El Jefe de Estado, en una masiva concentración de campesinos en Cochabamba, dijo que los habitantes del Tipnis deben decidir si se construye o no la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos.
NUEVA AROMA
Cambio
El presidente Evo Morales consideró que el debate central sobre el Tipnis es la situación de pobreza y abandono en la que viven los indígenas de esa región.
“Lo que está en debate en el tema de construcción de la carretera entre Villa Tunari y San Ignacio de Moxos es resolver la pobreza y el abandono de los hermanos indígenas que viven en los parques nacionales”, dijo.
“Durante las visitas que realicé a las comunidades de San Antonio y Santo Domingo, ubicadas en el corazón del Tipnis, he visto como vivían, como estaban las escuelas, una pena, no tienen energía, gas, ni caminos, ni salud y educación”, indicó.
Las declaraciones del Jefe de Estado fueron en una concentración de las Seis Federaciones del Trópico de Cochabamba y pobladores de 19 comunidades del Tipnis, en Nueva Aroma, Villa Tunari, Cochabamba.
En la oportunidad, explicó didácticamente los alcances del proyecto, el impacto, el costo y otros detalles de la obra.
Sin embargo, el Ejecutivo decidió paralizar las obras de construcción de la carretera en el tramo del conflicto.
“De Ichoa a Santo Domingo no hay camino y que ellos (los pobladores) digan. Si dicen ‘que no se haga el camino’, no nos echen la culpa. La otra consulta será el segundo tramo que la gente que vive de Isinuta a Monte Grande, toda la gente que vive en el segundo tramo que diga si se hace o no la carretera porque ellos serán los primeros beneficiados”, dijo.
Morales, aludiendo a la historia, recordó que la necesidad de unir los departamentos de Cochabamba y Beni data desde la fundación de la República.
Pobreza
Por otro lado, aseguró que la deforestación que se es posible se realice en el Tipnis con la carretera sería mínima, comparada con las 180.000 hectáreas quemadas cada año.
El Jefe de Estado insistió que camino no es solamente integración, sino mejorar las condiciones de vida de los habitantes de esas regiones.
Criticó que en el actual conflicto aparecieron defensores y analistas “tipnistas” y “tipnólogos” que hablan sin conocer la realidad del Parque. “Hablan y hablan, y no conocen la realidad de la región”, dijo.
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domingo, 2 de octubre de 2011
sábado, 1 de octubre de 2011
La marcha llega a suelo paceño
Los cientos de indígenas que marchan en contra de la carretera que atravesará la reserva del Territorio Indígena del Parque Isiboro Sécure, luego de reiniciar la marcha hoy desde Quiquibey llegaron a la comunidad Las Delicias, donde se disponen a pasar la noche.
Esta tarde después del almuerzo habrá una reunión para evaluar y tomar una decisión sobre si de reunirán o no con el senador Adolfo Mendoza, quien está en el lugar desde anoche.
El legislador oficialista estuvo caminando algunos tramos y subiendo a niños a su movilidad. En el sitio no fue vista la senadora Gabriela Montaño de quien también se preveía su presencia.
El presidente de la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (Cidob), Adolfo Chávez, dijo de forma escueta que Adolfo Mendoza habría ido a la marcha para conocer y recoger la propuesta de ley que no permita el paso de la carretera por el Tipnis.
La población local de colonos recibió con indiferencia a la marcha, no brindan apoyo pero tampoco hay agresividad.
Los manifestantes fueron violentamente dispersados por la policía el pasado domingo en Chaparina, a 320 km de La Paz, luego de haber sido convidados a dialogar con el gobierno.
Esta tarde después del almuerzo habrá una reunión para evaluar y tomar una decisión sobre si de reunirán o no con el senador Adolfo Mendoza, quien está en el lugar desde anoche.
El legislador oficialista estuvo caminando algunos tramos y subiendo a niños a su movilidad. En el sitio no fue vista la senadora Gabriela Montaño de quien también se preveía su presencia.
El presidente de la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (Cidob), Adolfo Chávez, dijo de forma escueta que Adolfo Mendoza habría ido a la marcha para conocer y recoger la propuesta de ley que no permita el paso de la carretera por el Tipnis.
La población local de colonos recibió con indiferencia a la marcha, no brindan apoyo pero tampoco hay agresividad.
Los manifestantes fueron violentamente dispersados por la policía el pasado domingo en Chaparina, a 320 km de La Paz, luego de haber sido convidados a dialogar con el gobierno.
Indígenas del Tipnis ingresan a La Paz y anuncian que no pararán hasta llegar a la Sede de Gobierno
A una semana de la represión cerca de Yucumo, los más de 500 indígenas del Tipnis que reanudaron la marcha a las 7:00 de hoy sábado desde Quiquibey, Beni ya se encuentran en Villa Delicia, La Paz y según un dirigente, los marchistas caminarán todos los días hasta llegar a la Sede de Gobierno para exigir la suspensión del tramo II de la carretera Villa Tunari - San Ignacio de Moxos.
La noche de hoy sábado los marchistas realizarán una reunión para coordinar algunas cuestiones logísticas además decidirán sobre el acercamiento del senador del Movimiento Al Socialismo, Adolfo Mendoza que hoy acompañó a los indígenas durante el recorrido, según informó hoy la Fundación Tierra.
Varias carpas están instaladas en Villa Delicia para que los indígenas pasen la noche. Una ambulancia de Inicua arribó y personal médico ha señalado que tienen la instrucción de prestar servicios y acompañar a los marchistas hasta la localidad de Sapecho. Barajan la definición de la próxima parada entre Marimono o hasta Sapecho.
"Nosotros continuamos en la lucha ya hemos avanzado... y poco a poco se van ir sumando más (sectores). Esto no se va a detener", dijo Fernando Vargas, presidente de la marcha, vía telefónica a la AP desde cercanías de la localidad norteña de Villa Delicias, a unos 190 kilómetros de La Paz.
La marcha partió del Beni el pasado 15 de agosto, pero el domingo 25 de septiembre la policía la desbarató con un fuerte operativo que dejó una decena de heridos, lo que desató condenas al gobierno, debilitó el apoyo popular a Morales y precipitó la renuncia de dos ministros y otros tres funcionarios menores.
Los indígenas que retomaron la marcha no están de acuerdo con ese tramo carretero, y Vargas señaló que la marcha tiene previsto llegar a la sede del gobierno a mediados de mes.
Morales viajó hasta el departamento central de Cochabamba para explicar el alcance de la carretera a indígenas del Territorio Indígena del Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS) quienes abandonaron la marcha. Morales recibió de ellos un apoyo total para la construcción de la carretera que atravesaría el Tipnis.
Otro grupo, denominado "interculturales", afines al gobierno, anunció otra marcha para el 12 de octubre en rechazo a la protesta de los indígenas que se oponen al tramo carretero.
Morales reiteró ante los habitantes del Tipnis, en su mayoría colonos, que la marcha está financiada por la derecha, alegando que la protesta continúa aún después de que su gobierno suspendió la construcción y anunció una consulta para decidir si se concluye el tramo.
El mandatario pidió disculpas públicas a los indígenas y dijo el miércoles por la noche que las protestas antigubernamentales en varias ciudades son un "llamado de atención".
En tanto, Mario Uribe, fiscal general de la nación, admitió una demanda contra Morales por los delitos de violación a derechos constitucionales y genocidio que impuso el partido minoritario en la Asamblea Legislativa, Convergencia Nacional, por la represión a la marcha indígena del domingo. Por ello, se seguirá una investigación para que se defina si se le formulará una acusación.
La noche de hoy sábado los marchistas realizarán una reunión para coordinar algunas cuestiones logísticas además decidirán sobre el acercamiento del senador del Movimiento Al Socialismo, Adolfo Mendoza que hoy acompañó a los indígenas durante el recorrido, según informó hoy la Fundación Tierra.
Varias carpas están instaladas en Villa Delicia para que los indígenas pasen la noche. Una ambulancia de Inicua arribó y personal médico ha señalado que tienen la instrucción de prestar servicios y acompañar a los marchistas hasta la localidad de Sapecho. Barajan la definición de la próxima parada entre Marimono o hasta Sapecho.
"Nosotros continuamos en la lucha ya hemos avanzado... y poco a poco se van ir sumando más (sectores). Esto no se va a detener", dijo Fernando Vargas, presidente de la marcha, vía telefónica a la AP desde cercanías de la localidad norteña de Villa Delicias, a unos 190 kilómetros de La Paz.
La marcha partió del Beni el pasado 15 de agosto, pero el domingo 25 de septiembre la policía la desbarató con un fuerte operativo que dejó una decena de heridos, lo que desató condenas al gobierno, debilitó el apoyo popular a Morales y precipitó la renuncia de dos ministros y otros tres funcionarios menores.
Los indígenas que retomaron la marcha no están de acuerdo con ese tramo carretero, y Vargas señaló que la marcha tiene previsto llegar a la sede del gobierno a mediados de mes.
Morales viajó hasta el departamento central de Cochabamba para explicar el alcance de la carretera a indígenas del Territorio Indígena del Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS) quienes abandonaron la marcha. Morales recibió de ellos un apoyo total para la construcción de la carretera que atravesaría el Tipnis.
Otro grupo, denominado "interculturales", afines al gobierno, anunció otra marcha para el 12 de octubre en rechazo a la protesta de los indígenas que se oponen al tramo carretero.
Morales reiteró ante los habitantes del Tipnis, en su mayoría colonos, que la marcha está financiada por la derecha, alegando que la protesta continúa aún después de que su gobierno suspendió la construcción y anunció una consulta para decidir si se concluye el tramo.
El mandatario pidió disculpas públicas a los indígenas y dijo el miércoles por la noche que las protestas antigubernamentales en varias ciudades son un "llamado de atención".
En tanto, Mario Uribe, fiscal general de la nación, admitió una demanda contra Morales por los delitos de violación a derechos constitucionales y genocidio que impuso el partido minoritario en la Asamblea Legislativa, Convergencia Nacional, por la represión a la marcha indígena del domingo. Por ello, se seguirá una investigación para que se defina si se le formulará una acusación.
Marcha indígena partió de Quiquibey rumbo a La Paz
rocedentes de San Borja y Rurrenabaque, donde fueron trasladados por la policía en buses, después del violento operativo de intervención a la marcha, cientos de indígenas se concentraron desde el viernes en Quiquibey, una pequeña población ubicada a 43 kilómetros de Yucumo, en la frontera de los departamentos de La Paz y Beni.
La Defensoría del Pueblo seguirá acompañando la marcha de los indígenas para precautelar que se respeten todos sus derechos constitucionales y se eviten nuevas acciones represivas. El delegado del Defensor del Pueblo en Cochabamba, Edwin Claros afirmó que ante la reanudación de la marcha indígena desde la comunidad de Quiquibey hacia la ciudad de La Paz, seguirán haciendo seguimiento y vigilancia a la movilización.
"La misión constitucional que tiene la Defensoría del Pueblo es hacer que se respeten los derechos humanos de todos los sectores sociales y habitantes del país, principalmente si en este caso defienden derechos consagrados en la propia Constitución", dijo.
La VIII marcha indígena, luego del reagrupamiento que se desarrolló durante toda la jornada del viernes, atravesó esta mañana el puente del río Quiquibey, traspasando de esta manera el límite regional para ingresar al departamento de La Paz, reportó la Fundación Tierra.
En ese marco, Claros reiteró que proseguirán con su labor de acompañar a los marchistas para que se respeten sus derechos y no vuelvan a ocurrir situaciones de violencia como los del pasado domingo.
"Vamos a seguir acompañando a los marchistas indígenas, precautelando sus derechos, seguridad física, alimentación y otras necesidades básicas como garantizar la salud de niños, mujeres y ancianos", agregó.
No habrá diálogo intermedio. Los dirigentes indígenas declararon a los enviados de los medios de comunicación que no dialogarán con ningún ministro del gobierno en todo su trayecto, pues piensan llegar hasta el Palacio Quemado para plantear sus demandas directamente al presidente Evo Morales.
La llegada de los indígenas a Quiquibey sorprendió a los habitantes de la comunidad. "No sabíamos que venían. Nadie nos dijo nada, no hay problema si se quedan aquí, pero no pudimos preparar nada, hubiéramos organizado bailes y algo para recibirlos", dijo un habitante de la localidad en declaraciones difundidas por Tierra.
Quiquibey pertenece al municipio de San Borja y agrupa a diez comunidades, dedicadas principalmente a la siembra y cosecha de arroz y plátano.
La Defensoría del Pueblo seguirá acompañando la marcha de los indígenas para precautelar que se respeten todos sus derechos constitucionales y se eviten nuevas acciones represivas. El delegado del Defensor del Pueblo en Cochabamba, Edwin Claros afirmó que ante la reanudación de la marcha indígena desde la comunidad de Quiquibey hacia la ciudad de La Paz, seguirán haciendo seguimiento y vigilancia a la movilización.
"La misión constitucional que tiene la Defensoría del Pueblo es hacer que se respeten los derechos humanos de todos los sectores sociales y habitantes del país, principalmente si en este caso defienden derechos consagrados en la propia Constitución", dijo.
La VIII marcha indígena, luego del reagrupamiento que se desarrolló durante toda la jornada del viernes, atravesó esta mañana el puente del río Quiquibey, traspasando de esta manera el límite regional para ingresar al departamento de La Paz, reportó la Fundación Tierra.
En ese marco, Claros reiteró que proseguirán con su labor de acompañar a los marchistas para que se respeten sus derechos y no vuelvan a ocurrir situaciones de violencia como los del pasado domingo.
"Vamos a seguir acompañando a los marchistas indígenas, precautelando sus derechos, seguridad física, alimentación y otras necesidades básicas como garantizar la salud de niños, mujeres y ancianos", agregó.
No habrá diálogo intermedio. Los dirigentes indígenas declararon a los enviados de los medios de comunicación que no dialogarán con ningún ministro del gobierno en todo su trayecto, pues piensan llegar hasta el Palacio Quemado para plantear sus demandas directamente al presidente Evo Morales.
La llegada de los indígenas a Quiquibey sorprendió a los habitantes de la comunidad. "No sabíamos que venían. Nadie nos dijo nada, no hay problema si se quedan aquí, pero no pudimos preparar nada, hubiéramos organizado bailes y algo para recibirlos", dijo un habitante de la localidad en declaraciones difundidas por Tierra.
Quiquibey pertenece al municipio de San Borja y agrupa a diez comunidades, dedicadas principalmente a la siembra y cosecha de arroz y plátano.
Chiquitanos rechazan investigación de los organismos internacionales
El líder indígena chiquitano, Lázaro Tacoo, expresó ayer su rechazo a la intervención de organismos internacionales para la investigación de los responsables de la intervención policial a la marcha en defensa del Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS).
Tacoo calificó de “ridícula” la invitación del Gobierno a organismos internacionales. Explicó que, al igual que en las comunidades indígenas, los conflictos del país deben resolverse bajo la misma lógica de la familia. “Es como si nosotros no mandáramos en el país. Cuando un hijo menor comete un error el directo responsable es el padre, lo mismo sucede en el Gobierno, si un funcionario cometió el error, la responsabilidad recae en la cabeza, en este caso el Presidente del Estado Plurinacional”, enfatizó el líder indígena.
La responsabilización o sanción a policías, anunciado por el Gobierno, también es cuestionada. “Si el Gobierno los responsabiliza, los policías mil veces la van a pensar antes de cumplir una orden para reprimir a la población, ellos ya no estarían obedeciendo de manera inmediata la instrucción de la autoridad”, dijo Tacoo.
Dijo que la renuncia de ministros no cambia nada, es sólo de “una movida de fichas” en la estructura del Gobierno. Varios grupos de Santa Cruz y Beni intentan sumarse a la marcha. La convocatoria a estos sectores es analizada por la Comisión Política de la Marcha.
Tacoo calificó de “ridícula” la invitación del Gobierno a organismos internacionales. Explicó que, al igual que en las comunidades indígenas, los conflictos del país deben resolverse bajo la misma lógica de la familia. “Es como si nosotros no mandáramos en el país. Cuando un hijo menor comete un error el directo responsable es el padre, lo mismo sucede en el Gobierno, si un funcionario cometió el error, la responsabilidad recae en la cabeza, en este caso el Presidente del Estado Plurinacional”, enfatizó el líder indígena.
La responsabilización o sanción a policías, anunciado por el Gobierno, también es cuestionada. “Si el Gobierno los responsabiliza, los policías mil veces la van a pensar antes de cumplir una orden para reprimir a la población, ellos ya no estarían obedeciendo de manera inmediata la instrucción de la autoridad”, dijo Tacoo.
Dijo que la renuncia de ministros no cambia nada, es sólo de “una movida de fichas” en la estructura del Gobierno. Varios grupos de Santa Cruz y Beni intentan sumarse a la marcha. La convocatoria a estos sectores es analizada por la Comisión Política de la Marcha.
Indígenas del Tipnis se reagrupan para seguir su marcha a La Paz
Los indígenas que defienden la reserva natural del Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis) por considerarla amenazada debido a la construcción de la carretera Villa Tunari- San Ignacio de Moxos, se reagruparon hoy para seguir su marcha hacia La Paz, tras la violenta represión policial del pasado fin de semana que agravó el conflicto y obligó a renunciar a dos ministros.
El reagrupamiento se produce en Quiquibey, a más de 200 kilómetros al noreste de La Paz, al que llegaron cerca de mil indígenas en vehículos desde pueblos vecinos en los que quedaron dispersos tras la acción policial del pasado domingo, que el presidente Evo Morales calificó de "imperdonable" y la ONU de excesivo.
"Es el inicio del reagrupamiento, el reencuentro de las tres columnas que quedaron después de ser dispersados", declaró a Efe por teléfono desde la Amazonía el presidente de la Confederación Indígena del Oriente Boliviano (Cidob), Adolfo Chávez.
Cerca de 1.500 amazónicos habían recorrido hasta el domingo unos 300 kilómetros, desde el 15 de agosto, y dicen que están decididos a llegar a La Paz para exigir la suspensión total de la vía que atravesará, según el proyecto que defiende Morales, el Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis).
Los indígenas aclararon hoy que la represión no dejó víctimas mortales, como habían denunciado en días pasados algunos de sus dirigentes, la jerarquía católica y varios medios, lo que Morales tildó de nueva confabulación en su contra.
"No hay muertos, eso es necesario aclarar", dijo Chávez a Efe y explicó que la confusión se debe a que los indígenas, "en su desesperación", reportaron muertos cuando vieron a niños y ancianos desmayados por los gases lacrimógenos lanzados por medio millar de policías contra un "campamento humilde, sin defensa alguna".
"El Gobierno debería agradecer a Dios y a nuestros ancestros que no hay tal fallecido. Pero eso marcó ese día, por la desesperación, y tampoco son culpables los medios de comunicación", agregó.
Morales pidió perdón por la operación policial, aunque no se hace responsable de ella, ni ninguno de sus colaboradores, e insiste en que los medios exageran y falsean lo ocurrido, tesis que niegan las asociaciones bolivianas de periodistas, radios y diarios.
El mandatario relacionó hoy la marcha con un supuesto plan de la oposición para perjudicar las elecciones de magistrados de los máximos tribunales del país, que se harán por votación popular el domingo 16 de octubre.
"Siento que será otro fracaso de ellos. Si ese es el plan de esta marcha, que sigan marchando, pero también nosotros seguimos marchando para garantizar nuestras elecciones", dijo Morales.
El presidente cree, además, que el plan en su contra incluirá una petición de un referendo para revocar su mandato.
Con su marcha y la solidaridad que ha despertado en todo el país tras la represión policial, los indígenas dejaron en segundo plano el interés ya muy menguado en la elección de magistrados, incluidos los del Supremo y el Constitucional.
El 92 por ciento de los bolivianos no conoce a ninguno, o solo a unos pocos, de los 115 candidatos a magistrados, según una encuesta difundida hoy por el periódico El Día.
Para respaldar a Morales, cuya imagen de indigenista y ecologista ha quedado deteriorada por el conflicto, hoy se manifestaron en La Paz unos miles de aimaras, la etnia del Mandatario.
A su paso, los oficialistas fueron insultados por vecinos de esta ciudad, sede del Gobierno aunque no capital de Bolivia, lo que originó riñas y peleas que no pasaron a mayores, según constató Efe.
El hecho de que nadie del Gobierno acepte que ordenó la represión de la marcha, y que se culpe solo a los agentes, ha causado descontento en ese cuerpo, según medios locales.
Una dirigente de las esposas de los policías, Guadulupe Cárdenas, advirtió hoy que si un agente de base es procesado o lo despiden de la institución, se puede producir un motín porque los agentes solo cumplieron órdenes superiores.
El Gobierno aplazó hoy, sin nueva fecha, una interpelación de tres ministros en el Congreso, con la excusa de que dos de ellos están dialogando con indígenas guaranís del sureste del país.
Morales intenta mostrar que sigue dialogando, pero sus ministros no están con los que marchan en el Tipnis -con los que ya fracasaron en varias ocasiones los diálogos en semanas pasadas- sino con otros grupos, lo que critican los indígenas y la oposición.
El reagrupamiento se produce en Quiquibey, a más de 200 kilómetros al noreste de La Paz, al que llegaron cerca de mil indígenas en vehículos desde pueblos vecinos en los que quedaron dispersos tras la acción policial del pasado domingo, que el presidente Evo Morales calificó de "imperdonable" y la ONU de excesivo.
"Es el inicio del reagrupamiento, el reencuentro de las tres columnas que quedaron después de ser dispersados", declaró a Efe por teléfono desde la Amazonía el presidente de la Confederación Indígena del Oriente Boliviano (Cidob), Adolfo Chávez.
Cerca de 1.500 amazónicos habían recorrido hasta el domingo unos 300 kilómetros, desde el 15 de agosto, y dicen que están decididos a llegar a La Paz para exigir la suspensión total de la vía que atravesará, según el proyecto que defiende Morales, el Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis).
Los indígenas aclararon hoy que la represión no dejó víctimas mortales, como habían denunciado en días pasados algunos de sus dirigentes, la jerarquía católica y varios medios, lo que Morales tildó de nueva confabulación en su contra.
"No hay muertos, eso es necesario aclarar", dijo Chávez a Efe y explicó que la confusión se debe a que los indígenas, "en su desesperación", reportaron muertos cuando vieron a niños y ancianos desmayados por los gases lacrimógenos lanzados por medio millar de policías contra un "campamento humilde, sin defensa alguna".
"El Gobierno debería agradecer a Dios y a nuestros ancestros que no hay tal fallecido. Pero eso marcó ese día, por la desesperación, y tampoco son culpables los medios de comunicación", agregó.
Morales pidió perdón por la operación policial, aunque no se hace responsable de ella, ni ninguno de sus colaboradores, e insiste en que los medios exageran y falsean lo ocurrido, tesis que niegan las asociaciones bolivianas de periodistas, radios y diarios.
El mandatario relacionó hoy la marcha con un supuesto plan de la oposición para perjudicar las elecciones de magistrados de los máximos tribunales del país, que se harán por votación popular el domingo 16 de octubre.
"Siento que será otro fracaso de ellos. Si ese es el plan de esta marcha, que sigan marchando, pero también nosotros seguimos marchando para garantizar nuestras elecciones", dijo Morales.
El presidente cree, además, que el plan en su contra incluirá una petición de un referendo para revocar su mandato.
Con su marcha y la solidaridad que ha despertado en todo el país tras la represión policial, los indígenas dejaron en segundo plano el interés ya muy menguado en la elección de magistrados, incluidos los del Supremo y el Constitucional.
El 92 por ciento de los bolivianos no conoce a ninguno, o solo a unos pocos, de los 115 candidatos a magistrados, según una encuesta difundida hoy por el periódico El Día.
Para respaldar a Morales, cuya imagen de indigenista y ecologista ha quedado deteriorada por el conflicto, hoy se manifestaron en La Paz unos miles de aimaras, la etnia del Mandatario.
A su paso, los oficialistas fueron insultados por vecinos de esta ciudad, sede del Gobierno aunque no capital de Bolivia, lo que originó riñas y peleas que no pasaron a mayores, según constató Efe.
El hecho de que nadie del Gobierno acepte que ordenó la represión de la marcha, y que se culpe solo a los agentes, ha causado descontento en ese cuerpo, según medios locales.
Una dirigente de las esposas de los policías, Guadulupe Cárdenas, advirtió hoy que si un agente de base es procesado o lo despiden de la institución, se puede producir un motín porque los agentes solo cumplieron órdenes superiores.
El Gobierno aplazó hoy, sin nueva fecha, una interpelación de tres ministros en el Congreso, con la excusa de que dos de ellos están dialogando con indígenas guaranís del sureste del país.
Morales intenta mostrar que sigue dialogando, pero sus ministros no están con los que marchan en el Tipnis -con los que ya fracasaron en varias ocasiones los diálogos en semanas pasadas- sino con otros grupos, lo que critican los indígenas y la oposición.
Guaraníes firman acuerdo con el Gobierno y levantan huelga
Tras más de 12 horas de diálogo en la población de Urundaiti (ocho kilómetros al norte de Camiri) la comisión integrada por el ministro de la Presidencia, Carlos Romero, la de Desarrollo Rural, Nemesia Achacollo, y el de Hidrocarburos y Energía, José Luis Gutiérrez, se llegó a una conformidad sobre las peticiones de los originarios de la región.
“Esperamos que esto sea un puente que conduzca a restablecer el diálogo con la marcha indígena, porque esa es la manera de resolver las demandas y las propuestas de los pueblos”, aseguró Romero. Luego de la firma del documento las 25 personas que estaban en huelga de hambre levantaron su campamento.
Por su parte, el líder de la APG, Celso Padilla, que llegó hoy a Santa Cruz por problemas de salud dijo que desconocía el acuerdo entre guaraníes y el Gobierno. Padilla fue trasladado desde Trinidad a la capital cruceña para que continúe con su recuperación de lesiones que sufrió el domingo durante la represión de policías a la marcha que defiende el Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro-Sécure (Tipnis).
“Esperamos que esto sea un puente que conduzca a restablecer el diálogo con la marcha indígena, porque esa es la manera de resolver las demandas y las propuestas de los pueblos”, aseguró Romero. Luego de la firma del documento las 25 personas que estaban en huelga de hambre levantaron su campamento.
Por su parte, el líder de la APG, Celso Padilla, que llegó hoy a Santa Cruz por problemas de salud dijo que desconocía el acuerdo entre guaraníes y el Gobierno. Padilla fue trasladado desde Trinidad a la capital cruceña para que continúe con su recuperación de lesiones que sufrió el domingo durante la represión de policías a la marcha que defiende el Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro-Sécure (Tipnis).
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