sábado, 12 de marzo de 2011

La comprensión del ‘ajayu’ y el equilibrio del hombre andino

Uno de los primeros preceptos que se practica es la superación del ser humano con el enunciado en aymara: “jaqiñax yatiñaw” (debes aprender a ser persona).

CAMBIO

El ajayu es comprendido en la cosmovisión andina como la fuerza que contiene a los sentimientos y la razón. Es el principal eje y el centro generador de un ser que siente y piensa, es la ‘energía cósmica’ que otorga el movimiento.

Los amautas o sabios aymaras de la región de los Andes consideran que la consolidación del ajayu del ser humano, jaqi-warmi (hombre-mujer), depende fundamentalmente de la armonía y el equilibrio que se logra con el cosmos, y el respeto a los demás seres y a la vida del entorno.

El amauta Manuel Alvarado, en su obra Cómo superar el miedo con el ajayu, menciona que los seres que no logran obtener este equilibrio en armonía es porque no respetan la vida, ni a los demás, “poco a poco van perdiendo la energía vital, es decir, su propio ajayu”.

Alvarado, que practica la psicología andina, menciona que en las urbes se estudia la psicología humana en centros de formación superior, a los que acceden sólo los interesados. Las demás personas que necesitan de ayuda acuden a los servicios de orientación psicológica y en casos extremos al psiquiatra.

Pero desde el punto de vista de la cosmovisión andina -dice el amauta- aún se mantienen importantes tradiciones para la formación del ‘jaqi’ o individuo que necesariamente debe encontrar el equilibrio.

Cada ser y cada elemento perciben las vibraciones que existen en el universo, este hecho recarga y alimenta el ajayu; la percepción es recíproca, tanto de las vibraciones positivas como de las negativas, explica Alvarado.

Él considera que para vivir en armonía, uno debe realizarse como persona en plenitud, al encontrarse con uno mismo, esencialmente con el equilibrio entre la razón y los sentimientos.

El investigador aymara recomienda que partiendo de una autoevaluación profunda se podrán descubrir los logros y fracasos personales en el transcurso de la vida. También se podrán corregir y enderezar conductas y acciones erróneas.

El primer paso necesario es el llamado precepto del “jaqiñaw yatiñaw” (debes aprender a ser persona).


La energía vital del cosmos en armonía

“Todas las personas tienen una energía vital única”, dice el amauta Manuel Alvarado en su obra Cómo superar el miedo con el ajayu. Algunas personas demuestran tener más energía que otras, con percepciones sensitivas muy desarrolladas o agudas, incluso con capacidad para sanar enfermedades.

El investigador menciona que la energía cósmica o vital del ajayu es recargada con el ‘pacha’ en el tiempo y espacio, que a la vez es la gran energía. También llamada ‘energía divina’ o ‘energía ilimitada de la vida’.

Existen cuatro niveles que pueden equilibrar al ser humano: el amuyu, que es la inteligencia, sabiduría, la razón y el pensamiento; el ch’ama es la energía vital del aspecto físico y biológico; el chuyma, que es la conciencia y los valores. El qamasa es el valor para enfrentar los retos de la vida. El amauta dice que la vida necesita de esta clase de energía. El qamaña, deriva del qamasa y es la energía aplicada para vivir en equilibrio y armonía.

2 comentarios:

  1. JAQI
    El jaqi está comprendido por el chacha - warmi. Estos se unen en el jaqichasiña, mientras está ch´ulla no es persona o jaqi.

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  2. JAQI
    El jaqi está comprendido por el chacha - warmi. Estos se unen en el jaqichasiña, mientras está ch´ulla no es persona o jaqi.

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