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martes, 16 de julio de 2013

Pradel desconoce a la justicia originaria

El cacique del Conisur de la zona colonizada del Tipnis, Gumercindo Pradel, desconoció la justicia indígena originaria y denunció que solo intentaron asesinarlo, pero el dirigente Fernando Vargas señaló que los habitantes de esta zona decidieron castigarlo con chicotazos al indígena originario del pueblo Yurakaré y que esta forma de justicia está enmarcada en la Constitución Política del Estado (CPE). “Él es un indígena, es un yurakaré, eso nadie se lo saca y por lo tanto está en ese marco, no es un karayana (extraño), como dice la Ley, es un indígena”, declaró Vargas.

Por otro lado; Pradel, aseveró que lo que le ocurrió en la comunidad de San Pando fue un intento de asesinato. “Si realmente hubiera sido castigo comunal obviamente lo hubiera determinado allá, pero eso no es un castigo comunal hay un intento de asesinato (…) tenemos derecho como cualquier persona a acudir ante la justicia ordinaria”, afirmó Pradel. Finalmente Vargas indicó que no acudirán al Ministerio Público. / Erbol

lunes, 15 de julio de 2013

Anuncian 20 años de cárcel para quienes interfieran a un pueblo indígena

Se incluye las figuras de genocidio y perturbación cultural al Código Penal que determina cárcel, entre seis y 20 años, para las personas que sometan y perturben a pueblos indígenas, en peligro de extinción, en aislamiento voluntario, además que interfieran o contaminen su territorio.

Estas disposiciones están contempladas en el anteproyecto de ley de protección a naciones y pueblos indígena originarios en peligro de extinción, en situación de aislamiento voluntario y no contactado, elaborado por la Dirección General de Justicia Indígena Originaria Campesina del Ministerio de Justicia que será considerado en la Asamblea Legislativa.

Nelson Marcelo Cox Mayorga, director de Justicia Indígena Originaria Campesina, explicó que esta propuesta se trabajó con el objetivo de establecer los mecanismos sectoriales e intersectoriales de prevención, protección y fortalecimiento para salvaguardar las formas de vida individual y colectiva de las naciones y pueblos indígena originarios, que se encuentran en peligro de extinción, en situación de aislamiento voluntario y no contactados.

Además la medida propuesta define crear la Dirección General de Naciones y Pueblos Indígena Originarios en Peligro de Extinción, en Situación de Aislamiento Voluntario y No contactados (Digepio), bajo dependencia del Órgano Ejecutivo.

Según la autoridad, lo fundamental de esta nueva medida legal es que adicionalmente, en coherencia con las prohibiciones que se disponen en los mecanismos de prevención y protección, se plantean los tipos penales de genocidio cultural, perturbación cultural, financiamiento a la perturbación cultural, y daño ambiental.

Por otro lado, se complementa los tipos penales de omisión de denuncia y delitos contra la salud pública.
EN VÍAS DE EXTINCIÓN Por su parte, la viceministra de Justicia Indígena Originaria Campesina, Isabel Ortega, explicó que más de una decena de 43 pueblos de tierras bajas del país están en vías de extinción, mientras que siete se encuentran en situación crítica al estar sumidas en la pobreza.

“Si bien se avanzó en la protección de los derechos de los pueblos indígenas altamente vulnerables, a la fecha no existe una ley integral, que establezca mecanismos de protección y prevención para las naciones y pueblos indígena originarios en el marco de lo previsto por el artículo 31 de la Constitución Política del Estado”, afirmó la viceministra.

Dijo que es fundamental que el Estado otorgue una especial atención a las naciones y pueblos en peligro de extinción.

Según el análisis de Ortega, la situación de los pueblos indígenas altamente vulnerables, que se encuentran en riesgo de desaparición, no ha mejorado en los últimos años; aún no cuentan con políticas integrales en salud, provisión alimentaria y seguridad territorial.

“Varios de estos pueblos padecen enfermedades endémicas de costoso tratamiento, lo que eleva la mortalidad entre sus miembros. El proyecto de ley de protección de estos pueblos aún se encuentra en revisión técnica dentro del Órgano Ejecutivo, sin haber sido presentado a la Asamblea Legislativa”, explicó.

La viceministra Ortega explicó que las naciones y pueblos indígena originarios en peligro de extinción, aquellos que se encuentran amenazados extremadamente en su sobrevivencia física y cultural, por factores internos y externos que reducen su demografía, dificultando la reproducción y regeneración de sus sistemas de vida.

De acuerdo a las investigaciones hechas por el Ministerio de Justicia, las naciones y pueblos indígena originario en vías de extinción son: Yuki, Pacahuara, Yaminahua, Machineri, Ayoreo, Araona, Moré, Tapieté, Sirionó, Guarasug’we, Urus y Chipaya.

En tanto que las naciones y pueblos indígena originarios en situación de aislamiento voluntario son aquellos pueblos o segmentos de estos que no desarrollan relaciones sociales sostenidas con la población plurinacional mayoritaria, o que habiéndolo hecho, rehuyen todo tipo de contacto con personas ajenas a su entorno y optan por descontinuarlas.

Los segmentos de las naciones y pueblos indígena originarios en aislamiento voluntario son: Ayoreo, Pacahuara y Esse Ejja.

En tanto que pueblos indígenas no contactados son aquellos que por su estrategia de supervivencia nunca han sido contactados, teniéndose conocimiento de su existencia por medio de la historia oral y los vestigios que dejan en su recorrido.

De acuerdo a las investigaciones del Ministerio de Justicia, las naciones y pueblos indígena no contactados son; Toromona, y segmentos de las naciones y pueblos indígena originarios Ayoreo, Esse Ejja, Pacahuara y Yuki.
Intangibilidad transitoria
Ante acciones de agresión que sufran en sus territorios, o zonas de influencia, que pongan en peligro directamente el mantenimiento de la cultura y de su forma de vida de los pueblos indígenas, se declarará intangibilidad transitoria.

“Gestionar mediante decreto supremo, la declaración de intangibilidad transitoria del territorio que ocupan las naciones, pueblos o segmentos indígena originarios en situación de aislamiento voluntario y no contactados, en tanto mantengan tales condiciones, mismas que deberán ser evaluadas cada 10 años”, señala la medida legal.

La viceministra Isabel Ortega explicó que el mecanismo de protección de intangibilidad transitoria, para una nación o pueblo indígena originario en situación de aislamiento voluntario y no contactado, se extinguirá cuando se manifieste su necesidad de establecer contacto e integrarse con la población plurinacional mayoritaria.

La medida legal también establece que se haya migrado a otras áreas fuera de la zona de intangibilidad transitoria o cuando la nación o pueblo indígena originario en situación de aislamiento voluntario y no contactado se desintegre como grupo colectivo.

Además se declarará la intangibilidad cuando exista uso extractivo de recursos renovables y no renovables, con fines lucrativos y en contra de su estilo de vida tradicional.

El director de Justicia Indígena Originaria Campesina, Nelson Marcelo Cox, explicó que también se declara esta figura de intangibilidad transitoria cuando se desarrollen actividades de narcotráfico y delitos contra la seguridad interna y externa del Estado, cuyo autor sea miembro de la nación o pueblo indígena originario en situación de aislamiento voluntario.
Tipos penales para proteger a los nativos


Para preservar los pueblos indígenas y evitar su extinción, el anteproyecto de ley incluye figuras carcelarias en el Código Penal.

La disposición primera de la propuesta de ley las tipificaciones de los delitos de genocidio cultural, perturbación y financiamiento para la perturbación.

“El que sometiera a asimilación a la población plurinacional mayoritaria a una nación, pueblo o segmento indígena originario en situación de aislamiento voluntario o no contactado, o a quien tenga contacto no autorizado con miembros de una nación, pueblo o segmento indígena originario en situación de aislamiento voluntario o no contactado, en territorios declarados con intangibilidad transitoria, será sancionado con presidio de 15 a 20 años”, señala la medida legal.

Además, el que sin contar con autorización expresa realice en el territorio de una nación, pueblo o segmento indígena originario en situación de aislamiento voluntario y no contactado, cualquier tipo de acción que perturbe las formas de vida individual o colectiva, será sancionado con privación de libertad de 6 a 10 años

La misma pena se aplicara, a quién actúe al servicio o colabore de cualquier forma, en la realización de estudios de cualquier índole no autorizados, en territorios de las naciones y pueblos indígena originarios en situación de aislamiento voluntario, y no contactados.

Se sancionará de 8 a 12 años de cárcel a aquella persona que de manera deliberada, directa o indirectamente, provea, recolecte, transfiera, entregue, adquiera, posea, negocie o gestione fondos, bienes, recursos, sea mediante el ejercicio de actividades legales o ilegales, con la intención de ingresar, sin autorización expresa de la autoridad competente, a los territorios de las naciones y pueblos indígena originarios en situación de aislamiento voluntario, y no contactados.

Sobre el daño ambiental, el que de manera deliberada ocasione la destrucción o contaminación de los ecosistemas existentes en el territorio, de las naciones y pueblos indígena originarios en peligro de extinción, en situación de aislamiento voluntario, y no contactados, será sancionado con privación de libertad de 8 a 12 años.

Asimismo, el que tenga conocimiento de estos delitos y que no lo denunciara será sancionado con privación de libertad de uno a tres años.
Pueblos en aislamiento no mantienen contacto con otra gente
El director de Justicia Indígena Originaria Campesina, Marcelo Cox, explicó que las naciones en aislamiento son pueblos o segmentos de pueblos indígenas que no mantienen contactos regulares con la población mayoritaria y que además suelen rehuir todo tipo de contacto con personas ajenas a su grupo.

También pueden ser grupos pertenecientes a diversos pueblos ya contactados que tras una relación intermitente con las sociedades envolventes deciden volver a una situación de aislamiento como estrategia de supervivencia y rompen voluntariamente todas las relaciones que pudieran tener con dichas sociedades

“En su mayoría, los pueblos aislados viven en bosques tropicales y/o zonas de difícil acceso no transi-tadas, lugares que muy a menudo cuentan con grandes recursos naturales. Para estos pueblos el aislamiento no ha sido una opción voluntaria sino una estrategia de supervivencia”, afirmó Cox.

Algunas características generales comunes a todos ellos es que estos pueblos altamente integrados en los ecosistemas en los que habitan y de los cuales forman parte, manteniendo una estrecha relación de interdependencia con el medio ambiente en el que desarrollan sus vidas y su cultura.

Poseen un profundo conocimiento de su medio ambiente, lo que les permite vivir de manera autosuficiente generación tras generación, razón por la cual el mantenimiento de sus territorios es de vital importancia para todos ellos.

Según Cox, son pueblos que no conocen el funcionamiento de la sociedad mayoritaria y que, por lo tanto, se encuentran en una situación de indefensión y extrema vulnerabilidad ante los diversos actores que tratan de acercarse a ellos, o que tratan de acompañar su proceso de relación con el resto de la sociedad, como en el caso de los pueblos en contacto inicial.

Además dijo que son pueblos altamente vulnerables, que en la mayoría de los casos se encuentran en grave peligro de extinción.



La Nación Chichas busca su inclusión en el Estatuto

Freddy Tarcaya, del Comité Impulsor de Reconocimiento y Reconstitución de la Nación Chichas, señaló que cinco naciones indígenas buscan ser incluidas en el Estatuto Autonómico Departamental. Por ello continúan la coordinación técnica con la Comisión de Autonomías. “De aquí en adelante nos regimos en el artículo 30 de la Constitución que estipula los requisitos para ser nación”, dijo.
Por ello las naciones Chichas, Qhara Qhara, Lípez, Charcas y Carangas buscan su reconocimiento.
“Existimos documentalmente, históricamente y con estudios recientes del propio Estado plurinacional. Se ha presentado un atlas de territorios indígenas donde se estipula claramente la existencia de estas cinco naciones en el Departamento de Potosí”, explicó.
Como pueblos indígenas, están seguros de que su demanda está dentro de la Constitución Política del Estado, por lo que no temen que sea observada por el Tribunal Constitucional, manifestó.
“Estamos enmarcados en la constitución, sustentados jurídicamente por la Ley de Autonomías y todos los documentos que refieren a la existencia de las cinco naciones”, complementó.
Por ello, realizan el seguimiento al proceso de elaboración del Estatuto Autonómico Departamental. “Vamos a reunirnos los primeros días de agosto, para continuar detallando los temas y argumentos legales que vamos a presentar, acompañados de los documentos fehacientes de nuestra existencia”, finalizó.

Quintana pide investigar a infiltrada en marcha indígena

El ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, señaló que el Ministerio Público debe investigar la supuesta infiltración de la cabo Angélica Dayana Cáceres Ramírez a la octava marcha indígena, aunque considera que la labor de la Policía habría sido de carácter preventivo.

“La verdad es que no tengo conocimiento sobre qué tipo de tarea, responsabilidad, si era infiltrada, no era infiltrada, policías existen en todo lado, vayan a la Asamblea Legislativa, van a encontrar policías, en su barrio, en su comunidad, me imagino que algunos miembros de la Policía tienen responsabilidades específicas de reproducir información y eso es absolutamente comprensible en todos los lugares del mundo, ya que tiene funciones de tipo preventivo y coercitivo, tampoco satanicen a determinadas labores de la policía es una institución que tiene funciones específicas que no tiene ninguna institución de Estado”, sostuvo el Ministro de la Presidencia.

La cabo Cáceres fue identificada en un video jalando del antebrazo al canciller David Choquehuanca durante el incidente en el sector de Chaparina. Esta acción luego fue utilizada por el Gobierno para iniciar acciones legales contra dirigentes que encabezaron la octava marcha en defensa del Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro-Secure (Tipnis).

“Se tendrá que esclarecer el caso en el Ministerio Público, ya que no se tiene más información que la divulgada por la prensa nacional”, agregó el ministro Quintana al señalar que el trabajo investigativo permitirá resolver todas las dudas sobre este caso.

Entre los documentos que presentaron los denuciantes que respalda la denuncia está una matrícula universitaria con la que la mujer se infiltró en el grupo. También, entre otras pruebas presentadas por el abogado, se cuenta dos memorandos extendidos a la policía Angélica C.R., uno de asignación para “cumplir funciones” en Chaparina y un segundo documento, posterior a la represión de Chaparina, de felicitación por el trabajo realizado.

domingo, 14 de julio de 2013

La discriminación a indígenas sigue como en la Colonia



El racismo y la discriminación hacia los indígenas se mantienen latentes en América Latina, donde aún está vigente el modelo de colonización de hace 500 años, pese a esfuerzos para eliminarlos, afirmó ayer una representante de la ONU.

Esa forma de pensar considera a todo lo relacionado a los pueblos indígenas “como algo atrasado y salvaje, que además ve al indígena como sospechoso de terrorismo”, declaró a la AFP Mirna Cunningham, miembro del Foro Permanente de Asuntos Indígenas de la ONU.

“La criminalización que hacen los gobiernos latinoamericanos sobre las acciones y protestas de los pueblos originarios y de ver al indígena como terrorista refleja las concepciones racistas que trajeron los colonizadores hace más de cinco siglos”, subrayó Cunningham.

Esa percepción radica en que “el indígena no tiene entre sus prioridades la acumulación de riquezas, muy común en la sociedad occidental, porque piensa que se deben proteger los bosques y el medio ambiente, además de tratar de preservar su identidad cultural, lo que lo hace sospechoso”, reflexionó.

Racismo. Cunningham, de nacionalidad nicaragüense, participó en la Jornada Internacional “Pueblos Indígenas y Derechos”, organizada por la asociación Chirapaq (Centro de Culturas Indígenas del Perú), como uno de los pasos previos a la Conferencia Mundial de Pueblos Indígenas que celebrará Naciones Unidas en 2014.

Cunningham remarcó que las naciones indígenas tienen un modelo de desarrollo propio que debe ser respetado. En el evento Tarcila Rivera, coordinadora continental del Enlace de Mujeres Indígenas de las Américas, estimó que “el racismo es una cuestión estructural e histórica, que se ha convertido en una ideología que considera a los indígenas como ciudadanos de tercera categoría”.

Qotzuñi Urus: En pos de un lenguaje en común

Los ‘hombres del lago’ de Urus Chulluni (Puno, Perú) recibieron a sus hermanos de Chipaya, Irohito de Jesús de Machaca y Poopó. Los niños aprendían la letra ‘e’ con la imagen de un elefante, hoy la educación uru busca ser intracultural.

En la isla flotante de Uru Patani, en Puno (Perú), a unas cuatro horas de la ciudad de La Paz (Bolivia), los niños no tienen ningún problema en saludar en inglés, francés, español, aymara y quechua. Pero, cuando se les pregunta si hablan uru, el idioma de esa nación peruano-boliviana, agachan la cabeza y dicen que no.

El patio de la escuela “70682”, según la nomenclatura peruana, se zarandea con el correr de medio centenar de escolares. Y así es todos los días, porque está asentada en un islote flotable, de los 76 que existen en la bahía puneña, construido sobre bloques de raíces de totoras. Hace muchos años, el idioma nativo de los urus peruanos florecía en estos lugares, pero luego se tambaleó y finalmente desapareció.

En 2008 se publicó un estudio de Survival International, organización mundial que trabaja por los derechos de los indígenas, y que daba cuenta de que cada dos semanas muere una lengua nativa.

El uru aún se habla en Bolivia, pero el peligro de la desaparición está latente. “Si un idioma muere, muere el pueblo”, reflexiona Alberto Cuadros, director del colegio Urus Chulluni, comunidad del mismo nombre, anfitriona del Primer Encuentro Binacional de Educadores y Sabios de los Pueblos Urus, que se hizo la pasada semana en Puno, con el lago Titicaca de fondo, y que reunió además a los Irohito Urus, de Jesús de Machaca de La Paz, Uru Chipayas y Urus del lago Poopó, de Oruro.

La palabra uru es aymara y significa los del aurora o amanecer y, según el arqueólogo Arturo Posnansky, así los llamaban los aymaras por su afición a cazar y pescar por las noches y durante las madrugadas (uru). No obstante, los urus se consideran qhas qotzuñi (hombres del lago).

Sobre el Titicaca, en el pueblo de Urus Chulluni, nació y se formó Rita Suaña Coila, que ahora se dice ilusionada de que un día los niños urus de las islas peruanas de esa municipalidad puedan hablar el idioma de sus abuelos. “Éste es el comienzo de una nueva era; ahora sólo esperamos que los sabios urus bolivianos puedan ayudarnos a recuperar nuestro lenguaje”.

Según Isaac Ticona, director de Machaqa Amawta, los urus fueron invisibilizados—por los aymaras y quechuas hasta hace unos diez años— y, si bien ahora han sido reconocidos como Nación Uru en Bolivia, por las normas educativas y las misma Constitución Política del Estado, queda mucho por hacer en la parte pedagógica para que sus conocimientos, por ejemplo de la antigua lengua y otros como sus ciencias, pervivan.

Machaqa Amawta, la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), Educación sin Fronteras (ESF), Liechtensteinischer Entwicklungs Dienst (LED), junto al Consejo Educativo de la Nación Uru en Bolivia organizaron este primer encuentro en la municipalidad turística de Urus Chulluni, donde los qhas qotzuñi de ambos países se volvieron a encontrar con el Titicaca como testigo.

El balserito de Puno/ ya va surcando/ las aguas del Titicaca/ soportando las oleadas/ sin conocer peligro... Así dice parte de la letra del tema El balserito del Titicaca, que los niños de la escuela “70682” cantan para dar la bienvenida a sus pares bolivianos en el patio de su unidad educativa.

La elección de la canción no es casual, porque allí cada uno de sus pobladores se consideran verdaderos hombres del lago. “Nuestros abuelos decían que sus paisanos vivían en Perú y ahora estamos en el proceso de recoger los conocimientos y seguimos queriendo incluso reunirnos”, había dicho en 2005 Siriaco Inda, presidente del Consejo Educativo de la Nación Uru en Bolivia.

Tres años después, en 2008, los niños de los cuatro pueblos se dieron cita en Puno en el Primer Festival Infantil Educativo, pero no fue hasta la pasada semana en la que se habló de crear un solo sistema curricular para toda la Nación Uru en Bolivia y Perú, en conjunto.

“Tenemos que recuperar nuestro idioma y nuestra educación, pero respetando nuestra identidad”, explica Suaña Coila mientras invita a los bolivianos a participar del apthapi, la mesa común donde los karachis, las papas, el chuño y la oca son los ingredientes de lujo de la comilona andina lacustre.

Suaña, como la mayoría de los urus peruanos, aprendió a leer y escribir con el español, pero le hubiese gustado hacerlo con su uru ancestral. “Queremos aprender de los sabios bolivianos urus”, reitera la mujer que viste una pollera verde fosforescente y una chaqueta fucsia, la vestimenta tradicional de los urus peruanos.

A dos metros de ella, Germán Lázaro, lingüista uru proveniente de los Urus del lago Poopó de Oruro, saborea un suculento wallaque. Éste cree que la enseñanza del idioma propio debe partir también de la familia. “Mis primeros maestros fueron mi papá y mi mamá. Ellos me decían: así se hace un corral, así se saca la excavación de los canales para el río, esto no se dice, así se respeta a los mayores, y yo los imitaba. Yo aprendí jugando”, resume Lázaro enfundado en un poncho de lana de llama y un sombrero hecho de totora.

Germán hace esa reflexión porque hubo un momento en el que algunos maestros llegados de las ciudades les enseñaban al abecedario con animales que los niños ni habían imaginado que podían existir. “Nos enseñaban la letra ‘e’ con el dibujo del elefante, un animal que jamás habíamos visto”, recuerda Juan Bautista, director distrital de Educación de Jesús de Machaca, territorio donde están asentados los Irohito Urus.

Entre los cuatro pueblos urus, los chipayas son los más adelantados al poseer incluso un alfabeto, mientras que los Irohito de Jesús de Machaca hablan poco la lengua, porque predomina el aymara; algo similar pasa con los urus del lago Poopó, y en Chulluni ya no quedan personas que hablen el uru ancestral.

Bautista admite que existen diferencias dialectales en pronunciación en cada uno de los pueblos, pero añade que no habría mucho problema en unificarlos teniendo como base el uru de los chipayas.

A la par del idioma, Bautista habla de rescatar también otros conocimientos.

Etnomatemática y más

A partir del encuentro con los urus peruanos, los educadores bolivianos creen que se debe pensar en una sola malla curricular binacional y por eso hablan incluso de recuperar la etnomatemática.

La forma de enseñanza es considerada una disciplina de la matemática educativa que se enriquece con los saberes históricos, filosóficos, geográficos y antropológicos de los pueblos. Por eso, y sin saber del sistema métrico occidental, los indígenas y en particular los urus —según Bautista— utilizaban otras medidas como la chía, que equivale a unos 20 centímetros; la brazada, a un metro y la legua que es comparable a los cinco kilómetros.

“Todo esto también debe estar en el currículo que pretendemos armar y que consiste en aplicar los conocimientos de cada pueblo”, precisa el educador ante aproximadamente un centenar y medio de educadores y sabios urus de Perú y Bolivia, de ambos sexos, reunidos todos en el patio de la escuela puneña.

Así como la etnomatemática debería ser implementada en el currículo educativo uru, Germán Lázaro considera que es necesario recuperar la ciencia cósmica. “La lógica de ver las khanas y las chakanas (constelaciones estelares de la cosmovisión andina) para aprender sobre el tiempo y lo que vendrá después, es algo que se está perdiendo”, reflexiona mientras fija su mirada en el cielo azul de invierno.

“La relación con el agua y el cielo es vital”, precisa Lázaro, y añade que, en los años 80, el caudal del río Lauca, por cuyas inmediaciones viven los urus del Poopó, daba en abundancia líquido límpido y peces para sus moradores, pero en los años 90 el nivel de las aguas se redujo. “Ahora ya no tenemos casi nada en los ríos y eso quizás es porque ya dejamos de ver en las estrellas que antes nos avisaban todo; no lo hicimos más y ahora tenemos que readecuarnos y apuntar a la agricultura”, puntualiza el uru.

Rafaela Lázaro Mamani pasó la barrera de los 60 años, pero aparenta tener 50 o menos. “El secreto es comer sano y curarse con la medicina natural”, revela la mujer chipaya, el pueblo más representativo de los urus y que habita en las riberas del río Desaguadero. Éste nace en La Paz y llega al departamento de Oruro.

Detrás de un unku o traje color tierra con capucha que esconde su cabellera trenzada, Rafaela es una de las sabias llegadas de Bolivia para el encuentro en Puno. “Hablan de nuestra lengua, pero lo primero que tienen que hacer nuestros hermanos peruanos es organizarse como lo hicimos nosotros una vez”, adelanta la mujer. Así nació el Consejo Educativo de la Nación Uru en Bolivia.

Para ella, la medicina natural es el mejor regalo que recibió de sus padres y abuelos. Tal sería la razón por la que hasta ahora jamás ha necesitado acudir a un hospital. “No conozco eso, pero sí conozco la castillura, una pequeña planta que alivia el dolor de cabeza, la lampaya y la khaya que curan el dolor de estómago”, enumera la mujer en castellano.

Y una a una, cita plantas y las aplicaciones en el cuerpo humano. “Somos mujeres de agua, pero la medicina viene de la tierra que nos da la llarita (pequeña hierba), por ejemplo, que es buena para aliviar el dolor de muela”.

Lázaro Mamani va más allá. “Cuando al niño o a la niña les ha “dado aire”, hay que usar la caquita (heces) de la llama”, sorprende la mujer. En la medicina natural, el “aire” es un cuadro que se manifiesta con un decaimiento general, para el que la medicina tradicional suele no encontrar remedio, como dan ejemplos los asistentes a la reunión.

En el pueblo de los Urus de Chulluni, cuando los niños tienen alguna complicación médica, los padres usan las lanchas con motor fuera de borda para que sean atendidos en las clínicas de Puno. “Pocos recuerdan cómo podemos curarnos con la medicina de los abuelos, por eso también quisiéramos que los sabios urus bolivianos vengan para enseñarnos”, desea Suaña desde una de las tres aulas de la escuela “70682”, donde los educadores hablan de éste y otros temas.

Así como los urus peruanos y bolivianos desean recuperar sus saberes, otros creen que también se debe pensar en la mama qota, madre lago que cada vez está más contaminada. “Sería muy lindo que nos enseñen a cuidar el medio ambiente, porque nosotros vivimos de la pesca y así lo hicieron nuestros padres y nuestros abuelos”, sostiene el maestro Alberto Cuadros. Su mirada se fija esta vez en la bahía de Puno, uno de los sectores más contaminados del lago Titicaca.

El 20 de junio, en el diario peruano La República se publicó que se necesitarían más de 10 millones de dólares para descontaminar el puerto puneño, un sector donde los desechos y las aguas servidas de los pobladores de unos 350.000 habitantes desembocan en el Lago Sagrado.

“Pasa lo mismo en el lado boliviano; el río Desaguadero (que desemboca en el Titicaca) está cada vez más contaminado, el nivel de las aguas ha bajado y ya no hay peces como antes”, confiesa Feliciano Álvarez, que vive en las riberas de la corriente. Además, la Bahía de Cohana, siempre en el lado boliviano, es uno de los sectores más dañados, según estudios de la Liga de Defensa del Medio Ambiente (Lidema).

Álvarez cree también que los urus bolivianos deberían reclamarle mayor participación, a favor de la nación uru, al asambleísta nacional Benigno Quispe Mamani, que a su juicio hizo poco por sus paisanos. “El (Quispe) debería promover nuestra cultura”. El asambleísta Quispe es fácil de reconocer, pues asiste a las sesiones de la Asamblea Legislativa vestido como uru chipaya.

De las palabras a los hechos

Luego de dos días de intenso debate, celebración e intercambio —jueves 4 y viernes 5 de julio de 2013, para que conste en actas— , el director ejecutivo de Machaqa Amawta, Isaac Ticona, se muestra y se dice feliz. Se han sentado las bases para que los cuatro pueblos urus trabajen de manera conjunta con sus propios educadores y sabios, a los que se sumarán las autoridades originarias.

“Los urus han decidido recuperar su identidad lingüística, política y cultural, eso es lo más valioso de estas dos jornadas”, sintetiza el educador.

Se ha dado, efectivamente, el primer paso; la red de educadores ha quedado conformada con 70 representantes urus tanto de Bolivia como de Perú. Que todo marche según lo previsto dependerá de los coordinadores: Fausto Felipe Condori en suelo boliviano y Nicolás Chique Velasco en el lado peruano.




El Estatuto reconoce los idiomas originarios



En el artículo 2 del Estatuto Autonómico departamental de La Paz se promueve el reconocimiento de todos los idiomas originarios de la región. Con esto, el documento dispone el uso de estas lenguas y también de los idiomas extranjeros.

Tras ser aprobado por la Asamblea Departamental, el Estatuto pasó al proceso de revisión por el Comité de Estilo y Concordancia. El documento oficial será enviado al Tribunal Constitucional Plurinacional el 17 de julio.

La asambleísta por Unidad Nacional (UN) Claudia Bravo aclaró que en el Estatuto se reconocen 13 idiomas en toda la región.

Son oficiales el castellano, el aymara y el quechua; y los originarios: machajuyai-kallawaya, tacana, leco, mosetén, araona, chimán, ese ejja, puquina-uchumataku-urus-irohito, wayayachi-mollo y toromona.

Promoción. Uno de los objetivos del Estatuto es promover el “rescate, protección, conservación, uso y difusión de los idiomas de las naciones y pueblos indígenas originarios campesinos del departamento de La Paz”.

A partir de este punto, se podrán generar políticas departamentales orientadas al reconocimiento de la diversidad de los idiomas existentes en el departamento y a mejorar la representatividad de distintos sectores sociales de la población.

El documento también impulsa el uso de lenguas extranjeras. Si bien muchas personas optan por aprender un segundo idioma como el inglés, alemán o francés, es importante que el Estatuto reconozca este esfuerzo y promueva el uso de dichas lenguas.

La Constitución Política del Estado, vigente desde el 7 de febrero de 2009, reconoce 37 idiomas oficiales, además de incluir el castellano como lengua oficial.

Asimismo, la Carta Magna exige el uso de idiomas oficiales y originarios, según la región.

“El Gobierno Plurinacional y los gobiernos departamentales deben utilizar al menos dos idiomas oficiales. Uno de ellos debe ser el castellano y el otro se decidirá tomando en cuenta el uso, la conveniencia, las circunstancias, las necesidades y preferencias de la población en su totalidad o del territorio en cuestión. Los demás gobiernos autónomos deben emplear los idiomas propios de su territorio, y uno de ellos debe ser el castellano”. (artículo 5 de la Constitución Política del Estado).

Las lenguas originarias son un tema que se incluye en los estatutos departamentales de Bolivia.

MSM propuso temas sin poder incluirlos

Dennis Luizaga

La bancada del Movimiento Sin Miedo (MSM), bajo la jefatura de Wilma Magne, sostuvo que durante el desarrollo del Estatuto departamental surgieron algunas propuestas que no fueron tomadas en cuenta en su momento y que fueron reconsideradas fuera del tiempo permitido.

Temas como el pacto fiscal, en el que se sugería dar prioridad a la reasignación de los recursos a las autonomías, lo cual ahora es considerado como una disposición transitoria.

Otro tema que destaca es la lucha contra la corrupción, que, según la asambleísta Magne, debía ser un artículo central en la redacción del documento.

Magne sostuvo que la propuesta generó malestar e incomodidad entre algunos asambleístas. Con este planteamiento se pretendía fiscalizar la actividad de algunas autoridades. Pese a las observaciones, el Estatuto será enviado el 17 al Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP).

Temas regionales se abordan en Estatuto

Dennis Luizaga

Pese al debate generado entre el oficialismo y la oposición en las sesiones de la Asamblea Departamental, hubo temas regionales considerados críticos durante la elaboración del Estatuto Autonómico de La Paz.

La discusión sobre los recursos naturales generó desacuerdo en las sesiones debido a la complejidad del tema. En los artículos 94 (hidrocarburos) y 95 (minería), el Estatuto dispone la participación y fiscalización del Gobierno Autónomo Departamental en la industrialización y comercialización de estos recursos no renovables.

En el artículo 89 también se considera la elaboración de políticas, planes y programas de conservación de especies “ícticas” (peces) en el lago Titicaca; sugiere proteger y preservar la flora y fauna del lago debido a que los recursos constituyen un sector estratégico de desarrollo departamental.

Un tema que generó mucha polémica en las sesiones de la Asamblea fue la coca. El Estatuto en su artículo 90 faculta la tarea de “coadyuvar al nivel central del Estado en su política de defensa de la hoja de coca en su estado natural”. Así como éste, son varios los temas de interés regional que son contemplados en el Estatuto Autonómico recién aprobado.