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viernes, 3 de agosto de 2012

Siete comunidades dan el sí a la vía

El Gobierno se mueve en terreno conocido. Siete de las ocho comunidades indígenas consultadas hasta ayer dieron el sí a la carretera a través del corazón del Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis), y todas decidieron levantar la intangibilidad impuesta en la Ley 180.
Sin embargo, todas estas reuniones se han realizado en las zonas del Sécure Alto, donde el Gobierno autorizó el retorno del turismo, y cerca del polígono siete, en el que muchas comunidades han abandonado el cabildo para sumarse a los núcleos cocaleros afiliados a las seis federaciones de Chapare.
El ministro de Obras Públicas, Servicios y Vivienda, Vladimir Sánchez, informó de que las ocho comunidades han aceptado la construcción de la carretera, excepto San Miguelito, que tiene una variante que dice que la carretera no debe pasar por el núcleo del Tipnis.
Sánchez explicó que las ocho comunidades rechazaron la intangibilidad del Tipnis y dijo que la comunidad de San Miguelito planteó una variante que consiste en buscar rutas alternas al núcleo del Tipnis, que es el recorrido que en principio se trazó para el tramo II de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos.
El ministro explicó que el proceso general de la consulta previa, libre e informada en el Tipnis se desarrolla con normalidad, a excepción de algunos problemas en la comunidad de Gundonovia, donde se instalaron sujetos que, según él, no habitan la región e intentan impedir que se inicien las asambleas comunales.
Entretanto, Mercedes de Lojojota, Sanandita, Limo del Isiboro y San Miguelito ya recibieron la consulta. De estas, solo la última dijo no a la carretera por el corazón del Tipnis. “Allá habitan los que el presidente llamó ‘collacarés’, que son yuracarés con vestimenta de collas”, dice Mirian Yubánore, vicepresidenta de la Central de Pueblos Étnicos Moxeños de Beni (Cpemb) y habitante del Tipnis.
Las otras que dieron el sí son Oromomo, San Juan de la Curva, La Asunta y Santa Anita. Estas se han separado del movimiento indígena que participó de la novena marcha y se sumaron a la movilización del Conisur, que consiguió la ley de consulta. A Yubánore le costó ubicar la comunidad de Santa Anita, ya que está constituida solo por la familia de Espíritu Canchi. “Están haciendo aparecer comunidades de la nada. Han hecho revivir a Santa Anita, que en realidad depende de Oromomo”, contó.
Leandro Candapei, dirigente de la Cidob presidida por Adolfo Chávez, aseguró que se comenzarán a ver resultados distintos cuando el Gobierno entre a la zona del Isiboro y del Sécure bajo, donde se han atrincherado los que participaron en la novena marcha.
Uno de ellos es Benigno Nosa, corregidor de Nueva Galilea, que solo tuvo un día para estar en su casa antes de volver a la lucha. El tiempo apenas le alcanzó para recoger el motor, el panel solar y la radio para volver al río. Su intención es fundar otro punto de resistencia en la boca del Ichoa, ya que ha detectado que las comisiones del Gobierno están entrando al territorio desde Chipiriri. “Meten sus camionetas, lanzan la canoa y se vienen hasta acá. Si los agarramos les vamos a quitar los motores”, dice el corregidor.
Ayer regresó a Gundonovia la comisión de autoridades que navegó por el río Isiboro.

Intangibilidad, en debate
La intangibilidad del Tipnis, tal y como la reglamentó el Gobierno y la difunde en la consulta, no sirve ni para los que están en contra de la construcción de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos por el centro del parque. Según Mirian Yubánore, dirigente de la Cpemb, lo que ellos discutieron con el Gobierno es que el área núcleo del parque, es decir la laguna Bolivia, debe ser intangible y las otras áreas deben regirse por sus planes de manejo y de servicio, como está en la Ley de Áreas Protegidas.
Ella y varios dirigentes aseguran que en la octava marcha se negoció un reglamento de intangibilidad zonificado, que no fue el aprobado por decreto. Es por eso que el reglamento era parte del primer punto del pliego de demandas de la novena marcha indígena.

REACCIONES

Carlos Börth/exsenador
Hubo vicio desde el origen
El exsenador Carlos Börth considera que no haber concertado el protocolo de consulta con todas las comunidades del Tipnis genera un “vicio de origen” al proceso.
El exparlamentario considera que las experiencias internacionales muestran que la concertación se inicia con la metodología, lo que en este proceso se denominó protocolo, porque de lo contrario las comunidades con justa razón pueden desconocer la consulta. /ANF.

Tribunal Supremo Electoral
Se basa en deliberaciones
El vocal del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Ramiro Paredes, señaló que el proceso de consulta en el Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis) se desarrolla mediante deliberaciones colectivas en los pueblos y que las brigadas de acompañamiento del Servicio Intercultural de Fortalecimiento Democrático (Sifde) no han tenido inconvenientes.
El resultado es vinculante y se conocerá el 6 de septiembre.

Indígenas
No temen a los procesos
Se mencionó en las comunidades que la Gobernación beniana iniciará juicios a dirigentes de Gundonovia por colocar un alambre en el río. Simón Nosa, corregidor de la capital del Isiboro, se pregunta: “¿Quién enjuició a esos que alambraron San Ignacio de Moxos para que nosotros no entremos?” Otra queja de los indígenas es que pese a que YPFB instaló dos enormes tanques de combustible en Gundonovia, no quieren vender gasolina a los originarios. Tampoco hubo para los periodistas.

Dirigencia
Conamaq envía una comisión
El Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu (Conamaq) enviará una comisión, la primera quincena de agosto, al Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis). La comitiva estará liderada por el Jiliri Apu Mallku, Félix Becerra, para supervisar la “posconsulta”, informó David Crispín. Elevarán un informe a la Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas porque para el Consejo de Ayllus el Gobierno está imponiendo la consulta.

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