El Consejo Nacional de Markas y Ayllus del Qullasuyu (Conamaq) a través de una resolución, cuestionaron la inclusión del tema de alimentos transgénicos en la recientemente aprobada Ley de Desarrollo Productivo que sería promulgada en las siguientes horas por el Ejecutivo.
El representante del sector, Rafael Quispe, aseguró que esta Ley no puede atentar a la producción agropecuaria tradicional, afectando a los sectores campesinos por la inclusión de elementos alimenticios foráneos y perjudiciales para la salud.
“Esperemos que el Presidente vete esta Ley porque va contra la producción boliviana, esta norma no huele a transgénico sino a transnacional. Si no veta esta Ley para que vuelva a la Asamblea Legislativa, donde han aprobado sin leer sólo levantando las manos, no descartamos que comiencen las movilizaciones”, declaró.
El oficialismo aprobó la anterior semana con celeridad el proyecto remitido desde el Ejecutivo con la instrucción de sancionar la norma antes del 21 de junio, a fin de que ésta sea promulgada por el presidente Evo Morales de forma simbólica en el Año Nuevo Aymara. La Cámara de Senadores aprobó los 57 artículos en una noche en sus estaciones en grande y detalle, con dispensación de trámite y ante la salida de la oposición que protestó por la forma de acatar políticas sin consenso.
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martes, 21 de junio de 2011
Celebran año 5519 con Morales pero sin Humala
Decenas de miles de bolivianos celebraron hoy en la ciudadela preincaica de Tiahuanaco el "Willka Kuti", o "retorno del sol", que da inicio a su mítico año 5519, con el presidente Evo Morales, pero sin el mandatario electo peruano, Ollanta Humala, que había sido invitado oficialmente.
Cientos de personas, aunque muchas menos que en años anteriores, visitaron a primera hora el templo de Kalasasaya de Tiahuanaco, para asistir a la conmemoración coincidente con el solsticio del invierno austral y el cambio del ciclo agrícola para la siembra en el campo.
La llegada de los primeros rayos del sol, el momento más esperado, se produjo cerca de las 07.25 hora local (11.25 GMT), más tarde que otros años.
Los asistentes recibieron los rayos con las palmas alzadas para llenarse de "energía positiva" en medio de las temperaturas bajísimas del altiplano.
Los amautas o sabios indígenas aimaras, vestidos con sus ropas ceremoniales, prendieron una fogata sobre un altar para invocar en su lengua al Padre Sol y la Madre Tierra, acompañados por Morales.
Los 5.519 años de la cultura andina resultan de la creencia de que la civilización prehispánica tiahuanacota tuvo una antigüedad de cinco mil años exactos, a los que se suma los 519 años que se cuentan desde 1492, cuando los españoles llegaron a este continente.
La cifra es rechazada por arqueólogos y antropólogos con el argumento de que no había culturas desarrolladas en el altiplano andino en ese entonces, pues la antigüedad de Tiahuanaco es del 1200 antes de Cristo, en sus inicios aldeanos.
Según los estudios antropológicos, los aimaras llegaron a la zona de la ciudadela hacia el 1200 de nuestra era y no tienen nada que ver con la cultura tihuanacota.
No obstante, el director del Patrimonio del municipio de Tiahuanaco, el aimara Hugo Avalos, ratificó a los medios la visión sobre la supuesta antigüedad de su cultura y sostuvo que ese lugar pudo haber sido "ombligo del mundo aimara amazónico", de donde nacieron muchas culturas posteriores.
En el oriente de Bolivia el acto más significativo de este día, declarado festivo oficial por Morales, se produjo en las ruinas incas de Samaipata a las 04.30 hora local (08.30 GMT), donde la tradición se conoce como "Lucero del Alba" en la cultura guaraní.
Morales envió a sus ministros a varias regiones del país para impulsar la celebración, que oficialmente se denominó primero "Año Nuevo Aimara" y ahora "Año Nuevo Andino Amazónico", en un intento de reunir las celebraciones dispares indígenas a propósito del solsticio de invierno austral.
El mandatario aimara declaró hoy a los medios que pidió a la Madre Tierra (Pachamama en lengua indígena) "paz, igualdad, dignidad y una buena producción para que no falten alimentos".
El ministro de Exteriores, el también aimara David Choquehuanca, sostuvo que el festejo, que en estos días también tendrá su correlato en el Cuzco con la fiesta del Inti Raymi o fiesta en homenaje al Sol, dijo que la fecha es oportuna para la renovación personal.
"Hoy es tiempo de renovación, así como el Sol se renueva, nosotros también nos renovamos, todos los seres humanos festejamos junto con la naturaleza, junto a la Madre Luna y el Padre Sol y nuestro deseo para este año es que todos podamos alcanzar la felicidad", sostuvo Choquehuanca.
El ministro de Exteriores había invitado al presidente electo de Perú, Ollanta Humala, que llegó en la madrugada de visita oficial a Bolivia, a participar al amanecer en el acto de Tiahuanaco, pero no asistió.
Humala, que asumirá la presidencia a fines de julio, realiza hoy una visita de cerca de 15 horas a Bolivia para repasar con el presidente Morales la agenda bilateral.
Cientos de personas, aunque muchas menos que en años anteriores, visitaron a primera hora el templo de Kalasasaya de Tiahuanaco, para asistir a la conmemoración coincidente con el solsticio del invierno austral y el cambio del ciclo agrícola para la siembra en el campo.
La llegada de los primeros rayos del sol, el momento más esperado, se produjo cerca de las 07.25 hora local (11.25 GMT), más tarde que otros años.
Los asistentes recibieron los rayos con las palmas alzadas para llenarse de "energía positiva" en medio de las temperaturas bajísimas del altiplano.
Los amautas o sabios indígenas aimaras, vestidos con sus ropas ceremoniales, prendieron una fogata sobre un altar para invocar en su lengua al Padre Sol y la Madre Tierra, acompañados por Morales.
Los 5.519 años de la cultura andina resultan de la creencia de que la civilización prehispánica tiahuanacota tuvo una antigüedad de cinco mil años exactos, a los que se suma los 519 años que se cuentan desde 1492, cuando los españoles llegaron a este continente.
La cifra es rechazada por arqueólogos y antropólogos con el argumento de que no había culturas desarrolladas en el altiplano andino en ese entonces, pues la antigüedad de Tiahuanaco es del 1200 antes de Cristo, en sus inicios aldeanos.
Según los estudios antropológicos, los aimaras llegaron a la zona de la ciudadela hacia el 1200 de nuestra era y no tienen nada que ver con la cultura tihuanacota.
No obstante, el director del Patrimonio del municipio de Tiahuanaco, el aimara Hugo Avalos, ratificó a los medios la visión sobre la supuesta antigüedad de su cultura y sostuvo que ese lugar pudo haber sido "ombligo del mundo aimara amazónico", de donde nacieron muchas culturas posteriores.
En el oriente de Bolivia el acto más significativo de este día, declarado festivo oficial por Morales, se produjo en las ruinas incas de Samaipata a las 04.30 hora local (08.30 GMT), donde la tradición se conoce como "Lucero del Alba" en la cultura guaraní.
Morales envió a sus ministros a varias regiones del país para impulsar la celebración, que oficialmente se denominó primero "Año Nuevo Aimara" y ahora "Año Nuevo Andino Amazónico", en un intento de reunir las celebraciones dispares indígenas a propósito del solsticio de invierno austral.
El mandatario aimara declaró hoy a los medios que pidió a la Madre Tierra (Pachamama en lengua indígena) "paz, igualdad, dignidad y una buena producción para que no falten alimentos".
El ministro de Exteriores, el también aimara David Choquehuanca, sostuvo que el festejo, que en estos días también tendrá su correlato en el Cuzco con la fiesta del Inti Raymi o fiesta en homenaje al Sol, dijo que la fecha es oportuna para la renovación personal.
"Hoy es tiempo de renovación, así como el Sol se renueva, nosotros también nos renovamos, todos los seres humanos festejamos junto con la naturaleza, junto a la Madre Luna y el Padre Sol y nuestro deseo para este año es que todos podamos alcanzar la felicidad", sostuvo Choquehuanca.
El ministro de Exteriores había invitado al presidente electo de Perú, Ollanta Humala, que llegó en la madrugada de visita oficial a Bolivia, a participar al amanecer en el acto de Tiahuanaco, pero no asistió.
Humala, que asumirá la presidencia a fines de julio, realiza hoy una visita de cerca de 15 horas a Bolivia para repasar con el presidente Morales la agenda bilateral.
Con las “mesas” se piden bendiciones
Las “mesas” son un conjunto de objetos a los cuales, a través de una ceremonia, los amautas atribuyen la capacidad de bendecir o maldecir a la persona o familia para la que está destinada su preparación. Éstas se hacen con incienso, ch’alla y hojas de coca previamente acullicadas.
Cerca del Faro de Murillo de El Alto, en una larga hilera, están asentadas casitas de plásticos.
Allí, los amautas leen la suerte y ofrecen bendiciones.
MESAS PARA LA SUERTE. Marcela Mamani se acerca a una de estas casas forradas con nailon azul. Ella dice que sabe con quién hacerse bendecir para que en su negocio le vaya bien. Cualquiera no puede hacerlo, yo sé quién me lee y bendice con suerte. Vendo verdura y entre las comerciantes nos tenemos malos deseos, y como hoy es Año Nuevo, quiero saber cómo me irá el año que viene en mi negocio. Además, mi hija está un poco mal de salud y quiero pedir al yatiri que le cure su ánimo”. Si la gente se entera de los rituales que practica Mamani, para ella “no está bien, porque si ellos saben que vendo con éxito, dirán que mi negocio sólo funciona con bendiciones de los amautas y hasta me daría vergüenza que las k’ateras (vendedoras) se enteren de que me hago bendecir para vender mis verduras”.
MESAS DE MALA SUERTE. En la Autopista La Paz- El Alto hay una curva llamada del “diablo”, donde se hacen rituales para que las personas preparen mesas de ch’alla para bendiciones, pero también por maldiciones.
El barrendero que todos los días pasa por este lugar, Enrique Paye, dice que los sábados son los días en los que tiene más trabajo.
“Aquí encuentro de todo, la gente pasa toda la madrugada. Para estar bien cómodos, traen mesas, sillas y hasta colchones. Sobre la roca con figura de diablo y alrededores se prenden velas y echan coca, flores y objetos raros como ollas viejas, y queman ropa y zapatos”. De acuerdo con Paye, cada viernes por la noche, “la gente practica ritos que no son para pedir bendiciones, sino, al contrario, maldiciones”.
En cambio, los jueves, cuando sigue su rutina diaria, “lo que más recojo es azúcar y me imagino que eso es para pedir también al diablo cosas buenas”.
En esta parte de la ruta que conecta La Paz y El Alto, principalmente los viernes por la noche, hay gente que enciende fogatas, lleva cajas de cerveza y acullica.
Cerca del Faro de Murillo de El Alto, en una larga hilera, están asentadas casitas de plásticos.
Allí, los amautas leen la suerte y ofrecen bendiciones.
MESAS PARA LA SUERTE. Marcela Mamani se acerca a una de estas casas forradas con nailon azul. Ella dice que sabe con quién hacerse bendecir para que en su negocio le vaya bien. Cualquiera no puede hacerlo, yo sé quién me lee y bendice con suerte. Vendo verdura y entre las comerciantes nos tenemos malos deseos, y como hoy es Año Nuevo, quiero saber cómo me irá el año que viene en mi negocio. Además, mi hija está un poco mal de salud y quiero pedir al yatiri que le cure su ánimo”. Si la gente se entera de los rituales que practica Mamani, para ella “no está bien, porque si ellos saben que vendo con éxito, dirán que mi negocio sólo funciona con bendiciones de los amautas y hasta me daría vergüenza que las k’ateras (vendedoras) se enteren de que me hago bendecir para vender mis verduras”.
MESAS DE MALA SUERTE. En la Autopista La Paz- El Alto hay una curva llamada del “diablo”, donde se hacen rituales para que las personas preparen mesas de ch’alla para bendiciones, pero también por maldiciones.
El barrendero que todos los días pasa por este lugar, Enrique Paye, dice que los sábados son los días en los que tiene más trabajo.
“Aquí encuentro de todo, la gente pasa toda la madrugada. Para estar bien cómodos, traen mesas, sillas y hasta colchones. Sobre la roca con figura de diablo y alrededores se prenden velas y echan coca, flores y objetos raros como ollas viejas, y queman ropa y zapatos”. De acuerdo con Paye, cada viernes por la noche, “la gente practica ritos que no son para pedir bendiciones, sino, al contrario, maldiciones”.
En cambio, los jueves, cuando sigue su rutina diaria, “lo que más recojo es azúcar y me imagino que eso es para pedir también al diablo cosas buenas”.
En esta parte de la ruta que conecta La Paz y El Alto, principalmente los viernes por la noche, hay gente que enciende fogatas, lleva cajas de cerveza y acullica.
Año nuevo aymara 5520 se celebra en Pampa Aullagas y Andamarca
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Hoy se celebra en las poblaciones de Pampa Aullagas, capital de la Segunda Sección de la Provincia Ladislao Cabrera y Andamarca ubicada en la provincia Sur Carangas del departamento de Oruro, el Año Nuevo Aymara 5520 con ritos y costumbres andinas.
Para dar cumplimiento a un mandato nacional, autoridades nacionales, departamentales, municipales y originarias coordinaron varias actividades simbólicas para el mundo aymara.
Alfredo Benito Huanca, mallku del Consejo del Suyu Jacha Carangas y Eusebio Encinas presidente del Comité organizador de Pampa Aullagas, confirmaron que se realizarán los rituales y costumbres que se desarrollarán en ambos municipios del departamento de Oruro.
"Nosotros estamos celebrando por novena oportunidad el año nuevo aymara que en este año se recuerda el 5520 en la cima del cerro Colque Pata, ahí estarán muchos conjuntos autóctonos, habrá bailes y costumbres andinas y como no podía ser de otra forma el ritual se hará en el momento cuando están saliendo los primeros rayos solares", señaló Encinas.
Explicó que el Yatiri mayor o sacerdote aymara de Pampa Aullagas celebrará las costumbre andinas junto a las autoridades originarias, autoridades municipales e invitados especiales del Gobierno y el ritual comenzará desde las primeras horas de la significativa fecha.
"Nosotros nos estamos reuniendo en Andamarca, de la provincia Sur Carangas, el 21 al amanecer vamos a recibir a nuestro Tata Inti Willca estaremos haciendo la ofrenda correspondiente y recibiendo el año nuevo aymara 5520", aseveró.
El Suyu Jacha Carangas está integrado por 12 Marcas, en cada una se tiene la Marca Kollu o lugar sagrado donde se da la bienvenida al año nuevo aymara para recuperar sus ritualidades y sus costumbres.
La autoridad explicó que posteriormente se realizará el Jacha Mara Tantachawi, que significa que se procederá con la consagración de la nueva autoridad originaria el Apu de Urinsaya.
Luis Anselmo Huanca es el nuevo Apu autoridad originaria de Urinsaya del Jacha Carangas, que será presentado como nueva autoridad por los próximos dos años, dejando de Apu a Crescencio Yavi Choque.
Hoy se celebra en las poblaciones de Pampa Aullagas, capital de la Segunda Sección de la Provincia Ladislao Cabrera y Andamarca ubicada en la provincia Sur Carangas del departamento de Oruro, el Año Nuevo Aymara 5520 con ritos y costumbres andinas.
Para dar cumplimiento a un mandato nacional, autoridades nacionales, departamentales, municipales y originarias coordinaron varias actividades simbólicas para el mundo aymara.
Alfredo Benito Huanca, mallku del Consejo del Suyu Jacha Carangas y Eusebio Encinas presidente del Comité organizador de Pampa Aullagas, confirmaron que se realizarán los rituales y costumbres que se desarrollarán en ambos municipios del departamento de Oruro.
"Nosotros estamos celebrando por novena oportunidad el año nuevo aymara que en este año se recuerda el 5520 en la cima del cerro Colque Pata, ahí estarán muchos conjuntos autóctonos, habrá bailes y costumbres andinas y como no podía ser de otra forma el ritual se hará en el momento cuando están saliendo los primeros rayos solares", señaló Encinas.
Explicó que el Yatiri mayor o sacerdote aymara de Pampa Aullagas celebrará las costumbre andinas junto a las autoridades originarias, autoridades municipales e invitados especiales del Gobierno y el ritual comenzará desde las primeras horas de la significativa fecha.
"Nosotros nos estamos reuniendo en Andamarca, de la provincia Sur Carangas, el 21 al amanecer vamos a recibir a nuestro Tata Inti Willca estaremos haciendo la ofrenda correspondiente y recibiendo el año nuevo aymara 5520", aseveró.
El Suyu Jacha Carangas está integrado por 12 Marcas, en cada una se tiene la Marca Kollu o lugar sagrado donde se da la bienvenida al año nuevo aymara para recuperar sus ritualidades y sus costumbres.
La autoridad explicó que posteriormente se realizará el Jacha Mara Tantachawi, que significa que se procederá con la consagración de la nueva autoridad originaria el Apu de Urinsaya.
Luis Anselmo Huanca es el nuevo Apu autoridad originaria de Urinsaya del Jacha Carangas, que será presentado como nueva autoridad por los próximos dos años, dejando de Apu a Crescencio Yavi Choque.
Hay confusión en las autoridades de Tarija sobre el Año Nuevo Aymara
Según el calendario andino, son 5.519 años los que se celebran. Los pueblos indígenas de Tarija aseguran que no hay nada que festejar el 21 de junio.
La Gobernación de Tarija acatará y festejará el Año Nuevo Aymara o Solsticio. Sin embargo, cinco de las seis autoridades departamentales consultadas desconocían el número de años que se celebra hoy, 21 de junio.
También se notó, en dos de los entrevistados, confusión a la hora de explicar el significado de lo que realmente se conmemora, ya que para uno es un simple cambio de estación, y para otro, el inicio del ciclo agrícola. También se hizo alusión al lucero guaraní y al tributo que se le hace a la Madre Tierra.
El que intentó explicar a grandes rasgos lo que significa el Año Nuevo Aymara fue el secretario de Desarrollo Humano de la Gobernación, Rolando Núñez, quien dijo que el órgano departamental preparó un acto especial simbólico e intracultural para honrar esta tradición andina. Mencionó que no sólo se festeja el “Pachakama aymara”, sino también el “lucero guaraní”.
“La idea es tener respeto intercultural a través de los ritos y reconocer que en Bolivia hay diversidad, aunque todos somos uno. No hay que ver las costumbres andinas como una imposición cultural, sino como una manifestación de personas diferentes. Se cumplen 5.519 años en el mundo andino y su contenido ritual es para recargar la energía del nuevo sol naciente e iniciar un proceso de reflexión a nivel individual y grupal de lo que fue un año”, explicó.
Comentó que, coincidentemente, el 21 de junio es el lucero del alba para el pueblo guaraní, ocasión en que aparece el planeta Venus. Para los guaraníes representa el renacimiento de su agricultura.
“Empieza un nuevo periodo agrícola, y el solsticio es el único día en que sale en su cúspide máxima, y por ello se denomina “el renacer del sol”, porque empieza un nuevo ciclo. Lo importante es respetar ambas tradiciones, con sus dos templos visuales, por un lado Tiwanaku y, por el otro, Samaipata. Si consideramos que somos interculturales hay que aceptar a otras culturas sin ninguna maldad ni desprecio, sino con mucho respeto”, afirmó.
El diputado del MAS, Luís Alfaro, no supo decir con precisión cuántos años cumple el calendario andino. Dijo que no se trata del Año Nuevo Aymara, sino de un cambio de estaciones, donde termina el ciclo de la cosecha y se suelta a los animales, además se alista el trabajo para las nuevas siembras.
“Cada departamento se apropió de la fecha a su estilo, porque también se festeja el año amazónico. En Tarija se olvidaron de la importancia del 21 de junio porque tiene significado con la tierra. Entonces es necesario que se haga el “Solsticio Chapaco”, sin quedarnos atrás. Se espera que el Gobernador y los alcaldes incentiven para festejar con las comunidades el significado real para Tarija (de la fecha) del 21 de junio”, manifestó.
Según Alfaro, no hay obligación para festejar el 21 de junio, aunque mencionó que de todas maneras es necesario tener respeto a la tierra. Por eso, se tiene planificado promulgar la Ley de la Revolución Productiva Comunitaria que nació en Tarija y será un regalo para esta particular fecha.
El presidente de la Asamblea Departamental, Justino Zambrana, quien representa al pueblo guaraní, tampoco pudo precisar cuántos años de la cultura aymara se cumplen hoy, pero fue directo al afirmar que culturalmente el pueblo guaraní no tiene nada que festejar, porque no tienen los mismos tiempos que el andino.
Recordó que el Carnaval tiene importancia e historia para los guaraníes en base a una creencia de respeto a la naturaleza. Por ello, analizarán la figura legal para que esa fecha se festeje a nivel nacional y así todos conmemoren esa tradición.
“No existe el año nuevo guaraní, por el contrario, hay otros festejos en otros sentidos. En todo caso, el pueblo guaraní no tiene nada que festejar, pero se respetará el feriado. Lo cierto es que hay una obligación, ya que quieren imponer el Año Nuevo Aymara. De todas maneras hay que respetar su criterio. El feriado está bien para conocer la cultura e historia, pero no debe ser una obligación para practicarlo”, señaló.
El vicepresidente de la Asamblea Departamental, Marcelo Poma, también manifestó su desconocimiento sobre el tema. Explicó que el contar con un feriado nacional no significa que uno esté obligado a festejar la fecha, ya que no todos tienen que ir a Tiwanaku o esperar el solsticio, sino la idea es difundir un mensaje de respeto a la cultura, que tiene gran predicamento en Bolivia.
“El Estado Plurinacional es el reconocimiento de identidades, culturas y manifestaciones religiosas y políticas. Entonces hay diversidad de ideologías y formas de ver la cosmovisión. Los aymaras tienen su propia visión de ver la naturaleza, y hay que respetar. Los tarijeños que quieran festejar están en su derecho, y si no quieren de igual manera se debe respetar su posición”, sostuvo.
En contraparte, el diputado Roy Moroni criticó el feriado y lo calificó de “un avasallamiento y una concentración del poder político y cultural sobre Tarija”. Aseguró que con el feriado prácticamente se obliga al país a festejar el Año Nuevo Aymara, cuando hay regiones como Tarija que no tienen relación cultural con los aymaras.
“En todo caso se puede dictar a nivel nacional el Día de los Chunchos y hacer feriado nacional, como una manera de imponer la cultura chapaca. Se obliga a la gente para que vaya a Tiwanaku, incluso a los parlamentarios, en todo caso, es necesario el respeto cultural”, sostuvo.
(RECUADRO)
¿Qué es el Año Nuevo Aymara o solsticio?
Según la página web de turismo Bolivia-Perú, el Año Nuevo Aymara comienza el 21 de junio con el solsticio de invierno y con el inicio de un nuevo ciclo agrícola (nueva época de siembra). Este es el momento elegido para la celebración del Año Nuevo Andino, los amautas, “sacerdotes andinos”, han encontrado el punto clave para que retorne el reordenamiento de la tierra.
Los antiguos indígenas agricultores del altiplano andino se regían por la observación de diversos fenómenos astronómicos para guiarse en los momentos en que debían iniciar las diversas faenas agrícolas y ganaderas, como las siembras, cosechas y esquilas a los camélidos andinos. Es el momento del comienzo de un año nuevo, para celebrar a la Madre Tierra y a la del Universo “Pachamama y Pachakama”.
Según la enciclopedia virtual Wikipedia, aún no existen fundamentos históricos para determinar que el Año Aymara se celebra el 21 de junio o para establecer un cómputo exacto del año que se cumple. Pero en el 2011 se llegaría al año 5519 del calendario aymara. Dicha fecha coincide con el solsticio de invierno, el cual fue festejado ancestralmente por el pueblo quechua en la fiesta del Inti Raymi. A partir del 2009, el 21 de junio es feriado nacional inamovible en Bolivia.
Antes del 21 de junio, los turistas llegan a Tiwanaku para conocer y compartir esta fiesta milenaria. El 20 de junio celebran una víspera similar al Año Nuevo tradicional para despedir el año viejo. Entre las 6:00 y 7.00 se preparan con música folklórica tradicional y rituales para recibir, con la entrada de los primeros rayos del sol, el nuevo año y la llegada del solsticio y la época del invierno, frente a Tiwanaku.
Una celebración que recorre el mundo de los ancestros
La celebración del solsticio se considera como uno de los factores de identidad nacional, porque se festeja en las zonas altiplánicas, valles y llanos del país. Entre ellos se encuentra Inkallajta en Cochabamba, Pampa Aullagas y el Cerro Koricancha en Oruro, Samaipata en Santa Cruz, San Lucas en Chuquisaca, y en el departamento de La Paz: Tiwanacu, Konko Wankane, Chiripa, Charazani, Copacabana, Pasto Grande, Yaco, la zona de Ánimas, la ciudad de El Alto y la plaza del Hombre Americano.
El gabinete de ministros declaró en junio de 2009 “feriado inamovible” al 21 de junio de cada año, debido a que esta celebración está extendida por gran parte del territorio nacional. La medida establece la suspensión de actividades públicas y privadas en todo el Estado Plurinacional.
La propuesta, presentada por el Ministerio de Culturas en junio de 2009, fue aprobada por el gabinete a través de un decreto con el argumento de que “las culturas precolombinas andina y amazónica, desde hace miles de años hasta nuestros días, celebran el solsticio de invierno, denominado Willka Kuti en la zona andina y Yasitata Guasú en la tierras bajas”.
El objetivo es recuperar y fortalecer las costumbres ancestrales de los pueblos indígenas y originarios.
La Constitución Política del Estado en su parágrafo 1, artículo 100 establece que “es patrimonio de las naciones y pueblos indígena originario campesinos, las cosmovisiones, los mitos, la historia oral, las danzas, las prácticas culturales, los conocimientos y las tecnologías tradicionales. Este patrimonio forma parte de la expresión e identidad del Estado”.
La norma se fundamenta también en la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, aprobada el 13 de septiembre de 2007 mediante la Ley 3760; ésta establece que los pueblos indígenas tienen derecho a practicar y revitalizar sus tradiciones y costumbres culturales, así como mantener, proteger y desarrollar las manifestaciones pasadas, presentes y futuras de sus culturas.
Es, bajo ese marco, que el presidente Evo Morales posesionó ayer a las autoridades originarias de ayllus, markas de kapac omasuyo como preludio del año agrícola que se inicia hoy.
“Es en un día histórico en el que se recuerda el Año Nuevo Andino-Amazónico para que las nuevas autoridades conduzcan la marcha de sus comunidades, capitanías, ayllus, sindicatos y organizaciones de base a nivel nacional, departamental y provincial”, destacó el mandatario.
El Presidente subrayó la importancia de “fortalecer la unidad de las bases y trabajar en procura de las reivindicaciones y luchar por la verdadera descolonización”.
Expresó que se ha iniciado la descolonización “para recuperar la verdadera identidad nacional”.
El solsticio se celebra en 80 lugares del país
El año nuevo andino (“Willka Kuti”, que en aymara significa retorno del sol) será celebrado hoy en unos 80 sitios del país, que coincide con el solsticio de invierno. Los lugares donde se realizarán los rituales son arqueológicos y apachetas (sitios sagrados).
En Cochabamba, las ceremonias se realizan en Sipe Sipe (ruinas de Inkaraqay), en el cerro San Pedro, en la Colina de San Sebastián y en Incallajta (Pocona).
En este último sitio arqueológico, hoy participarán del ritual el vicepresidente Álvaro García Linera y el gobernador de Cochabamba, Edmundo Novillo. En tanto, similar ceremonia estará presidida por el presidente Evo Morales en Tiwanaku, quien invitó al electo presidente de Perú, Ollanta Humala.
Además de Tiwanaku, otros 11 sitios en el departamento de La Paz realizan la ceremonia.
Tradicionalmente, la celebración del año nuevo andino prevé el recibimiento de los primeros rayos de sol con el sacrificio de llamas en lugares estratégicos, cargada de ceremonias religiosas y realizada de acuerdo a ritos antiguamente practicados.
“Históricamente, el Intiwatana tiene varias connotaciones, primero es el solsticio de invierno, el cambio de energía del sol sobre la tierra. Después tendríamos el tema de lo que es el descanso del ciclo agrícola, a partir de esta fecha empieza el reposo de la tierra para recuperarla productivamente”, explicó John Zambrana, representante del Foro Cochabambino del Medio Ambiente (Focomade).
En la ceremonia de Pocona, la Asamblea Departamental de Cochabamba entregará a las autoridades de ese municipio el decreto que reconoce a Incallajta, como patrimonio cultural de la región. La secretaria de Desarrollo Humano de la Gobernación, Celima Torrico, a tiempo de realizar la invitación pública dijo que la celebración del año nuevo andino es un elemento que representa la identidad boliviana.
El ministro de Comunicación, Iván Canelas, aseguró ayer que la celebración del año nuevo andino no se contradice con las creencias religiosas porque se enmarca en la práctica de la cultura ancestral de la población boliviana.
Consultado sobre una supuesta contradicción de la política gubernamental por el festejo del solsticio en el marco de un Estado laico, Canelas aseveró que los rituales que se realizarán la madrugada de este martes "no tienen absolutamente nada de contradictorio con las creencias religiosas". "Es un acto muy importante que tiene que ver con nuestra cultura, nuestras creencias y costumbres. Nosotros respetamos lo que se haga a nivel religioso en otras partes, no veo ninguna contradicción en ese tema", argumentó.
"Los que creen, los que no creen, los que consideren que ése es un tema cultural, un tema ancestral turístico tienen todo el derecho y la libertad de asistir como mejor les parezca", complementó.
Canelas puntualizó que el Presidente, el Vicepresidente, además de los ministros, se desplazarán a algunos de los 80 sitios rituales del país.
Incallajta patrimonio regional
Como todos los años, las ceremonias en la colina de San Sebastián (Coronilla), en Inca Rakay y en el cerro San Pedro en Cochabamba, estarán presididos por el Consejo Departamental Mallku Tunari y los kallahuayas mayores. En Colina de San Sebastián los actos comenzaron ayer a las 22:00.
Según explicó el amauta Arturo Viscarra, el acto de recibimiento de los primeros rayos del sol se realiza en la Coronilla desde hace 11 años, tras la ceremonia Viscarra tiene previsto pronosticar los posibles acontecimientos a producirse durante el 2011.
Incallajta, donde participa el vicepresidente Álvaro García Linera, fue construida alrededor del año 1470 por el Inca Tupac Yupanqui y reconstruida por su hijo Wayna Kapac. Según los cronistas de la Colonia fue edificada con el objetivo de poner orden en las fronteras y detener avances de los pueblos orientales hacia los valles de Pocona y los valles occidentales de Cochabamba.
POR EL MOMENTO, NO HAY PELIGRO
Temen masificación de sacrificios de animales
La celebración del año nuevo aimara, denominado Intiwatana y donde se realizan sacrificios de animales en honor a la Madre Tierra, no representan para los ambientalistas un daño climático, en este momento.
Según John Zambrana, representante del Foro Cochabambino del Medio Ambiente (Focomade), el problema con celebraciones de este tipo, en los que se hace sacrificios de animales en agradecimiento a la Madre Tierra por los productos agrícolas recibidos durante todo el año, es que con el tiempo llegan a masificarse y podrían ser como el tema de las fogatas en la noche de San Juan.
Además, menciona el hecho de que a partir del 21 de junio hasta la noche de San Juan se procedía al conteo del ganado, una especie de censo de los animales para identificar cuántos se tenía y cuánto podían disponer y distribuir al año.
“El tema es que ahora está siendo bastante desarrollado, más que todo por el turismo, la ofrenda a la Pachamama, festejando en ruinas en donde antes no se hacían este tipo de sacrificios”, dijo Zambrana y mencionó que sumando todos los lugares en los que se realiza este tipo de rituales “creo que el impacto va aumentando, así como también la contaminación, el tema de los rituales también, al ir abriéndose cada vez mas espacios se va incrementando no de manera drástica, pero si podría llegar a ser peligroso”.
Finalmente, Zambrana críticó otro tipo de actividades como la de las corridas de toros ya que significan un atentado a la integridad del animal, que estaría siendo sometido a un trato tortuoso, aunque no negó el hecho de que es una costumbre ligada a lo religioso más que al mero divertimiento.
El elemento común en las celebraciones del Intiwatana en el país es el sacrificio de dos llamas blancas jóvenes. Luego de dar muerte a los auquénidos con un corte en la parte inferior del cuello, el amauta recoge la sangre en un recipiente y luego de unas plegarias riega su contenido entre asistentes al acto.
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