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sábado, 7 de enero de 2017

Guaraníes levantan bloqueo en Margarita



Las familias guaraníes de 10 comunidades de la Asamblea del Pueblo Guaraní del Itika Guazú (APG-IG) en el municipio de Entre Ríos, en Tarija, levantaron el bloqueo en el campo Margarita después de instalar una mesa de diálogo con la empresa Repsol en la que se presentó la documentación sobre la compensación de 15,5 millones de dólares por la efectación a los indígenas.

El bloqueo que se instaló el pasado jueves en el ingreso al campo Margarita, se levantó ayer tras el diálogo que sostuvieron los ejecutivos de Repsol y la dirigencia del pueblo Guaraní en Yacuiba.

El pueblo guaraní asumió esa medida porque la española Repsol no respondió a una solicitud de informe sobre “el convenio secreto” que firmó con Banco Do Brasil.

La empresa Brasileña otorgó en abril de 2012, 13.5 millones de dólares a los indígenas como una compensación por la exploración hidrocarburífera en territorio guaraní.

Según informó el asesor jurídico de la Asamblea Guaraní, René Arevallo, a pesar que Repsol les mostró el depósito de los 15,5 millones de dólares, la comunidad indígena programó una segunda reunión en Santa Cruz para definir si continúan trabajando bajo el asesoramiento de Hugo Arevallo, situación que el Banco De Brasil rechaza.

Los guaraníes están divididos, una fracción está con los hermanos Arevayo y otra con Barrientos. La fracción de los Arevayo solamente quiere la reconfirmación de Repsol del depósito del dinero, para que en base a esa información prosigan con las acciones ante las instancias que corresponda.

“No podemos seguir siendo esclavizados, maltratados, engañados por este equipo internacional que viene con el fin de apoyar al pueblo indígena pero ellos son los que se llevan la plata”, manifestó Arevallo a tiempo de referirse a una empresa de asesoramiento legal estadounidense implicada en el mismo caso.

El expresidente de la APG-IG, Never Barrientos, informó en abril de 2016 que los intereses al tres por ciento deberían generar de 400 a 500 mil dólares al año. En esa oportunidad, negó la desaparición de 6,5 millones de dólares por intereses acumulados desde que se realizó el depósito de la compensación.



SOBRE EL CAMPO

El Campo Margarita, ubicado en la zona de Ivoca y Chimeo, en Tarija, es en la actualidad uno de los más exitosos en Bolivia, además uno de los mayores productores del país. Desde sus yacimientos se extrae gas y condensado, y en su planta diariamente se obtienen cerca 19 millones de metros cúbicos (MMmcd) de gas natural.

Según el contrato firmado con Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) en 2004, el campo Margarita seguirá funcionado regularmente hasta el año 2031. Repsol es la empresa que actualmente opera ese campo gasífero.

viernes, 6 de enero de 2017

Guaraníes bloquean el campo Margarita

Indígenas guaraníes bloquearon ayer el ingreso al campo gasífero Margarita en Tarija, exigiendo rendición de cuentas a la empresa española Repsol sobre dinero destinado a proyectos a favor de sus comunidades.

“Indígenas del pueblo guaraní instalaron un punto de bloqueo al ingreso al campo gasífero de Margarita en Tarija, exigiendo a la española Repsol un informe económico sobre los intereses obtenidos por el depósito de 13,5 millones de dólares en el Banco Do Brasil —en Sao Paulo— con los cuales se deberían financiar proyectos en favor de la nación guaraní”, señala un reporte de radio Aclo-Tarija.

El dirigente indígena René Arevayo informó ayer que el pueblo guaraní se encuentra en estado de movilización porque la española no respondió a una solicitud de informe sobre “el convenio secreto” que firmó con el Banco Do Brasil.

Sostuvo que los dirigentes nunca pudieron acceder al convenio y tanto el Banco Do Brasil como la Repsol “se pasan la pelota entre ellos” acerca de la información de si la cuenta bancaria APG Itika Guasu fue errada y los fondos retirados.

“Es por eso que la Asamblea, tras dos días de deliberación a la cabeza del profesor Lorgio Bustos, decidió declarar estado de emergencia y bloquear (el ingreso y salida) hacia los campos gasíferos”, declaró.

De acuerdo al propio dirigente, al menos unos 500 indígenas guaraníes participan de la movilización.

Repsol otorgó en abril de 2012, 13,5 millones de dólares a los indígenas como una compensación por la exploración hidrocarburífera en territorio guaraní.

A partir de 2013, algunos dirigentes se vieron envueltos en disputas internas sobre quienes y cómo debían administrarse esos fondos.

El expresidente de la Asamblea del Pueblo Guaraní “Itika Guasu”, Never Barrientos, informó en abril de 2016 que los intereses al 3 por ciento deberían generar de 400 a 500 mil dólares al año.

Negó la desaparición de 6,5 millones de dólares por intereses acumulados y atribuyó las denuncias de esa época, a una intención personal de Averayo por controlar ese fondo, “sin considerar que los dueños son las 33 comunidades de Itika Guasu y no una directiva”.

jueves, 5 de enero de 2017

Tensión en Chile por huelga de líder mapuche



La machi Francisca Linconao, líder espiritual del pueblo mapuche en Chile, cumple hoy 14 días de huelga en protesta contra la justicia chilena, que la imputa por la muerte del matrimonio Luchsinger Mackay ocurrido en un incendio el 3 de enero de 2013 en Vilcún, en La Araucanía.

La machi Linconao cumple esta medida en el Hospital de Nueva Imperial, donde fue visitada por representantes del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), parlamentarios y autoridades, entre ellas, el intendente de La Araucanía, José Miguel Hernández, quienes le pidieron que desista de su medida de presión.

En Chile, el pueblo mapuche tiene una serie de reivindicaciones étnicas históricas ante el Estado, tales como la autonomía jurisdiccional, la recuperación de tierras ancestrales, beneficios económicos y el reconocimiento de una identidad cultural, que el Gobierno de Bachelet se niega a aceptar.

Solidaridad
El INDH emitió el lunes un comunicado para solicitar que se modifiquen las medidas cautelares de la autoridad religiosa mapuche. “La privación de libertad que afecta a la machi se ve agravada por su delicado estado de salud, motivo por el cual ha debido permanecer internada en diversos hospitales, lo cual, además, interfiere con el rol espiritual que tiene en su comunidad”, dijo el organismo.

El diputado Gabriel Boric criticó al Ministerio Público: “Existe un ambiente de alta tensión en La Araucanía y creo que estamos en un momento en el que si no se toman medidas para revertir esta situación, el Estado va a ser responsable, en especial la Fiscalía, de la muerte de la machi Francisca Linconao” .

martes, 3 de enero de 2017

Muere Baji y ya solo quedan 4 sobrevivientes de los pacahuaras


Con la muerte de Baji, se reduce a cuatro los sobrevivientes del pueblo indígena pacahuaras que mantiene su idioma, su identidad y que está en serio peligro de extinción en Bolivia, señaló el antropólogo Wigberto Rivero.

Baji era una mujer indígena que murió, este 31 de diciembre de 2016, más o menos a los 57 años, hace un par de meses le identificaron cáncer en el estómago. No pudo salvarse. Falleció en su aldea denominada Tujuré ubicada al sur de Riberalta en la prionvicia Vaca Diez de Beni.

Era una de los cinco indígenas que todavía mantienen su identidad y su idioma el pacahuara "ahora este grupo está en serio peligro de extinción", dice Rivero que conoció a la mujer cuando trabaja con este pueblo indígena.

"Baji era una de las últimas mujeres que fue contactada cuando estaba en la selva recorriendo los bosques de forma itinerante y que todavía sobrevivía. Lamentablemente murió este 31 de diciembre", afirmó.

Solo quedan Maro, Buca, Bose Pistia y Shaco Pistia, los únicos que mantienen el pacahuara, porque el resto como sus hijos ya es producto del relacionamiento con los chácobo. "Ella -Baji- significa pues un símbolo, porque son los últimos sobrevivientes pacahuaras", afirma. Maro y Buca son dos hombres ya mayores de edad.

La Constitución Política del Estado en su artículo 5 reconoce 36 idiomas, entre ellos el Pacahuara, mientras que el artículo 31 habla de la protección de los pueblos indígenas en extinción.

Los pacahuaras originalmente vivían en Pando en la provincia Federico Román, muy cerca de la frontera con Brasil, ante la presencia de muchos brasileños que ingresaban en busca de goma, este grupo, que en realidad era una familia, fue trasladado en 1969 hacia Riberalta cerca de los indígenas Chácobo con quienes se mezclaron.

"Los pacahuaras era un grupo importante en la Amazonía, bien numeroso se estima que durante la época del caucho sobrepasaban las 40.000 personas, pero fruto de la violencia de esa época solamente una familia sobrevivió, que es esta familia de Baji cuyos padres eran Yaku y Caisaco", dice el antropólogo.

Los pacahuaras se dedicaban a la recolección de castaña y de frutas en el bosque, también a la pesca y a la caza. En los años 80, Baji no hablaba nada de español, se horadaba la fosa nasal y se ponía plumas, pero en los últimos años entendía un par de palabras, cuenta Rivero.

Cree que es el grupo más "vulnerable" porque está a punto de desaparecer su lengua con las últimas cuatro personas que hablan.


lunes, 2 de enero de 2017

La cultura Tapiete, tesoro en riesgo de desaparecer



Los 36 pueblos originarios e indígenas de Bolivia están organizados en tres grandes regiones, la Amazónica, el Chaco y los Andes. Dentro de la región del Chaco, se encuentra uno de los pueblos con menor cantidad de habitantes, pues apenas bordean los 100.

Se trata de los Tapietes, una de las tres etnias que habita las tierras tarijeñas.
Para el antropólogo Wigberto Rivero Pinto, esa diversidad de pueblos y visiones es el mayor tesoro de Bolivia. Puesto que “cada uno de los pueblos indígenas que habita el territorio nacional es depositario de un conjunto de valores que se manifiestan en formas propias de ver el mundo: la naturaleza de organizarse, de generar arte, de producir, de vivir y sentir”.
Sin embargo, y dadas las circunstancias, algunos de estos pueblos atraviesan momentos difíciles y su subsistencia es dura. Ése es el caso del pueblo Tapiete que se encuentra ubicado a más de 150 kilómetros de distancia de Villa Montes, puntualmente a tres horas de viaje de la segunda sección de la provincia Gran Chaco.
Empero, la lejanía, el difícil acceso al lugar o los pocos recursos públicos que llegan al sitio no son todos los problemas que afrontan, ya que el mantener su cultura y tradición es una de las dificultades más grandes que tienen.
“Se perdió música, canto, danza, instrumentos típicos”, dice Reynaldo Balderas quien es el coordinador del Instituto de Lenguas y Cultura del pueblo Tapiete. Pero a eso, añade que cerca de un 30 por ciento de los niños que viven en el pueblo están dejando atrás su lengua materna, debido a que los jóvenes de ahora se juntan o contraen matrimonio con mujeres weenhayeks o de la ciudad y la lengua de ellas predomina en sus hijos.
Justamente por este motivo y de acuerdo a lo que dice la Ley de Educación Avelino Siñani en su artículo 88, donde instruye la creación del Instituto Plurinacional de Lenguas y Culturas, se creó el instituto de lenguas y culturas para esta etnia.
“El instituto está funcionando oficialmente desde el año pasado. El fin que tenemos en primer lugar es investigar toda cuestión en cuanto a la cultura y a la lengua Tapiete se refiere. Esa investigación debemos llevarla a una normatización de la lengua y posterior a esto, a empezar a desarrollarla. Segundo debemos rescatar todo lo que se perdió del pueblo en cuanto a la cultura y la lengua”, añade.
Lo perdido
Cuando se habla de lo perdido lo primero que recuerda Reynaldo es la música autóctona que tenían y a la que se la conocía como Yojojo o Jeya Jeya. Esta música no tenía letra pero sí un ritmo para bailarlo. Era algo que se practicaba desde las 4 de la tarde aproximadamente de una forma en que la que todos se abrazaban e intercalaban entre hombres y mujeres.
“Era un canto y una danza que se lo practicaba todos los días en horas de la tarde. Tenemos muy pocas referencias pero mínimamente se sabe que era por agradecimiento a los Iillas o Illaré que son los dueños de las cosas, de la naturaleza”, relata.
Pero mientras aquello se practicaba, cuando se acercaban las diez de la noche, se cambiaba a otro tono de canto, que según el relato de los abuelos, era para cortejar o enamorar a una chica.
Así, mientras danzaban o cantaban y si algún joven quería cortejar a una chica, había un momento específico en donde el muchacho debía ir a invitar a la chica a salir de la ronda para conversar en algún lugar alejado. Esa era la forma en que empezaban las relaciones. “No sabemos qué pasaba si la chica aceptaba o no aceptaba, o que pasaba después con el ritual”, dice.
También existía la música con tamborita, flauta o quena, que se tocaban en tiempos de la cosecha, de madurez de los frutos del campo y que originaron el conocido Arte Guasu, que para ellos no era el Carnaval, sino la fiesta del florecimiento de los árboles, o la madurez de los frutos del campo.
A eso, se suma también la pérdida de sus instrumentos típicos como el Pim Pim, que es una tamborita pequeña hecha con parche de cuero de conejo y que se la toca con la mano. De la misma manera estaba el arco musical Tapiete, que en realidad era un arco con cuerda hecha de cola de caballo.
Otro instrumento que se tocada en aquella etnia era la baraca, una especie de matraca fabricada con un mate con el cuello largo, que tras sacarle las semillas y ponerle piedrillas adentro, emitía un sonido agradable.
Después tenían también a la trompa, otro instrumento que no se sabe exactamente si era propio del pueblo, pues también lo tocaban los weenhayek. Pero era un instrumento miniatura hecho con metal, que para poder escucharlo era necesario poner los labios en un pequeño orificio y tocar la pequeña cuerda. De la misma manera tenían la quena (Mimbuy) y tambora (Anguami). Ninguno de esos instrumentos o rituales se practican ahora.
De esa manera Reynaldo cuenta que mantener y recuperar la cultura Tapiete se pone cuesta arriba puesto que los ancianos, que son quienes podían transmitir sus vivencias y conocimientos, están desapareciendo.
Al momento sólo quedan cinco, y por ello, investigar su cultura se hace difícil. A ello se suma la falta de motivación y deseos de mantener su cultura y tradición en los jóvenes indígenas, quienes al no tener condiciones de vida adecuadas en su pueblo, salen del lugar y dejan atrás sus raíces.

El origen del olvido
En 1950 llegaron los misioneros suecos evangélicos a la zona del Chaco adentro, lugar que habitaban los Tapietes. Antes de la guerra del Chaco ellos (hombres y mujeres) usaban taparrabos y vivían de la caza, pesca, de la producción de alimentos y lo que les daba el campo.
Con la Guerra del Chaco comenzaron a dispersarse, salieron corriendo, huyendo, algunos se fueron para el lado de Argentina, otros hacia Paraguay, y los pocos que se quedaron se escondían del conflicto. Como en el campo quedaban los soldados paraguayos muertos, ellos se aprovechaban de sus vestimentas y así fue como el tapiete conoció el pantalón y la camisa.
Cuando pasó la Guerra del Chaco y quisieron volver a su territorio ancestral, se encontraron con que otra gente ocupaban sus tierras, que antes se expandían desde Isoso (santa Cruz) hasta la frontera con Argentina. Se trataba de un territorio basto.
Los que llegaron a asentarse en sus tierras eran personas ganaderas que habían ido en busca del ganado de un extranjero que había fallecido y dejado todos sus animales a su suerte. Entonces, todo el territorio originario estaba ocupado y cuando los indígenas volvían a sus terrenos tras el conflicto bélico y se encontraron con ese panorama, por lo que no les quedó más que someterse a ellos.
Los que se asentaron ahí se consideraban dueños de todo el ganado que había dejado el extranjero, y como los indígenas mataban a aquellos animales para poder sobrevivir, los “ganaderos” tildaban a los tapietes de ser gente dañina, mala, ladrona, y por eso querían exterminarlos.
Justo cuando se estaba por proceder a realizar aquella macabra tarea, llegaron los misioneros suecos al Chaco, entre ellos un señor de nombre Rudolf Olson, quien al enterarse del plan habló con los ganaderos y autoridades de Villa Montes para evitar que se cometa alguna masacre, a cambio de que él dialogue con los tapietes y los pueda convertir. Intermedió por los indígenas.
Al escuchar las autoridades aquella promesa, no lo pensaron dos veces y le dejaron aquella tarea. Olson emprendió camino rumbo al pueblo chaqueño de Samuyhuate junto a su mujer y algunos guías. Pudo acercarse a los tapietes debido a que en la zona vivía un ganadero de origen Guaraní, quien además de hablar su idioma, hablaba el lenguaje de los tapietes y también el castellano, por lo que terminó siendo el interlocutor de los indígenas con el misionero sueco.
“Ahí comienza el tiempo en que los tapietes comenzaron a descuidar su cultura y costumbres de música y canto. Porque el mismo misionero los reunía todas las tardes para leer la biblia, les enseñaba otras canciones y otras cosas que no eran propias del pueblo indígena. Les decía que su música, cantos y cultura eran paganas.
Pero fue en el año 1978 que el cristianismo entró con más fuerza. De hecho, fue el año en que todos los tapietes que vivían en la zona dejaron su riqueza cultural y comenzaron a practicar la cultura del cristianismo. Se reunían todas las tardes para hacer todos aquellos cultos cristianos y ya no cantar ni danzar su música.
Con toda esta experiencia y olvidos, el instituto tienen una ardua tarea y entre sus anhelos está poder conseguir el financiamiento para poder viajar rumbo a Paraguay o Argentina, donde tal vez puedan hallar más personas de la tercera edad que ayuden al instituto a traspasar los conocimientos necesarios para mantener a este pueblo indígena.

domingo, 1 de enero de 2017

Concejal cruceño anuncia tratar situación de adolescentes ayoreos agresivos



En el Concejo de la ciudad de Santa Cruz perfilan plantear y tratar la violencia por parte de un grupo de niños y adolescentes de la comunidad ayorea Degüi contra vecinos del barrio Libertad, distrito de la Villa Primero de Mayo. No se descartó el traslado del grupo indígena violento ante la imposibilidad de entablar un diálogo.

El concejal Secretario del Concejo, Romer Porcel, informó de la decisión de poner en agenda el tema y analizar el traslado de las familias vinculadas con los hechos de violencia caracterizados por agresiones y apedreamiento a casas y vehículos de las personas que se niegan a dar limosnas a los niños y adolescentes en la zona.

“Vamos a plantear el tema de los indígenas en la primera sesión que se realice el próximo año. Tenemos conocimiento que hay una serie de denuncias realizadas por los vivientes de la zona por la violencia generado por la comunidad ayorea”, declaró Porcel.

La Comunidad Degüi está conformada por integrantes del pueblo indígena ayoreo. Desde 1985, algunas familias ayoreas migraron a la ciudad de Santa Cruz en busca de trabajo y por problemas de salud, y terminaron asentándose en lo que es hoy la Comunidad Degüi.

El dirigente de la comunidad Degüi, Manuel Chiqueno, manifestó que ya pidieron disculpas a los vecinos y firmaron actas de entendimiento con la dirigencia de la zona para controlar a los adolescentes que salen a las calles. “Los ayoreos no somos agresivos, lo que ha sucedido no es la expresión de todo el pueblo indígena”.

Los vecinos del barrio Libertad denunciaron que los adolescentes ayoreos agrupados en grupos de 30 personas salen a las calles a amedrentar a la gente, robar a los transeúntes y a quienes están en sus motorizados. En caso de resistencia apedrean y golpean a sus víctimas.

Porcel recordó que las quejas no son recientes y que se ha intentado entablar un diálogo con la comunidad ayorea sin resultados. Esta situación, sostuvo, nos hace pensar en la posibilidad de traslado previo tratamiento en el legislativo edil.

Martha Flores, vecina del lugar, relató que cuando se resistió a darles dinero los adolescentes apedrearon su verja, rompieron los vidrios de la ventana de la casa, rasgaron la puerta y el portón de la vivienda.

El director de Política Social de la Gobernación, Duberti Soleto, señaló que el caso Degüi era una bomba de tiempo que hoy estalló. “La falta de recursos económicos y su cultura misma los hacen violentos”.

Añadió que desde la Gobernación se ha trabajado de cerca con la comunidad ayorea construyendo guardería y dotando de médicos, pero son reacios a recibir ayuda porque tienen la idea de ser libres y buscar su supervivencia por su propia cuenta.

La representante de las mujeres en la Comunidad Degüi, Rocío Picaberay, cree que los vecinos del barrio están exagerando con las denuncias de supuesta agresión.

viernes, 30 de diciembre de 2016

Tradiciones aymaras para noche de Año Nuevo

El jefe de la Unidad Municipal de Saberes Ancestrales, Gumercindo Flores, aseguró ayer que las tradiciones aymaras son distintas a las actuales cábalas promocionadas por las fiestas de fin de año.

De acuerdo con la autoridad de dicha instancia municipal, en el mundo aymara, hace cientos de años atrás, la llegada del año nuevo es celebrada con ritos y bailes sagrados en honor a la madre tierra para pedir por sus cosechas, cultivos y la th’ica o el marcado a sus animales.

“Más que todo estas actividades que se realizan son una muestra de agradecimiento a nuestra madre tierra y lo que llamamos ‘ispallas’, que tienen que ver con la producción de nuestros sembradíos y lo que viene de las cosechas. A partir de este mes de enero siempre se tiene previsto este tema, además ya son los preparativos para este tema, para lo cual también se realizan las kh’oas o los sahumerios”, explicó Flores.

En cuanto a las cábalas y creencias que se tiene en el mundo aymara generalmente son manifestadas mediante los sueños. Por los antecedentes de los propios aymaras, éstos se cumplen porque existe una fe absoluta en este tema, por ejemplo si en tu sueño vas hacia arriba quiere decir que durante el año nuevo que comienza que te irá bien o de lo contrario, en algunos casos, sucede lo contrario cuando te vas hacia abajo y puede ser que te vaya mal.

TRADICIONES Y CÁBALAS

En cuanto a las cábalas que se maneja actualmente, para el jefe de la Unidad de Saberes Ancestrales, este tema fue mercantilizado de manera que todo lo que se tiene en este sentido ya es solamente comercio inventado por los propios comerciantes, lo que carece de fundamento para ser creíble.

“Para nosotros todas estas creencias o cábalas son traídas desde afuera, porque antes no se conocía que la ropa interior roja te traía suerte en el amor, o como ahora los otros colores en estas mismas prendas. Así es que mientras nuestras creencias no sean tergiversadas nuestro mundo aymara seguirá creyendo en nuestra tradiciones, porque la escalera, las 12 uvas o la maleta de viaje o contar dinero justo a la medianoche no son muy convincentes para nosotros”, aseguró Flores.

Además, agregó que las cábalas y tradiciones para recibir el Año Nuevo responden a la necesidad que tiene el ser humano de mantener la esperanza de tener dinero, felicidad y amor en los tiempos que vendrán. Comer 12 uvas, trepar escaleras, consumir carne de chancho, contar dinero a medianoche son algunas de las que acostumbran hacer en Año Nuevo en Bolivia, sin embargo, su influencia en el futuro de los creyentes para la gestión siguiente es incierta.

Cabe resaltar además, que los enseres para cumplir con las cábalas de fin de año ya fueron puestos a la venta en diferentes avenidas y centros de abasto principales de la urbe alteña.