jueves, 2 de febrero de 2012

Contacto con los mashco piro, marcado por el azar y un crimen

El explorador español Diego Cortijo, que logró fotografiar a la tribu peruana de los mashco piro, aislada totalmente del mundo externo, reveló los detalles de su aventura en el Parque Nacional de Manú, en el Amazonas.

En declaraciones a la Radio Televisión Española (rtve.es), Cortijo contó que su objetivo no era encontrar a los mashco piro, ya que se había embarcado en una expedición para documentar los lugares arqueológicos de la zona.

Durante una de las salidas por esta selva peruana, en el sureste del país, los mashco piro se cruzaron en su camino.

“Iban totalmente desnudos, los varones llevaban atado un cordel a la cintura manteniendo el pene sobre el vientre”, detalló el explorador. Las mujeres, por su parte, “llevaban una especie de cesta de material vegetal donde transportaban a sus bebés”, contó.

En las imágenes, que dieron la vuelta al mundo, se aprecia a los indígenas sentados sobre el tronco de un árbol caído. Se puede ver a varios niños, un hombre y una mujer, que parecen ser los padres del núcleo familiar captado en las fotografías, mirando directamente a la cámara de Cortijo.

Su aventura estuvo guiada por Nicolás Flores (Shaco), un nativo que les transportaba de una comunidad a otra y que le ofreció a Cortijo y a su equipo su casa para quedarse durante varios días.

“Los indígenas no sintieron miedo porque conocían a Shaco. Nosotros tampoco porque no hicieron gestos ofensivo. Simplemente estaban ahí para dejarse ver”, relató Cortijo. “No se asustaron, ni corrieron ni sacaron sus arcos o sus flechas”, agregó.

Según el explorador, fue un avistamiento “normal y sin incidentes”. No obstante, la ONG Survival International denunció que estos “encuentros” han aumentado en los últimos tiempos por la destrucción del hábitat de los indígenas y la tala ilegal que los forzó a desplazarse de sus hogares.

“Se dejaron ver y se fueron, como nosotros, porque Shaco ya les había dado lo que tenía y en esta ocasión no tenía nada más para ellos”, recordó. Los indígenas demandaban ollas y machetes.

Desenlace fatal

Pero nada hacía presagiar lo que sucedería después. Los indígenas mataron a Shaco. “No se sabe por qué se ofendieron, pero fueron a su casa y le dispararon una flecha directo al corazón”, dijo Cortijo.

“Las fotografías no tuvieron nada que ver con el incidente -continuó- el motivo puede ser que no se les daba lo que reclamaban”. “De cualquier manera, es una pérdida importante, porque el contacto con la tribu estaba hecho y hemos perdido el único enlace que teníamos con los indígenas”, lamentó el explorador español.

Empujados a salir de su aislamiento en la selva por la presión de la industria maderera “no se puede garantizar que los indígenas quieran tener contacto con el exterior o civilizarse”, advirtió.

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