Buscador

domingo, 23 de marzo de 2025

Caso Kailasa: "No tenemos una denuncia formal, pero no vamos a avalar contratos ocultos", afirma el ministro Flores

 El ministro de Desarrollo Rural, Yamil Flores, afirmó que no existe una denuncia formal contra los representantes de la nación ficticia de los Estados Unidos de Kailsa, por los supuestos delitos de apropiación de tierras indígenas en Bolivia. Sin embargo, aclaró que el caso se investiga de oficio y que se instruyó al INRA para que se adhiera como tercer interesado en el proceso. 

En una entrevista realizada por el canal estatal, Flores explicó que "este tipo de contratos y convenios son nulos de pleno derecho. La Constitución Política del Estado protege la propiedad indígena, en varios de sus artículos. Los artículos indican que los extranjeros no pueden adquirir estas tierras".

El ministro sostuvo que la normativa es clara. "El gobierno nunca ha avalado ni lo hará este tipo de contratos ocultos, que seguramente algunos malos ciudadanos que corresponden a este sector indígena pretendieron hacerlo. No tenemos una denuncia formal, pero el Ministerio de Gobierno, la Fiscalía y el INRA han tomado conocimiento y acciones para sancionar este tipo de delitos". 

Es más, Flores remarcó que el ministerio a su cargo ha instruido al viceministro de Tierras y al INRA que investiguen y sancionen este tipo de delitos.

Según la autoridad, "tenemos información desde Migración que estos ciudadanos no han cumplido requisitos para su estadía en el país, por lo que se están siguiendo los procesos para llegar a la deportación".

La nación ficticia en Bolivia

Kailasa, liderado por el gurú hindú Nithyananda Paramashivam, asegura ser un país con bandera, constitución, banco central y pasaporte. Aunque no tiene reconocimiento internacional, logró colarse en dos sesiones de Naciones Unidas y ha buscado establecer relaciones en Ecuador, Paraguay y Bolivia.

En el país, representantes de Kailasa firmaron actas con autoridades de los pueblos baure y cayubaba, en Beni, y con los esse ejja, en el Territorio Indígena Multiétnico 2 (TIM 2) de Pando. A cambio de pagos anuales, los convenios ofrecían arrendamientos perpetuos de hasta 390.000 hectáreas y la cesión de soberanía sobre los territorios.

Los documentos estipulan que Kailasa podrá establecer su propio sistema jurídico, controlar el espacio aéreo, exigir exenciones fiscales y manejar instalaciones dentro del territorio indígena con soberanía plena.


 

Indígenas bolivianos denuncian efectos de la contaminación minera y piden reparación

 Representantes de comunidades y pueblos indígenas situados en los departamentos de La Paz, Oruro y Potosí se presentaron este viernes en el Parlamento de Bolivia para denunciar los efectos que la contaminación minera está provocando a su salud y en sus modos de subsistencia, y pidieron la creación de un fondo de reparación integral de daños.

Los indígenas del ayllu San Agustín de Pucaña (Oruro), la Central de Pueblos Indígenas de La Paz (Cpilap) y los comunarios de Cantumarca (Potosí) presentaron un documento con ocho peticiones a la Comisión de Naciones y Pueblos Indígena Originario Campesino de la Cámara de Diputados en una audiencia que duró más de tres horas.

Una de las principales peticiones es que se dé "seguimiento y cumplimiento" a las sentencias constitucionales que en el último tiempo establecieron plazos para realizar acciones de protección al medioambiente, la salud y los territorios indígenas.

También pidieron la creación de un "Fondo de Compensación y Reparación Integral" con la financiación de las empresas responsables de la contaminación para la reparación de los daños sufridos a la salud de esas poblaciones.

Además de la realización de "estudios técnicos sobre contaminación" del agua, en lechos fluviales y análisis de sangre orina a los comunarios afectados.

Asimismo, exigieron la aplicación de "mecanismo preventivos" ante "cualquier amenaza" que ponga en riesgo la integridad de las comunidades denunciantes.

Prudencio Poma, dirigente indígena del departamento de Oruro, dijo a EFE que su población ganó sentencias judiciales que hasta el momento "no se han cumplido" y que pese a sus reclamos la contaminación minera ha afectado a "toda la comunidad".

Poma mencionó que en caso de no ser escuchados recurrirán a medidas "de hecho" como bloqueos de caminos en sus regiones para conseguir la atención de las autoridades.

Por su parte, Petronila Benito, del ayllu San Agustín de Puñaca de Oruro, contó a EFE que el agua, la tierra y el forraje para los animales "están totalmente envenenados".

"Ya no hay vida, antes teníamos leche, queso por lo que iba al algo Poopó era limpio, ahora todo sucio", añadió.

Los indígenas de la Cpilap expusieron las consecuencias de la minería aurífera en los ríos del norte del departamento de La Paz, principalmente por la utilización de mercurio, usado para separar oro de otros componentes.

En 2023, la organización indígena publicó los resultados de un estudio que reveló los niveles altos de mercurio hallados en el cabello de personas de 36 comunidades indígenas afectadas por la minería y el consumo de peces contaminados.

Las 302 pruebas de cabellos hechas a las personas de seis territorios indígenas determinó que el 74,5 % de las muestras tienen niveles de mercurio por encima de lo permitido que es 1,0 partes por millón (ppm), lo que puede provocar dolores de cabeza, vómitos, diarreas y temblores.

Mientras que los comunarios de Cantumarca denunciaron que el aire contaminado "ha elevado los niveles de plomo en la sangre en niños y adultos mayores" según pruebas médicas realizadas.

La audiencia finalizó con un acuerdo entre los representantes de las comunidades y poblaciones indígenas afectadas con la Cámara de Diputados para "abordar" conjuntamente el problema de la contaminación minera y crear "marcos legislativos" de regulación de la actividad minera, entre otros. 



miércoles, 19 de marzo de 2025

Kailasa estuvo presente en el aniversario de la Cidob y entregó un regalo al presidente Arce

  El 3 de octubre de 2024, en sus redes sociales, el presidente Luis Arce Catacora informaba sobre su presencia en el aniversario número 42 de la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (Cidob), en Santa Cruz.

“Aprovechamos este importante momento para hacer la entrega de 101 títulos agrarios, en beneficio de más de 61.900 familias de 61.900 familias de 16 pueblos de Beni, Chuquisaca, La Paz, Tarija y Santa Cruz, con los que saneamos un total de 318.882 hectáreas”, menciona la publicación.

En las fotos, además de representantes de naciones indígenas de Bolivia, aparecieron los de Estados Unidos de Kailasa, obsequiando un libro al primer mandatario. Medios internacionales aseguran que es un Estado ficticio, que en el país ofreció pagos a los dirigentes por el arrendamiento de tierras por mil años, renovables de forma automática.

EL DEBER consultó sobre la presencia de estas personas a Justo Molina, presidente de la Cidob afín al Gobierno. Aseguró que no fueron invitadas al acto, y que se subieron a la testera a dar un presente a Arce, aprovechando la entrega de otros regalos.

Asimismo, dijo que pedirá la expulsión de los representantes de Kailasa del país. “Me buscaron hace un año aproximadamente, pero no los atendí porque había leído las noticias sobre ellos, ofrecían ayudar en salud; también indicaron que tenían copia de los documentos de algunos territorios”, informó a EL DEBER.

Además, Molina aseguró que aparte de las tres naciones amazónicas ese ejja, cayubaba y baure, que ya habían aceptado los contratos de arrendamiento por mil años, los representantes de Kailasa estaban en negociaciones con Modesta Santistevan, de los guaraníes de Cordillera. “Se hace pasar por dirigente”, aludió.

Otra persona que aparece en fotografías con la gente de Kailasa es el diputado Herbert Taboada, específicamente en la sede administrativa en Los Ángeles (EE.UU.) La publicación fue eliminada de su Facebook ayer, y sobre esto, aseguró que no tiene nada que ocultar, que su visita a California fue para aprovechar su visa, y que además estuvo en otros estados. “Tenía que viajar y coincidió con esa actividad”, aseveró.

Taboada además aparece en la página de Kailasa junto a otros invitados bolivianos VIP a la fiesta Khumbamela, como la diputada Krupskaya Oña, Ninoska Jhovanka Toro Espada (despachante de Aduana Ala Falabella SRL), y los dirigentes indígenas Yoshimi Rojas Rapu (cayubaba), Rapu Salvatierra (cayubaba), María Eugenia Mendoza (cayubaba), Fader Velasco Asiama (cayubaba), y Roddy Alberto Chávez (cayubaba). “Es una celebración hindú, fue virtual, y estábamos invitados”, explicó Taboada.

Kailasa estuvo presente en el aniversario de la Cidob y entregó un regalo al presidente Arce

Kailasa estuvo presente en el aniversario de la Cidob y entregó un regalo al presidente Arce

martes, 18 de marzo de 2025

Del fuego a la inundación: tacanas sufren por el cambio climático y piden ayuda

 Federico Chiponavi camina en medio de su parcela. Todo es lodo, agua y desgracia. Todavía se ven los restos de árboles quemados que recuerdan la tragedia que sufrió en 2023 la comunidad Tres Hermanos, en el municipio de San Buenaventura, en La Paz. Federico y otras 26 familias hicieron lo posible para reinventarse y lograban levantarse, pero ahora las inundaciones afectan su territorio.

Tres Hermanos es una de las 20 comunidades indígenas que conforman la TCO Tacana I. Esta comunidad tacana fue fundada en 1991 por los hermanos Chipunavi. Actualmente, son 23 familias que viven de la agricultura. Cosechan maíz, arroz, plátano, yuca, cítricos, café y cacao. La pesca, depende de la época, es también un sustento, aunque ahora sus arroyos y sus ríos están contaminados por los químicos que bota la empresa azucarera estatal de San Buenaventura.

También se dedican al aprovechamiento forestal y tienen emprendimientos propios. Cuentan con una pequeña escuela, una capilla y el taller del emprendimiento, donde las mujeres hacen jabones medicinales.

“El 2023 los incendios afectaron mucho a nuestra comunidad. Se quemaron varias parcelas y nuestra producción estaba afectada. El fuego por suerte no llegó a las casas de la comunidad, pero estábamos aislados. Hoy pasa algo similar, pero esta vez con el agua. Las inundaciones están dañando nuestras plantaciones. Yo puse café para poder cosechar, pero la mayoría de las plantas ahora están afectadas por el agua. El plátano igual ya no sirve, se está pudriendo todo”, lamenta Federico.

El 21 de octubre de 2023, comunidades del norte paceño denunciaron el inicio de incendios forestales; sin embargo, el Gobierno hizo caso omiso a estas alertas. Cerca de 40.000 hectáreas de tierras indígenas se vieron afectadas. Estas comunidades se encuentran cerca del Parque Nacional Madidi y de la Reserva de la Biosfera y Tierra Comunitaria de Origen (TCO) Pilón Lajas.

Inundaciones
 Pérdidas por el fuego

La comunidad de Tres Hermanos fue una de las más golpeadas por los incendios, perdiendo aproximadamente el 40 % de su territorio. Las mujeres vieron malograrse la mitad de su área de producción de jabones. Este emprendimiento, iniciado a principios de 2023, representaba una alternativa económica importante para la comunidad, y su pérdida ha tenido un fuerte impacto.

Diego Chiponavi es el corregidor de la comunidad Tres Hermanos. La autoridad indígena relata que pudieron “reinventarse” tras los incendios de 2023 con ayuda de algunas instituciones, como Practical Action, que ejecutó planes para reactivar la producción y la rehabilitación de sistemas de agua. El corregidor explica que luego de los incendios se cultivaron diferentes tipos de productos, como el café y el cacao como una medida económica sostenible.

“Intentamos salir adelante con nuestros cultivos. Ya nos habíamos recuperado de los incendios, ya que en 2024 por suerte los incendios no llegaron a nuestra comunidad con fuerza. Pero ahora estamos sufriendo por las inundaciones. Las aguas del río y de los arroyos llegaron a nuestros cultivos y dañaron la producción. Ahora estamos muy perjudicados, ya que muchos productos se pudrieron”, relata Chiponavi.

Hoy Tres Hermanos está aislada. Los dos puentes que tienen en su camino que va a San Buenaventura están destruidos. Las aguas derribaron esas conexiones, pero también hay problemas en sus caminos internos. El agua llegaba la semana pasada a medio cuerpo y era imposible llegar a algunos cultivos. En el recorrido las plantaciones están caídas, hay mucho barro y las lluvias continuaban.

La historia de la comunidad Puerto Yumani, de la etnia tacana y que pertenece al municipio de Rurrenabaque, también está enfocada por las desgracias ambientales. Esta localidad, después de las inundaciones de 2015, decidió fortalecerse ante los eventos adversos del clima. Cada año sufren por las inundaciones y aunque hasta el momento no han tenido pérdidas humanas, han perdido sus sembradíos y animales. Por eso, en junio de 2023 construyeron un albergue en la altura. Esta localidad está a 274 metros sobre el nivel del mar y la infraestructura construida está cinco metros arriba del suelo.

Practical Action y la Alcaldía de Rurrenabaque dieron los recursos para los materiales y la comunidad puso la mano de obra. La construcción es conocida como el “Arca de Puerto Yumani” y su objetivo es poner a salvo a las 24 familias de la comunidad en caso de una nueva inundación, como la que los golpeó a inicios de 2015. Ese desastre natural los encontró muy vulnerables y les dejó hambre y enfermedades.

Lo que ahora se ve afectada son sus plantaciones. Grover Yumani, corregidor de esta comunidad indígena, relata que ese albergue es utilizado porque las aguas llegaron a esta localidad afectando plantaciones y viviendas. Yumani incluso dijo que las clases se suspendieron.

“Yo tenía 15 años cuando sufrimos la inundación de 2015. Lo recuerdo y fue muy lamentable. El agua llegó a varias viviendas y perjudicó los cultivos. Ahora las lluvias están fuertes y tememos que pase lo mismo. Pedimos ayuda para evitar desgracias”, dijo Yumani.


Del fuego a la inundación

viernes, 25 de octubre de 2024

Indígenas de Alto y Bajo Paraguá: “Nos están avasallando en nuestras narices ¡Basta de tanto abuso”

 La lucha en defensa de su territorio sigue en pie. Después de diez días de caminata bajo el sol abrazador y la humareda de los incendios, los indígenas de Alto y Bajo Paraguá instalaron una vigilia en la plaza de San Ignacio de Velasco, exigiendo una solución a los avasallamientos de las tierras que habitan. A pesar de las ampollas en los pies y el cansancio, el espíritu de lucha sigue intacto.

Los marchistas recorrieron cientos de kilómetros a pie y este miércoles llegaron a la plaza de San Ignacio de Velasco, donde fueron recibidos con aplausos por la población velasquina, que les provee lo poco que tiene para ayudarles con la comida, aunque no es suficiente porque, a medida que la marcha avanzaba, más comunidades se fueron sumando hasta alcanzar a cientos de marchistas.

Mujeres con niños en brazos, adultos mayores y hombres dejaron sus hogares, movidos por un objetivo mayor: levantar la voz en defensa de la ‘casa grande’, la tierra que les da vida y sustento. 

La vigilia instalada en la plaza es un grito de auxilio ante la inacción frente a la invasión de sus territorios. Han dejado la tranquilidad de sus casas para instalarse en carpas y camping, en medio de necesidades. Hasta el momento ninguna autoridad se ha comunicado con ellos para iniciar una mesa de diálogo, por lo que han decidido permanecer en el lugar hasta recibir respuesta.

“Nos mantendremos en vigilia hasta que nos escuchen. Queremos que atiendan nuestra demandan y se respeten nuestros derechos”, manifiesta Sismar Ardaya, cacique de la comunidad de Tirarí del Distrito 8.

¿Qué los impulsa a dejar sus comunidades y salir en marcha? “La defensa de la casa grande”, responde de inmediato. “No están respetando nuestro territorio y nos están avasallando en nuestras narices ¡Ya basta de tanto abuso!, queremos acciones urgentes. No vamos a permitir más invasiones a nuestro territorio”, indica. 

Contó que la movilización surgió de manera espontánea ante el abuso que sufrieron los comunarios de José de Campamento, que fueron emboscados por avasalladores que se instalaron en sus territorios y comenzaron a desmontar y prender fuego. “De ahí fue que se levantó su pueblo indígena para apoyarlos y luego se sumaron las demás comunidades porque los avasalladores actúan de la misma forma en distintas zonas”, cuenta. 

Ellos fueron quienes provocaron los incendios, continúa, y por eso, se nos quemó todo: el bosque, los planes de manejo y los cultivos.

Afirma que tienen el mismo modo de proceder. Llegan, desmotan con maquinaria, instalan campamentos y siguen desmotando mientras prenden fuego a los árboles derribados. A la par, amedrantan a los lugareños y cortan el paso por los caminos, tumbando árboles.

Cansados de los atropellos, exigen el desalojo inmediato de estos grupos, antes de que formen comunidades (campesinas) o trafiquen con la tierra, porque tampoco hacen un manejo sostenible del terreno, toda vez que no esperan que llueva para habilitar el terreno y sembrar, como lo hacen las comunidades indígenas

Otras demandas

La marcha indígena también demanda acciones más afectivas para aplacar los incendios forestales que asedian a las diferentes comunidades, además de planes de reforestación y restauración de las zonas afectadas.

También piden planes inmediatos para paliar la sequía, la protección y conservación de los recursos hídricos en el Alto y Bajo Paraguá, y reconsiderar la pausa ambiental indefinida para evitar que se siga quemando.


martes, 7 de mayo de 2024

En los rincones remotos de Potosí, Bolivia, las comunidades indígenas celebran una festividad única: la Fiesta de la Cruz.

 ✨ Este evento es un tributo a la Madre Tierra y una oportunidad para mantener vivas las tradiciones ancestrales. Además, durante esta festividad se lleva a cabo el ritual sagrado del tinku, un encuentro que simboliza la búsqueda de equilibrio y armonía entre las comunidades.

🇧🇴 El tinku, que significa "encuentro" en quechua, es un espectáculo de intensas peleas entre contrincantes de ayllus rivales. Aunque físicamente desafiante, este ritual tiene un profundo significado simbólico y espiritual para las comunidades indígenas.

Es una fascinante celebración que fusiona historia, tradición y un profundo respeto por la Madre Tierra. ¡La Fiesta de la Cruz y el tinku son testimonios vibrantes de la diversidad cultural y la espiritualidad arraigada en nuestras comunidades indígenas!

Fotos de Yeyo Nahuel de bailarines de Tinku en Gran Poder. 



jueves, 25 de abril de 2024

CONVOCATORIA NACIONAL: "Foro Nacional de Mujeres Defensoras por la Justicia Climática y Ambiental"

 CONVOCATORIA NACIONAL 🇧🇴

📝 Dentro del marco de los objetivos de la Red de Monitoreo y Defensa de los Derechos Medioambientales y Derechos de los Pueblos Indígenas y el Pueblo Afroboliviano Redampic Bolivia, se convoca a todas las mujeres defensoras y lideresas comunitarias y ambientales al: "Foro Nacional de Mujeres Defensoras por la Justicia Climática y Ambiental".

📆 A realizarse en la ciudad de Cochabamba entre el 17 y 19 de mayo de 2024. 

🫂 El foro nacional esta organizado con la Relidd - Red de Líderes por la Democracia y Desarrollo  y con la colaboración de la Plataforma Boliviana de Acción Frente al Cambio Climático, Fundación Gaia Pacha, Fundacion Jubileo y la Alianza Intergeneracional Boliviana por el Acuerdo de Escazú AIBAE.

🤝 Este evento cuenta con el apoyo del Chevening Alumni Programme Fund - CAPF y la Embajada de Reino Unido en Bolivia.

📑 Postúlate llenando el siguiente formulario:

https://forms.gle/3MkLUP1dxAvqgG9SA

🔗 Mayor información del evento en el siguiente link:

https://docs.google.com/.../17T0iW_ax.../edit

📲 Para personas que necesiten atención para acceder o llenar el formulario de postulación, contactarse con el número +591 79646993.

🤓 Quédate atento a los comunicados del evento en nuestras redes sociales.

Foro Nacional de Mujeres Defensoras por la Justicia Climática y Ambiental

Foro Nacional de Mujeres Defensoras por la Justicia Climática y Ambiental


Foro Nacional de Mujeres Defensoras por la Justicia Climática y Ambiental

Foro Nacional de Mujeres Defensoras por la Justicia Climática y Ambiental

Foro Nacional de Mujeres Defensoras por la Justicia Climática y Ambiental