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domingo, 24 de mayo de 2015

Quispe exige respeto a los pueblos indígenas

El senador Arturo Murillo refiriéndose a mi persona, me llamó públicamente “amiguito folklórico que no sabe nada”, afirmó ofendido, en días pasados el diputado Rafael Quispe.
Irónicamente, ambos pertenecen a la alianza Unidad Demócrata. El primero tiene su curul en la Cámara Alta y el segundo, como suplente, es asiduo de la Cámara Baja; esa podría haber sido la única diferencia por la ubicación camaral en dos pisos del edificio parlamentario, pero Rafael Quispe molesto por el calificativo hacia su identidad procesará por discriminación al senador Murillo.
Una tercera voz, también de la bancada de Unidad Demócrata, a raíz de aquella discusión, hizo conocer a la prensa que existen varias agrupaciones y partidos que conforman UD, por lo que la discrepancia sobre algunos puntos de vista “es parte de la filosofía tolerante del partido”.
Sin embargo, Rafael Quispe no estaría de acuerdo con la novedosa “filosofía tolerante” proclamada por la jefa de bancada de esta alianza pues, enervado por el calificativo citado, afirmó: “Es un acto de discriminación y racismo, eso está normado. El hecho de calificar a un diputado (de folklórico) por la condición indígena que tiene, es ofender a todos los pueblos indígenas de Bolivia”.
Acto seguido, según la agencias ANF y Erbol, añadió: “Por tanto, con mi abogado hemos decidido presentar una denuncia, a través de mi jefa de bancada a la Comisión de Ética (del Legislativo), ojalá que la jefa de bancada Jimena Costa haga ese puente, porque es una falta grave y debe ser sancionado el señor Arturo Murillo (...). Yo no mido colores, yo no mido nada, deben sancionarlo como tal, antes de referirse a Rafael Quispe, el señor Murillo primero debería ir al cuartel”, apuntó.
TELÓN DE FONDO
En apariencia, una riña interna, si se aplicaría la “filosofía tolerante” pasaría al canasto de ambas cámaras pero, existe la Ley 042 contra el racismo y toda forma de exclusión que, en este caso y de acuerdo a las declaraciones de la víctima, merecen un juicio.
Además, surge otra connotación. Rafael Quispe, reiteró: “El hecho de calificar a un diputado (de folklórico) por la condición indígena que tiene, es ofender a todos los pueblos indígenas de Bolivia”.
Este es el telón de fondo que barre con la filosofía de la tolerancia y hasta cierto punto, coloca a la alianza UD en difícil situación política por las siguientes posibles connotaciones: a).- Existe discriminación interna; b).- Quispe invoca entre líneas, la reacción de las etnias indígenas, porque Murillo ofendió “a todos los pueblos indígenas de Bolivia”; c).- Pinta a la alianza UD con fuertes contradicciones, algunas irreconciliables como es la discriminación y d).- Podría generar, tal vez, un movimiento indígena contrario a la Alcaldía de El Alto, cuyos barrios del entorno provienen de las veinte provincias paceñas, área rural e indígena por excelencia y cuya mayoría, suponemos, habría cumplido con el servicio militar.
Queda por citar en este desconcierto interno de la alianza, a otro diputado suplente, Amilcar Barral. Rafael Quispe, al respecto, afirmó: “Si se trata de apoyar a un partidario, él lo haría, pero cuando se trata de temas de corrupción, la sanción de UD debe ser drástica para quienes cometan ese tipo de hechos”.
Planteamiento que, a su vez, induce a la opinión pública y al periodismo nacional, a preguntar si realmente, habrá una sanción sobre este tema o tal vez, el asunto quedaría sepultado por el reciente cuño de la “filosofía tolerante”.

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