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lunes, 22 de julio de 2013

Tacanas denuncian violación colectiva por lío de tierras

Nueve indígenas tacanas, entre ellas dos menores de edad, de El Retorno, Pando, denunciaron ante el Ministerio Público haber sido violadas el 19 de enero como una forma de amedrentamiento en una disputa por tierras destinadas a la producción de almendra. Después de los sucesos algunas de sus casas fueron quemadas.

La Fiscalía emitió una orden de aprehensión contra los acusados, pero ninguno está detenido y el proceso en su contra avanza lentamente. Aunque realizaron denuncias públicas, los indígenas han logrado escaso apoyo de las autoridades, con la excepción de la Defensoría del Pueblo y hasta hoy reciben amedrentamientos.

El Retorno, comunidad pandina ubicada al sureste de Cobija, fue escenario del ataque que, aseguran las afectadas, se compara a escenas de una película de terror. En el hecho también fueron maltratados niños y adultos, dice la denuncia.

Según la acusación, 60 barraqueros (recolectores de castaña) oriundos de Riberalta llegaron al lugar liderados por dos mujeres. Estaban armados con escopetas, machetes y palos. Fueron contratados por una familia que asegura ser la propietaria del terreno de 10.000 hectáreas y que busca sacar a los indígenas tacana, del Movimiento Sin Tierra, del lugar.

Como una forma de intimidarlos y forzarlos a salir redujeron y maniataron primero a los hombres y luego violaron a las mujeres. Este medio intentó, en Riberalta, hablar con los denunciados, pero no se consiguió ubicarlos.

“Me agarraron entre varios cuando estaba dentro de mi casa. Me patearon, me tumbaron y me dieron un golpe en la nuca con una madera, me desmayaron. Al despertar estaba sin mi ropa y sólo había una polera que me cubría. Tenía dolor y hemorragia. Me violaron”, relató Damaris, de 16 años, a Página Siete.

“Cuando todo terminó, nos levantaron del suelo y nos obligaron a caminar, a salir de nuestras casas porque decían que era de ellos ese lugar. Cada vez que me acuerdo me pongo mal”.

Según la denuncia, los agresores sacaron a jalones a quienes estaban en sus rústicas casas hechas de troncos y palmas. Las violaciones se produjeron en algunos casos dentro de sus viviendas y en otros “las llevaban al monte, las golpeaban y les quitaban la ropa y ahí las abusaban”, narra Amparo Mendoza, de 26 años, mientras sostiene en brazos a la menor de sus tres hijos.

“Recordar ese momento es doloroso. Las pesadillas siguen y nuestros hijos a veces no pueden ni dormir. Fuimos torturados, humillados y las mujeres, abusadas”, agrega Mendoza.

Ella dice que fue ultrajada por los barraqueros que llegaron con el argumento de que esas tierras les pertenecen “por derecho”.

Cuando habla de lo sucedido tiembla y su temor se exterioriza además en la debilidad de su voz. Sus ojos hinchados delatan que el llanto aún persiste pese a que ya pasaron seis meses de la agresión sufrida.

El hecho ocurrió a las 9:00, cuando 18 mujeres, una docena de niños y diez varones, entre adolescentes y adultos, realizaban sus actividades cotidianas en la comunidad. Los demás habían salido a comprar víveres y a participar en una reunión sectorial.

“Yo estaba lavando mi ropa y de pronto escuchamos disparos, gritos e insultos. Nos sacaron de las casas y comenzaron a golpearnos”, cuenta Daniela Navi (20).

Patricia Romero Zardán, fiscal de materia de Pando, informó que los afectados sentaron la denuncia ante el Ministerio Público el 14 de febrero por delitos de abuso sexual y agresiones físicas. Los indígenas denunciaron que el proceso avanza lento y que no son escuchados por las autoridades. Los amenazas continúan.

“La denuncia (por abuso sexual) es contra miembros de la familia Rivero. Para investigar, el forense ha tratado de hacer las valoraciones médicas ginecológicas, sin embargo, las víctimas no han aceptado ser valoradas ginecológicamente, lo que complica la investigación”.

La fiscal precisó que los denunciados fueron citados para declarar, sin embargo, “no se han presentado y ante esa inasistencia hay una orden de aprehensión para lograr sus declaraciones informativas”.

Manto de tristeza

El Retorno es una comunidad conformada por unas 150 familias tacanas; cada hogar tiene en general dos o tres hijos. Los indígenas viven de la zafra de castaña, que se realiza entre noviembre y febrero; el resto del tiempo obtienen sus ingresos de la caza y trabajando como obreros en construcciones de caminos, viviendas y otras infraestructuras.

Para llegar a Riberalta, la localidad importante más cercana, los indígenas suelen caminar unas siete horas hasta el caserío de Vitiviti; algunos hacen el trayecto en moto, en alrededor de una hora y media.

Por Vitiviti atraviesa la carretera en la que llegan en cuatro horas en auto a Riberalta. Aunque El Retorno está en Pando, está más cerca de esa ciudad beniana que de Cobija.

Una sombra de tristeza y rabia afecta a los habitantes de la pequeña aldea. En el lugar donde vivieron momentos de angustia sólo se ven restos incendiados junto a prendas de vestir esparcidas por el suelo. Se distingue entre los desechos un cartucho de escopeta.

“Quemaron todo lo que pudieron. Arrastraron a todos los que estaban, aprovechando que gran parte de nosotros se había salido a Riberalta”, relata el presidente de la comunidad, Erwin Suárez.

Tras la violencia, que duró al menos dos horas, el grupo de barraqueros obligó a los tacanas a salir de El Retorno.

“Así, amarrados llevaron a los hombres y a algunas mujeres y a nuestros hijos por detrás”, cuenta Amparo. Recorrieron un trecho por la selva durante cinco horas y fueron “echados” en un bote por el río Beni.

Volvieron al día siguiente, pero están temerosos que los barraqueros cumplan su palabra de volver para expulsarlos.
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Damaris (de 16 años) cuenta el ultraje del cual fue víctima el pasado 19 de enero.
 
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Un tacana muestra un cartucho de escopeta.
 
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Miembros de El Retorno muestran las casas rústicas que fueron quemadas.
 

Conflicto de tierras sin solución

El hecho de violencia registrado el 19 de enero en la comunidad El Retorno, en el departamento de Pando, se generó por una disputa de tierras que ya lleva alrededor de cinco años sin resolver.

“Necesitamos que este conflicto se solucione, porque muchos de los compañeros que han sido maltratados huyeron a Riberalta por el miedo de volver a ser agredidos por los barraqueros”, alega Erwin Suárez, presidente de la comunidad.

Las personas denunciadas por los tacanas como las agresoras habitan la comunidad de San Luis, a pocos kilómetros de El Retorno, y son, dicen los agredidos, en su mayoría barraqueros que se amparan en el Decreto Supremo N° 27572 que otorga en su artículo 20 “la concesión al derecho de acceso y aprovechamiento de los recursos forestales no maderables en el Norte Amazónico a favor de personas individuales y colectivas que hacen aprovechamiento de los mismos (barraqueros)”.

Argumentan que tienen el amplio respaldo para exigir las tierras, pese a que los comunarios de El Retorno solicitaron desde hace varios años la concesión de esos predios a su favor.

Este medio intentó comunicarse con la parte denunciada (el grupo de barraqueros) en la ciudad de Riberalta, pero no fue posible.

domingo, 21 de julio de 2013

Indígenas se sumarán al paro cívico en el Beni



El dirigente de la Confederación de Indígenas del Oriente (Cidob), Adolfo Chávez, informó este domingo que este sector asumirá este martes un paro cívico de 24 horas en contra de los excesos de la Fiscalía General del Estado, que ordenó la detención de cuatro dirigentes indígenas.

"El martes (23) realizaremos un paro cívico, el miércoles haremos una caravana y el jueves estamos abriendo libros para exigir a la Fiscalía el cumplimiento de la Constitución Política del Estado", manifestó.

Considera que en apego al mandato del Órgano Ejecutivo, la Fiscalía no investiga y elude seguir con temas importantes como el de la masacre de la Calancha, el Porvenir, represión en Chaparina, el caso de extorsión, además de su determinación de negarle el salvoconducto a al senador Roger Pinto, para que pueda beneficiarse del asilo político otorgado por el Brasil.

Chávez lamentó que en contraposición no se hace nada en contra de autoridades del Ejecutivo, es el caso del ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, quien tiene varios procesos congelados.

El dirigente indígena señaló que el Gobierno, a través de estas órdenes de detención, trata de eliminar a sus posibles adversarios políticos, pues según el líder de la CIDOB, Morales se encuentra preocupado y quiere llegar a las elecciones generales de diciembre de 2014 con el camino expedito sin opositores.

"No vamos permitir la detención de ningún dirigente, todos los indígenas del TIPNIS están dispuestos a ir presos porque el TIPNIS es su territorio y nadie va a tocar el territorio donde ellos viven", advirtió.

Asimismo, manifestó que no se aceptará que ningún dirigente sea enjuiciado por el caso de los enfrentamientos en San Pablo del Isiboro en la justicia ordinaria ya que por la Constitución en su artículo 30 numeral 4 los indígenas deben ser procesados por sus usos y costumbres.

Diputado prepara proyecto ley de protección a pueblos originarios

El presidente de la Comisión de Naciones y Pueblos Indígenas Originarios Campesinos, Culturas e Interculturalidad de la Cámara de Diputados, Saúl Garabito, denunció que indígenas son víctimas de madereros inescrupulosos y por lo tanto sus pueblos se encuentran en peligro de extinción.

Con motivo de la presentación del Anteproyecto de Ley de “Protección a las naciones y pueblos indígena-originarios en peligro de extinción, aislamiento voluntario y no contactados”, el representante legislativo recomendó la urgencia de encarar un plan de atención prioritaria a dicha población.

El evento de entrega del documento fue organizado con el apoyo de la Fundación de Apoyo al Parlamento y a la Participación Ciudadana (Fundappac) y de la representante en Bolivia de la Fundación Konrad Adenauer.

Garabito dijo que los pueblos indígenas en peligro de extinción son víctimas de avasallamientos y abusos por parte de empresas que comercializan con el bosque.

“Tenemos el apoyo de entes internacionales como las Naciones Unidas que nos apoyan para que pueblos como los uruchipayas, pacahuaras y otros no desaparezcan. Se debe enriquecer este debate con estos talleres y seminarios, y de esa manera trabajar este anteproyecto para llegar a un consenso”, declaró Garabito.

viernes, 19 de julio de 2013

Guaraníes toman sede de la APG en Camiri

Guaraníes de once comunidades de la Capitanía Parapetí Guasu del departamento de Santa Cruz, tomaron ayer de forma pacífica las oficinas de la Asamblea del Pueblo Guaraní (APG), que se encuentra en Camiri, en desconocimiento a un directorio paralelo conformado en esa zona.

El portavoz de los indígenas movilizados, Demetrio Canduari, dijo que la actual directiva de la organización indígena, presidida por Faustino Flores, avaló al otro directorio de la Tierra Comunitaria de Origen (TCO) Parapetí Guasu.

Dijo que ante esto, piden que los dirigentes que respaldaron la creación del directorio paralelo, renuncien.

Indígenas bolivianos van a Brasil a pedirle al papa que sea su intercesor ante Evo

Nelly Romero, dirigente indígena, señaló que no le queda otra alternativa a su sector más que recurrir a instancias internacionales para denunciar la vulneración a sus derechos humanos por parte del Gobierno, pues creen que la justicia boliviana no es imparcial.

“Es una vergüenza que todas aquellas personas que han matado al movimiento indígena ahora son premiados, empezando con Sacha LLorenti (embajador de Bolivia ante la ONU) con qué moral está ahora en las Naciones Unidas mandándose la parte de ser un representante de los derechos humanos”, cuestionó Romero en entrevista con un canal de televisión de Santa Cruz.

En ese marco, señaló que los originarios del Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis) hoy están adicionando más documentos a la demanda presentada ante la Confederación Internacional de Derechos Humanos (CIDH) por la represión a la marcha indígena y ahora por la persecución a sus dirigentes.

Estas mismas denuncias serán llevadas a Brasil y presentadas al papa, que visitará el vecino país del 22 al 28 de julio. “Desde abril hemos hecho gestiones para llegar hablar con el papa y si no podemos, llegaremos hasta su sede (Vaticano)”, advirtió Romero.

“Queremos que el papa interceda por nosotros, para ver si de uno u otra manera hace reflexionar a nuestros gobernantes porque vemos que aquí hay indígenas de primera y de segunda, unos que están protegidos y otros que están perseguidos y ya no se lo puede permitir. Basta ya de humillar perseguir y de burlarse de sus propios hermanos porque gracias a nosotros él (Evo Morales) está dónde está (presidente de Bolivia)”.

Anuncian masificación de movilizaciones en defensa de indígenas del Tipnis

El Comité Cívico de Beni determinó ir a un paro total de actividades el 23 de julio en el departamento en rechazo a las acciones judiciales en contra de Fernando Vargas, Adolfo Chávez y Pedro Nuni, líderes de las marchas en defensa del Tipnis, sobre quienes pesan órdenes de arresto por supuestas agresiones contra dirigentes originarios del Conisur, el 20 de junio.

Sobre el tema, Nelly Romero, dirigente indígena, sostuvo que además de esta medida de protesta analizan realizar movilizaciones en otras regiones, como Santa Cruz, además de Beni.

jueves, 18 de julio de 2013

La espía penetró la marcha en Yucumo y oyó la planificación

Nadie la notó, pero el 21 de septiembre de 2011, la cabo de Policía Angélica Dayana Cáceres Ramírez siguió a los activistas en defensa del Tipnis de La Paz a Chaparina. Se mimetizó entre ellos en Yucumo al día siguiente, desayunó con el exviceministro Alejandro Almaraz, Lino Villca y Óscar Olivera, y estuvo en la planificación de la estrategia de apoyo a la octava marcha, que estaba cercada en Chaparina por la Policía. Así lo ha revelado ayer el testimonio de tres activistas que estuvieron allí ese día y un juego de fotografías tomadas por ellos.

“Tuvo que salir de La Paz con nosotros, organizamos todo muy rápido y no nos conocíamos entre todos los activistas. Ella debió infiltrarse ahí y apareció en Yucumo”, asegura Almaraz. “Íbamos en un par de vehículos y algunos en una flota. Estoy convencido de que ella (la cabo Cáceres) se sumó como activista en la flota. Lo grave es que la agente escuchó toda nuestra planificación en Yucumo”, recuerda Olivera. “Como la convocatoria fue abierta para ingresar a reforzar la octava marcha, me pareció normal no conocer a algunas personas”, dice un tercero, que ha pedido se cuide su identidad.

Lo cierto es que las nuevas fotografías y testimonios dan cuenta de que el 22 de septiembre, de Yucumo a Chaparina y hasta el día de la represión, la cabo Cáceres consiguió quedarse en la marcha indígena, en un escenario marcado por un cerco policial y por un bloqueo de campesinos en Yucumo.

Burló controles

Olivera recuerda que la guardia indígena era rigurosa y que los activistas llegados con él de Cochabamba y La Paz tenían aval de centrales indígenas, pero que hubo casos de expulsión por falta de respaldo. “Por lo que veo esa agente de Inteligencia burló el control de la seguridad interna”, relata el activista. Los nuevos indicios deben investigarse

Indígenas piden un informe policial

Los dirigentes originarios Fernando Vargas y Pedro Nuni, tras conocer las nuevas revelaciones sobre la infiltración, han reclamado al Comando Nacional de la Policía que remita un informe oficial que explique estos datos y los documentos que desvelan la participación de la cabo Cáceres en la octava marcha indígena.

“El comandante Aracena dijo que había instruido una investigación a la inspectoría policial hace una semana; bueno, él debe incluir estos nuevos datos y debe entregar el informe ya”, demandó Nuni, uno de los dirigentes que fue reprimido en dicha movilización. Se espera el pronunciamiento.

“Desayunó con nosotros en Yucumo; sabía todo”
Óscar Olivera/ - Activista -

Todo comienza a tener sentido para Óscar Olivera, activista cochabambino de apoyo a la octava marcha (2011). Las fotos reveladas ayer, para él, muestran que el Gobierno espió a su organización todo el tiempo.

¿Qué le dicen las nuevas fotos de la infiltración de la cabo Cáceres?

Esa foto para mí es clave. Cuando llegamos de La Paz a Yucumo y nos hicieron bajar los policías, tuvimos que ir a pie a un local del pueblo donde desayunamos y planificamos la estrategia de apoyo. Las fotos revelan que ella oyó todo.

¿Qué oyó ella?

Nuestra estrategia de apoyo para la marcha indígena.

¿Ella vino con ustedes?

Íbamos en un par de vehículos y algunos en una flota. Estoy convencido de que ella (la cabo Cáceres) se sumó como activista en la flota. Lo grave es que la agente escuchó toda nuestra planificación.

¿La recuerda usted?

No, no la recuerdo. Nosotros teníamos el aval de la OICH, ella no sé de quién tendría respaldo. Burló los controles

Tensión en Beni por fallo judicial contra indígenas



La justicia de Beni, en menos de siete días, ha rechazado un tercer recurso de libertad presentado por los dirigentes originarios Fernando Vargas, Pedro Nuni y Adolfo Chávez, que tienen encima una orden de aprehensión por el caso del conflicto de San Pablo del Isiboro (Tipnis). La decisión ha crispado los nervios de sectores indígenas, cívicos y sindicatos de mototaxis y ayer se movilizaron en Trinidad alrededor de la Corte de Justicia.

A las 17:00, horario en el que el juez Jesús Martínez debía tratar la acción de libertad presentada por los indígenas, la tensión subió al máximo con las movilizaciones de mototaxistas exigiendo que se deje libre de cargos a los tres acusados y que los juzgue la justicia autóctona.

Del otro lado, los dirigentes de la subcentral Sécure desconocieron el liderazgo de Vargas, Nuni y Chávez y han pedido que los encarcelen rápidamente por los cargos de tentativa de feminicidio y esterilización forzada. A los tres dirigentes se los acusa por supuestas lesiones provocadas a tres personas, entre ellas el dirigente de Conisur, Gumercindo Pradel, el 20 de junio en San Pablo del Isiboro.

“El fallo revela que la justicia opera políticamente, guiada por el Gobierno. Está claro”, opina Nuni, dado que para él el Ministerio Público se movilizó inmediatamente para perseguirlos, mientras que para el caso Chaparina tarda tanto como puede. Por otra parte, la fiscal de distrito de Beni, Wilma Blazz, asegura que no es así y que la orden de aprehensión solo es un recurso aplicado para que los dirigentes se presenten a la convocatoria de la autoridad.

Desde Cochabamba, el exviceministro Alejando Almaraz aseguró que hay activistas dispuestos a entrar en huelga de hambre si se detiene a los líderes de la octava marcha