viernes, 23 de septiembre de 2011

Conflicto del TIPNIS refleja las contradicciones de CPE

“En este momento los indígenas tienen toda la razón del mundo, constitucionalmente están en todo su derecho de oponerse al camino, no fueron consultados ni fue decidido por ellos, tienen la Constitución de su lado”, explicó el Alcalde, Oscar Montes.

Fernando Barral Zegarra

El conflicto del TIPNIS (Territorio Indígena Parque Isiboro Sécure) refleja las contradicciones de la Constitución Política del Estado (CPE) que debe ser reformada para evitar que este tipo de problemas inviabilicen al país.
“En este momento los indígenas tienen toda la razón del mundo, constitucionalmente están en todo su derecho de oponerse al camino, no fueron consultados ni fue decidido por ellos, tienen la Constitución de su lado”, explicó el Alcalde, Oscar Montes.

En su criterio; sin embargo, este derecho que les otorga a los indígenas la Constitución es un exceso, puede ser el inicio de una arremetida fuerte que incluso podría paralizar la actividad petrolera en Bolivia al argüir que no fueron consultados.
“Son distorsiones de la Constitución que hoy afloran y que en su momento no fueron consideradas cuando se hacía este instrumento, se pensó más en la confrontación política, regional, incluso racial, y muy poco en lo que es la administración de un país”.

Son asuntos estructurales de la Constitución que empiezan a aflorar y que el Gobierno no puede solucionar, no está dando la respuesta apropiada, bloquear a los marchistas con policías y campesinos, “no es lo mejor, tampoco la denuncia y la descalificación”.
Debe entenderse que hay una fisura estructural en la Constitución que debe resolverse, y posteriormente ver cómo puede hacerse desarrollo sin poner en riesgo la naturaleza y menos la vida de pueblos como los indígenas del TIPNIS que defienden su casa, acotó.

Para Montes es necesario comenzar a pensar en modificar la Constitución, mucho de su contenido no es fruto del consenso, del acuerdo, del gran pacto que deberían haber hecho los bolivianos, se impusieron temas que ahora empiezan a aflorar.
Si hubiera habido un pacto, un acuerdo en la Constituyente, entre todos los bolivianos, todos sabrían qué hacer y que no, como quiera que no hubo pacto, empiezan a surgir los problemas y podrían venir otros más complejos.

Es necesario revisar la Constitución, no con una visión de posesionamiento político ni regional ni étnico, sino que responda a las expectativas de todos los bolivianos y sobre todo de una nueva administración del país para que tenga viabilidad.
De lo contrario, se hace inviable el país, ni siquiera el Gobierno puede hacer lo que desea, el problema no es de afuera, está dentro, es un asunto que debe plantearse y dejar de echar la culpa a unos y otros o pretender reprimir como forma de solución.

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