen este nivel de conflictividad a la presencia de exdirigentes del MAS y exautoridades de Gobierno, como el exviceministro Alejandro Almaraz, el exsenador Lino Villca y el dirigente Óscar Olivera.
El canciller dijo que “en algún momento el Gobierno tiene que tomar una decisión” por el grado de violencia que existe en la zona y en el peligro que significa que los dos bandos, tanto el de los indígenas como el de los colonizadores, estén a pocos metros de distancia.
El Gobierno admitió, sin embargo, que en este momento los indígenas lograron quebrar el denominado Pacto de Unidad, que era la unión de los cinco grupos que aglutinan al Gobierno del Movimiento Al Socialismo; los grupos que formaban parte de este pacto son: los cocaleros, los colonizadores, las bartolinas, los campesinos y los indígenas de tierras bajas.

Por dentro

DDHH
Preocupa presencia de niños en marcha
La presencia de niños de brazos en la marcha indígena es un tema que preocupa a las organizaciones de DDHH que están en el lugar, puesto que temen que en un eventual choque con policías o colonizadores, estos sean los más afectados. En el forcejeó de ayer con los efectivos de la UTOP se tomaron medidas de cuidado sobre los menores.

Armas
Observan la tenencia de flechas y dinamita
Los arcos y flechas que portan los guardias indígenas han sido observados por el Gobierno y la Policía como ‘armas peligrosas’. Dos de los policías heridos ayer, dijeron los uniformados, fueron alcanzados por flechas. Del lado de los colonizadores, la detonación de cartuchos de dinamita a los pies del cerco de la Policía es moneda corriente y ninguna autoridad ha tomado cartas en el asunto.

Acusaciones
Almaraz rechaza ser un agitador y radical
Alejandro Almaraz, exviceministro de Tierras de Evo Morales, rechazó las acusaciones del ministro de Gobierno Sacha Llorentti, de que sea un agitador y radical. “Debe preocuparse el ministro de explicar qué hacía René Sanabria, uno de los pichicateros más pesados como su hombre de confianza”, dijo.

Víctima
Uno de los cuatro policías que según las autoridades gubernamentales resultó herido ayer en las cercanías de Yucumo.


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