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lunes, 5 de agosto de 2013
Nación Yampara pide explicación por falta de identificación cultural
El excuraca de la nación Yampara, Humberto Guarayo, anunció que los dirigentes de la nación Yampara, del departamento de Chuquisaca, arribarán a La Paz, la próxima semana, para pedir una explicación al director del Instituto Nacional de Estadística (INE), Ricardo Laruta, y la ministra de Planificación, Viviana Caro, sobre la “marginación” de identificarse culturalmente. “Para nosotros este (hecho) es una acción de discriminación, creo que no se puede quedar así. Nosotros como pueblo vamos (pedir explicación) porque nos tiene que esclarecer esta situación tanto el director del INE y la ministra Caro”, afirmó. Guarayo explicó que en los municipios chuquisaqueños de Tarabuco y Presto, en aproximadamente 10 comunidades, viven al menos cinco mil originarios que se habrían identificado como yamparas. “Esto es un hecho de discriminación, una vez más están vulnerando los derechos del pueblo indígena Yampara, nuestro derecho a la autoidentificación, entendemos que esto es una maniobra política de parte del Gobierno”, protestó. El originario argumentó que varios habitantes de la nación indígena coadyuvaron al Censo de Población y Vivienda para que sean tomados en cuenta su propia identidad cultural.
domingo, 4 de agosto de 2013
Ministerio de Economía Viajarán técnicos para atender a los weenhayek
El Ministerio de Economía y Finanzas Públicas enviará mañana un equipo técnico al municipio de Villamontes, Tarija, para nuevamente explicar los aspectos técnicos y requisitos que se requieren para concretar el traspaso presupuestario destinado a la atención del pueblo Weenhayek.
El presidente de la Organización de Capitanías Weenhayek y Tapieté de Tarija, Moisés Sapiranda, aseguró que el Ministerio de Economía negó transferir recursos al municipio de Villamontes para atender las demandas de los indígenas, con lo cual se pretende “matarlos de hambre” al no resolver el conflicto por la escasez de sábalo en el río Pilcomayo.
Al respecto, el Ministerio de Economía informó que el traspaso de recursos no se hizo efectivo porque la Gobernación de Tarija y el municipio de Villamontes no enviaron la documentación de respaldo correspondiente.
En 2011, el Viceministerio de Desarrollo Rural, dependiente del Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras, evidenció daños significativos a la actividad pesquera en la cuenca del río Pilcomayo, sobre todo en las actividades de pesca del sábalo, por el bajo nivel de las aguas y alta sedimentación en la cuenca del río mencionado, lo que repercute negativamente en los grupos de pescadores de los pueblos indígenas Weenhayek, Guaraní y Tapieté.
Ante esta situación, mediante decreto supremo 0900, de 8 de junio de 2011, el Órgano Ejecutivo del Nivel Central declara Situación de Emergencia Departamental en los municipios de Villamontes y Yacuiba, de la provincia Gran Chaco, del departamento de Tarija.
El presidente de la Organización de Capitanías Weenhayek y Tapieté de Tarija, Moisés Sapiranda, aseguró que el Ministerio de Economía negó transferir recursos al municipio de Villamontes para atender las demandas de los indígenas, con lo cual se pretende “matarlos de hambre” al no resolver el conflicto por la escasez de sábalo en el río Pilcomayo.
Al respecto, el Ministerio de Economía informó que el traspaso de recursos no se hizo efectivo porque la Gobernación de Tarija y el municipio de Villamontes no enviaron la documentación de respaldo correspondiente.
En 2011, el Viceministerio de Desarrollo Rural, dependiente del Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras, evidenció daños significativos a la actividad pesquera en la cuenca del río Pilcomayo, sobre todo en las actividades de pesca del sábalo, por el bajo nivel de las aguas y alta sedimentación en la cuenca del río mencionado, lo que repercute negativamente en los grupos de pescadores de los pueblos indígenas Weenhayek, Guaraní y Tapieté.
Ante esta situación, mediante decreto supremo 0900, de 8 de junio de 2011, el Órgano Ejecutivo del Nivel Central declara Situación de Emergencia Departamental en los municipios de Villamontes y Yacuiba, de la provincia Gran Chaco, del departamento de Tarija.
El pueblo Leco busca rescatar su lengua de la extinción
Entre árboles de cacao y platanales, en viviendas sencillas, dedicados a la pesca en el río y a la minería viven los lecos de San Juan de Kelequelera, una comunidad ubicada en Zongo Trópico, donde existe una lengua que se guarda casi como un secreto condenado a desaparecer.
Sentado en una silla e iluminado por la luz de su pequeña tienda de abarrotes -una de las pocas de la comunidad- Teodoro Chono, de 60 años, uno de los habitantes más antiguos y único médico naturista y partero de Kelequelera, habla en su lengua materna mientras cuenta que hablarla se ha convertido en algo íntimo y solitario.
No hay con quién sostener una conversación. Pero él tiene un plan de rescate para la lengua de sus antepasados que ya ha puesto en práctica.
“Y una noche como ésta, así de estrellada, ¿cómo se dice en leco?”. Él responde “chikalas chejra poleara” y sonríe, seguro de que nadie puede superarlo en la pronunciación.
Así empieza a decir algunas de las palabras más utilizadas en la cotidianidad de Kelequelera, como kisich, que significa cazar; lejle, río; esa, lluvia, y era, que quiere decir yo.
O frases afectivas como chikalas adano choswai, que en español significa “Bien (mucho) te quiero mujer”,
En Kelequelera, con alrededor de 420 habitantes, sólo tres o cuatro personas hablan leco en forma parcial. Es una lengua considerada prácticamente extinta por los lingüistas e investigadores como Samuel A. Lafone Quevedo o Simon Van de Kerke, este último la nombra como el dialécto buruwa.
Ambos autores señalaron que esta lengua no sólo corresponde a Kelequelera, sino que se habla, o hablaba, en Apolo y varios pueblos alrededor de Guanay, en la provincia Larecaja del departamento de La Paz.
Las uniones sentimentales con personas que no nacieron en su comunidad han ayudado a que su población no desaparezca, pero -de alguna manera- también ha echado al olvido ciertas costumbres, como el uso de su lengua nativa.
A ello se le unió la vergüenza de los jóvenes a seguirla usando, según cuentan sus habitantes.
Las mujeres de la comunidad reunidas cuentan que la vergüenza fue un factor determinante. “Nuestro idioma que llamamos leco o leca era usado en otras comunidades, pero cuando nosotros fuimos creciendo nos daba vergüenza que nuestros padres no hablen bien el español y mezclen ambos”, dice Lidia Salazar.
El único punto de acceso o salida a Kelequelera es un puente colgante peatonal, salvo que se cruce el río en balsa o nadando.
En este pueblo, rodeado por el río Coroico y donde los automóviles no ingresan, pues no existe una carretera, las palabras en leco usadas por los niños se limitan a lo básico.
Ache (papá), yo-yo (mamá) y choa (hermana) son las palabras que los pequeños utilizan de vez en cuando, según cuenta el médico naturista.
La cotidianidad y el leco
Es que hablar en leco con el conductor del cisterna parece ilusorio. Ese hombre logra movilizar una verdadera caravana de personas cada vez que cruzan el puente colgante con recipientes de todo tipo para abastecerse de algún carburante, no siempre con el resultado esperado.
Qué decir de cuando tienen que visitar al médico en Caranavi, la población más cercana que no habla leco; o sostener reuniones con los trabajadores de la cooperativa minera, que llegaron a Kelequelera como empleados de su socio en el emprendimiento.
Sin embargo, los habitantes de este pueblo consideran que no se trata de dejar de hablar español, sino de recuperar el orgullo de la lengua de sus antepasados. Así podrían transmitir su identidad, más allá del mestizaje.
Dicen que doña Paulina Sinari habla leco, pero no se anima a hacerlo cuando un forastero le consulta.
Ha llegado la noche, es la hora del descanso y Sinari pasa esas horas finales del día sentada sobre una estera pijchando coca, fumando cigarros Astoria y mirando televisión. La imagen es toda una postal.
Cuenta que en su juventud no fumaba como ahora. “Ya estaría muerta”, dice en tono de broma.
Mientras el audio de un programa de Chespirito se escucha de fondo, rememora cómo sus padres hablaban leco fluidamente y “eran orgullosos de cada una de sus palabras”.
Un diccionario
En la escuela de la comunidad Chono se enseña a los más pequeños las danzas propias de su pueblo, pero sobre todo se ha empezado a transmitir su lengua para preservarla.
Paulina ha dedicado años a la escritura de cuadernos sobre su lengua y ahora, con la ayuda de su hijo Mirko Chono, planea transformarlos en un diccionario y libros de texto para que los pequeños de la comunidad, y otros, puedan aprender leco.
“Los más antiguos están volviendo a hablar. Se han animado porque los que sabían ya han muerto. Lo que quiero es que mis hijos hablen como mis padres. Ahora nos damos cuenta de todas las cosas importantes que teníamos. Debemos olvidar la vergüenza y pasar orgullo”, dice Irma Medina.
Sentado en una silla e iluminado por la luz de su pequeña tienda de abarrotes -una de las pocas de la comunidad- Teodoro Chono, de 60 años, uno de los habitantes más antiguos y único médico naturista y partero de Kelequelera, habla en su lengua materna mientras cuenta que hablarla se ha convertido en algo íntimo y solitario.
No hay con quién sostener una conversación. Pero él tiene un plan de rescate para la lengua de sus antepasados que ya ha puesto en práctica.
“Y una noche como ésta, así de estrellada, ¿cómo se dice en leco?”. Él responde “chikalas chejra poleara” y sonríe, seguro de que nadie puede superarlo en la pronunciación.
Así empieza a decir algunas de las palabras más utilizadas en la cotidianidad de Kelequelera, como kisich, que significa cazar; lejle, río; esa, lluvia, y era, que quiere decir yo.
O frases afectivas como chikalas adano choswai, que en español significa “Bien (mucho) te quiero mujer”,
En Kelequelera, con alrededor de 420 habitantes, sólo tres o cuatro personas hablan leco en forma parcial. Es una lengua considerada prácticamente extinta por los lingüistas e investigadores como Samuel A. Lafone Quevedo o Simon Van de Kerke, este último la nombra como el dialécto buruwa.
Ambos autores señalaron que esta lengua no sólo corresponde a Kelequelera, sino que se habla, o hablaba, en Apolo y varios pueblos alrededor de Guanay, en la provincia Larecaja del departamento de La Paz.
Las uniones sentimentales con personas que no nacieron en su comunidad han ayudado a que su población no desaparezca, pero -de alguna manera- también ha echado al olvido ciertas costumbres, como el uso de su lengua nativa.
A ello se le unió la vergüenza de los jóvenes a seguirla usando, según cuentan sus habitantes.
Las mujeres de la comunidad reunidas cuentan que la vergüenza fue un factor determinante. “Nuestro idioma que llamamos leco o leca era usado en otras comunidades, pero cuando nosotros fuimos creciendo nos daba vergüenza que nuestros padres no hablen bien el español y mezclen ambos”, dice Lidia Salazar.
El único punto de acceso o salida a Kelequelera es un puente colgante peatonal, salvo que se cruce el río en balsa o nadando.
En este pueblo, rodeado por el río Coroico y donde los automóviles no ingresan, pues no existe una carretera, las palabras en leco usadas por los niños se limitan a lo básico.
Ache (papá), yo-yo (mamá) y choa (hermana) son las palabras que los pequeños utilizan de vez en cuando, según cuenta el médico naturista.
La cotidianidad y el leco
Es que hablar en leco con el conductor del cisterna parece ilusorio. Ese hombre logra movilizar una verdadera caravana de personas cada vez que cruzan el puente colgante con recipientes de todo tipo para abastecerse de algún carburante, no siempre con el resultado esperado.
Qué decir de cuando tienen que visitar al médico en Caranavi, la población más cercana que no habla leco; o sostener reuniones con los trabajadores de la cooperativa minera, que llegaron a Kelequelera como empleados de su socio en el emprendimiento.
Sin embargo, los habitantes de este pueblo consideran que no se trata de dejar de hablar español, sino de recuperar el orgullo de la lengua de sus antepasados. Así podrían transmitir su identidad, más allá del mestizaje.
Dicen que doña Paulina Sinari habla leco, pero no se anima a hacerlo cuando un forastero le consulta.
Ha llegado la noche, es la hora del descanso y Sinari pasa esas horas finales del día sentada sobre una estera pijchando coca, fumando cigarros Astoria y mirando televisión. La imagen es toda una postal.
Cuenta que en su juventud no fumaba como ahora. “Ya estaría muerta”, dice en tono de broma.
Mientras el audio de un programa de Chespirito se escucha de fondo, rememora cómo sus padres hablaban leco fluidamente y “eran orgullosos de cada una de sus palabras”.
Un diccionario
En la escuela de la comunidad Chono se enseña a los más pequeños las danzas propias de su pueblo, pero sobre todo se ha empezado a transmitir su lengua para preservarla.
Paulina ha dedicado años a la escritura de cuadernos sobre su lengua y ahora, con la ayuda de su hijo Mirko Chono, planea transformarlos en un diccionario y libros de texto para que los pequeños de la comunidad, y otros, puedan aprender leco.
“Los más antiguos están volviendo a hablar. Se han animado porque los que sabían ya han muerto. Lo que quiero es que mis hijos hablen como mis padres. Ahora nos damos cuenta de todas las cosas importantes que teníamos. Debemos olvidar la vergüenza y pasar orgullo”, dice Irma Medina.
sábado, 3 de agosto de 2013
Weenhayek: “El Gobierno quiere matarnos de hambre”
El presidente de la Organización de Capitanías Weenhayek y Tapieté de Tarija (Orcaweta), Moisés Sapiranda, denunció que el gobierno del presidente Evo Morales quiere matarlos de hambre al no resolver el conflicto por le escasez de sábalo en el río Pilcomayo, además porque el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas negó transferir recursos al municipio de Villamontes para atender las demandas de los indígenas.
Según el dirigente indígena, en una reunión con el ministro Luis Arce fueron informados que el Decreto Supremo 0900 que declara en desastre a la zona donde se encuentran los pueblos: Tapieté, Guaraní y Weenhayek, emitido en 2011 por el presidente Evo Morales, no está vigente.
Indicó que llegó el jueves a su organización una carta desde la entidad estatal, donde se ratifica que no será posible transferir los recursos a Villamontes porque, según Sapiranda, no es una región autónoma.
“Desde el Ministerio de Economía nos han dicho que no puede autorizar al Ejecutivo Seccional para que transfiera recursos económicos hacía el municipio de Villamontes, con esta carta yo creo que no vamos a hacer nada, por eso tomaremos acciones desde la próxima semana", declaró a la Agencia de Noticias Indígenas de Erbol.
REUNIÓN DE EMERGENCIA
Los indígenas se encuentran reunidos de emergencia para definir las medidas que asumirán frente a esta situación. No se descarta bloquear desde la próxima semana las carreteras que unen Villamontes con Yacuiba y Tarija Villamontes.
“Hemos logrado el 2011 el Decreto Supremo 0900 e inmediatamente el Gobierno declara desastre en nuestra zona por falta de la pesca porque hay problemas en Paraguay y Argentina; desvían el agua y no hay la migración de sábalos ( ) este año 2013 hemos lanzado cartas hacía el Ejecutivo Seccional de Villamontes que está de acuerdo en transferir los recursos, pero ahora todo depende del Ministerio de Finanzas para que autorice", aseveró Sapiranda.
Los weenhayek viven de la pesca del sábalo y su comercialización, pero desde el año 2010 afrontan problemas debido al proyecto pantalon que desvía las aguas del Pilcomayo hacia el Paraguay y Argentina y no permite que los peces migren al lado boliviano, recordó Sapiranda. Este hecho provocó que los indígenas dejen sus tierras.
"Es como matarnos de hambre si no se resuelve este problema porque nosotros vivimos de la pesca y hace muchos años que estamos pidiendo se resuelva este problema y no pasa nada", lamentó el indígena.
La Agencia de Noticias Indígenas de Erbol intentó contactarse con representantes del Ministerio de Economía, pero sin resultados porque desde la unidad de comunicación informaron que el ministro Arce se encuentra de viaje en Cochabamba y que se evalúa la situación.
Según el dirigente indígena, en una reunión con el ministro Luis Arce fueron informados que el Decreto Supremo 0900 que declara en desastre a la zona donde se encuentran los pueblos: Tapieté, Guaraní y Weenhayek, emitido en 2011 por el presidente Evo Morales, no está vigente.
Indicó que llegó el jueves a su organización una carta desde la entidad estatal, donde se ratifica que no será posible transferir los recursos a Villamontes porque, según Sapiranda, no es una región autónoma.
“Desde el Ministerio de Economía nos han dicho que no puede autorizar al Ejecutivo Seccional para que transfiera recursos económicos hacía el municipio de Villamontes, con esta carta yo creo que no vamos a hacer nada, por eso tomaremos acciones desde la próxima semana", declaró a la Agencia de Noticias Indígenas de Erbol.
REUNIÓN DE EMERGENCIA
Los indígenas se encuentran reunidos de emergencia para definir las medidas que asumirán frente a esta situación. No se descarta bloquear desde la próxima semana las carreteras que unen Villamontes con Yacuiba y Tarija Villamontes.
“Hemos logrado el 2011 el Decreto Supremo 0900 e inmediatamente el Gobierno declara desastre en nuestra zona por falta de la pesca porque hay problemas en Paraguay y Argentina; desvían el agua y no hay la migración de sábalos ( ) este año 2013 hemos lanzado cartas hacía el Ejecutivo Seccional de Villamontes que está de acuerdo en transferir los recursos, pero ahora todo depende del Ministerio de Finanzas para que autorice", aseveró Sapiranda.
Los weenhayek viven de la pesca del sábalo y su comercialización, pero desde el año 2010 afrontan problemas debido al proyecto pantalon que desvía las aguas del Pilcomayo hacia el Paraguay y Argentina y no permite que los peces migren al lado boliviano, recordó Sapiranda. Este hecho provocó que los indígenas dejen sus tierras.
"Es como matarnos de hambre si no se resuelve este problema porque nosotros vivimos de la pesca y hace muchos años que estamos pidiendo se resuelva este problema y no pasa nada", lamentó el indígena.
La Agencia de Noticias Indígenas de Erbol intentó contactarse con representantes del Ministerio de Economía, pero sin resultados porque desde la unidad de comunicación informaron que el ministro Arce se encuentra de viaje en Cochabamba y que se evalúa la situación.
viernes, 2 de agosto de 2013
Yamparas piden saber cuántos son en el censo
Indígenas de la nación Yampara del departamento de Chuquisaca piden al Gobierno del presidente Evo Morales saber cuántos originarios son de ese pueblo, ya que el mallku del Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu (Conamaq), Juan Guarayo, denunció que en la boleta censal se identificaron como yamparas, pero dijo que la pregunta 29 para ellos fue descartada, tras conocer los resultados oficiales de la encuesta.
“Nos han sacado los resultados de los originarios que nos hemos cansado como yamparas porque nación Yampara estaba en la pregunta 29, ahora resulta que Yamapara no existe y eso para nosotros es un error garrafal del presidente Evo Morales Ayma, así también de la ministra Viviana Caro”, señaló la autoridad originaria a la agencia de noticias indígenas de ERBOL.
Anunció que este tema se tratará este fin de semana en una reunión e indicó que no se descartan iniciar medidas de presión porque quieren saber cuántos son, medidas de presión como una vigilia en el Ministerio de Planificación del Desarrollo.
“La ministra (Viviana Caro) que nos diga cuántos yamparas somos; no importa que los yamparas seamos miles, lo importante es quiénes nos hemos identificado, si somos cinco, seremos cinco”, reclamó Guarayo.
La máxima autoridad del Conamaq, Félix Becerra, manifestó que los resultados oficiales del censo son confusos y que no son fiables.
“Estos resultados nos hacen confundir; primero se decía que Santa Cruz ha crecido con más habitantes, pero ahora esto está al revés. Yo creo que se ha hecho una manipulación (de los datos)”, sostuvo la autoridad del Conamaq
“Nos han sacado los resultados de los originarios que nos hemos cansado como yamparas porque nación Yampara estaba en la pregunta 29, ahora resulta que Yamapara no existe y eso para nosotros es un error garrafal del presidente Evo Morales Ayma, así también de la ministra Viviana Caro”, señaló la autoridad originaria a la agencia de noticias indígenas de ERBOL.
Anunció que este tema se tratará este fin de semana en una reunión e indicó que no se descartan iniciar medidas de presión porque quieren saber cuántos son, medidas de presión como una vigilia en el Ministerio de Planificación del Desarrollo.
“La ministra (Viviana Caro) que nos diga cuántos yamparas somos; no importa que los yamparas seamos miles, lo importante es quiénes nos hemos identificado, si somos cinco, seremos cinco”, reclamó Guarayo.
La máxima autoridad del Conamaq, Félix Becerra, manifestó que los resultados oficiales del censo son confusos y que no son fiables.
“Estos resultados nos hacen confundir; primero se decía que Santa Cruz ha crecido con más habitantes, pero ahora esto está al revés. Yo creo que se ha hecho una manipulación (de los datos)”, sostuvo la autoridad del Conamaq
Abren sitio arqueológico que fue fortaleza militar de los mayas en Honduras
Un sitio arqueológico que según expertos fue fortaleza militar de los mayas en el sector de Copán Ruinas, en el occidente de Honduras, fue abierto hoy al público tras un proceso de restauración.
La ceremonia de apertura fue presidida por la designada presidencial (vicepresidenta) hondureña, María Antonieta Guillén, quien subrayó que el nuevo sitio permitirá "conocer más misterios y equipos de estructura e historia de los gobernantes mayas".
El sitio arqueológico, que se localiza en una zona cruzada por una falla geológica, es conocida como Rastrojón, nombre que le dieron pobladores de los últimos 50 años por haber sido construido en un lugar de rastrojos y maleza densa, dijo el presidente de la Cámara de Comercio y Turismo de Copán Ruinas, Raúl Welchez.
La fortaleza de Rastrojón fue levantada a unos dos kilómetros del parque arqueológico de Copán Ruinas, donde los mayas esculpieran su historia en piedra.
Desde ese sitio alto los mayas, que tuvieron 16 gobernantes, tenían una vista completa del valle de Copán y la principal ciudad que levantaron en el departamento occidental hondureño del mismo nombre, fronterizo con Guatemala.
Según indicó Welchez, estudios geomorfológicos confirmaron la presencia en el sitio de una falla geológica con depresiones pronunciadas, lo que representa un fenómeno natural de mucha importancia en el pensamiento religioso de los mayas.
El sitio, agregó, es un importante lugar calificado por los investigadores como un asentamiento guerrero y fue identificado por un grupo de arqueólogos en 1979, cuando desarrollaban un proyecto cartográfico.
La vicepresidenta hondureña agradeció a los representantes de la Universidad de Harvard y Proyecto Arqueológico Rastrojón Copán, lo mismo que a los arqueólogos Jorge Ramos, William y Bárbara Fash, por la financiación e investigación del proyecto.
Agregó que Rastrojón "es impresionante, pues tiene características nuevas, figuras, detalles, la forma de trabajar la tierra, la dinastía, la historia y por qué los mayas decidieron establecerse en el lugar habiendo una falla geológica".
El arqueólogo hondureño Jorge Ramos, quien trabaja en Rastrojón desde 2007, indicó que en el sitio se hallaron lanzas de obsidiana y pedernales en la cima de un cerro, lo que hace suponer a los expertos que los mayas tenían ahí una especie del cuartel militar para defender a Copán y sus reyes.
La ceremonia de apertura fue presidida por la designada presidencial (vicepresidenta) hondureña, María Antonieta Guillén, quien subrayó que el nuevo sitio permitirá "conocer más misterios y equipos de estructura e historia de los gobernantes mayas".
El sitio arqueológico, que se localiza en una zona cruzada por una falla geológica, es conocida como Rastrojón, nombre que le dieron pobladores de los últimos 50 años por haber sido construido en un lugar de rastrojos y maleza densa, dijo el presidente de la Cámara de Comercio y Turismo de Copán Ruinas, Raúl Welchez.
La fortaleza de Rastrojón fue levantada a unos dos kilómetros del parque arqueológico de Copán Ruinas, donde los mayas esculpieran su historia en piedra.
Desde ese sitio alto los mayas, que tuvieron 16 gobernantes, tenían una vista completa del valle de Copán y la principal ciudad que levantaron en el departamento occidental hondureño del mismo nombre, fronterizo con Guatemala.
Según indicó Welchez, estudios geomorfológicos confirmaron la presencia en el sitio de una falla geológica con depresiones pronunciadas, lo que representa un fenómeno natural de mucha importancia en el pensamiento religioso de los mayas.
El sitio, agregó, es un importante lugar calificado por los investigadores como un asentamiento guerrero y fue identificado por un grupo de arqueólogos en 1979, cuando desarrollaban un proyecto cartográfico.
La vicepresidenta hondureña agradeció a los representantes de la Universidad de Harvard y Proyecto Arqueológico Rastrojón Copán, lo mismo que a los arqueólogos Jorge Ramos, William y Bárbara Fash, por la financiación e investigación del proyecto.
Agregó que Rastrojón "es impresionante, pues tiene características nuevas, figuras, detalles, la forma de trabajar la tierra, la dinastía, la historia y por qué los mayas decidieron establecerse en el lugar habiendo una falla geológica".
El arqueólogo hondureño Jorge Ramos, quien trabaja en Rastrojón desde 2007, indicó que en el sitio se hallaron lanzas de obsidiana y pedernales en la cima de un cerro, lo que hace suponer a los expertos que los mayas tenían ahí una especie del cuartel militar para defender a Copán y sus reyes.
Guaraníes aseguran que resultados del Censo no reflejan la realidad
El concejal municipal guaraní, del municipio de Entre Ríos, Tarija, Teófilo Murillo, cuestionó los resultados del Censo de Población y Vivienda, argumentando que el mismo no refleja la realidad de los pueblos originarios del departamento
“Yo debo lamentar la poca seriedad de quienes han estado encabezando todo el proceso, primero porque se han invertido bastantes recursos para que se haga el Censo, y eso no se hace todos los días, porque el Censo se hace para tener una radiografía exacta de cuántos somos los bolivianos y para hacer una planificación hacia futuro”, sostuvo el concejal.
Para el representante guaraní en el Concejo Municipal de O´Connor, la realización del Censo ya estuvo con problemas ya que en el caso de su provincia, no se habría llegado a todas las comunidades indígenas y la participación de los guaraníes fue mínima.
“Si eso ya paso al inicio, imagínese lo que está pasando ahora a nivel nacional, porque uno hace una comparación de los datos preliminares con los oficiales, creo que nos estamos goleando nosotros mismos”, cuestionó.
En el caso concreto de las familias indígenas guaraníes de la provincia O’Connor, el concejal aseguró que los resultados no reflejan resultados reales.
“Nosotros tenemos un Censo del 2012 de 5.700 guaraníes, al 2013 creemos que superamos los 6.000 indígenas, solo en la provincia O’Connor”, sostuvo.
“Yo debo lamentar la poca seriedad de quienes han estado encabezando todo el proceso, primero porque se han invertido bastantes recursos para que se haga el Censo, y eso no se hace todos los días, porque el Censo se hace para tener una radiografía exacta de cuántos somos los bolivianos y para hacer una planificación hacia futuro”, sostuvo el concejal.
Para el representante guaraní en el Concejo Municipal de O´Connor, la realización del Censo ya estuvo con problemas ya que en el caso de su provincia, no se habría llegado a todas las comunidades indígenas y la participación de los guaraníes fue mínima.
“Si eso ya paso al inicio, imagínese lo que está pasando ahora a nivel nacional, porque uno hace una comparación de los datos preliminares con los oficiales, creo que nos estamos goleando nosotros mismos”, cuestionó.
En el caso concreto de las familias indígenas guaraníes de la provincia O’Connor, el concejal aseguró que los resultados no reflejan resultados reales.
“Nosotros tenemos un Censo del 2012 de 5.700 guaraníes, al 2013 creemos que superamos los 6.000 indígenas, solo en la provincia O’Connor”, sostuvo.
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